Columnistas del día
12:04 a.m. 19-09-12Ágora
Jalisco llorón
Charito Rojas
"De vez en cuando di la verdad para que te crean cuando mientes". Jules Renard (1864-1910) Escritor y dramaturgo francés.
Los altibajos de la campaña oficialista son a simple vista la mejor muestra de cómo un presidente que no ha logrado en 14 años solucionar los problemas básicos de los venezolanos y que, muy al contrario los ha agravado a dimensiones intolerables, trata de seguir mintiendo y ocultando su fracaso al mando del país.
Un día llora y otro canta, desaparece repentinamente de la escena, se enfurece, insulta, vocifera y a los cinco minutos está narrando muerto de la risa como se burlaba de sus superiores en el ejército. La errática conducta presidencial quisiéramos atribuirla a su enfermedad, pero la verdad es que esta línea de actuación enloquecida ha sido constante en toda su vida pública. Indudablemente que su actual padecimiento agrava sobre todo sus estados de ánimo, que pasan de la euforia a la depresión, del llanto a la risa.
El fin de semana estuvo en Barinas y Apure, donde se le destapó el llanero, fajándose en una copla, con lágrimas de cocodrilo (de caimán del Orinoco en todo caso) incluidas. Se comparó con Lorenzo Barquero, el personaje desesperado de Gallegos, que por influjo de Doña Bárbara perdió hasta la dignidad y se lo tragó la sabana. Pues este hombre también quiere que se lo trague la sabana, dijo algo como "Yo le pido a Dios, si sigue siendo tan generoso con nosotros, que me conceda el último sueño mío, es liberarme de todo esto. Que difícil. Volver a ser libre como el viento por unos días, por unos meses, por unos años. Libre de todo esto". ¿Libre de qué? ¿De la enfermedad? ¿Del gobierno? ¿De los jalettis?
Pero después de enjugarse con un pañuelo rojo rojito las supuestas lagrimitas porque "no puedo caminar por las calles de San Fernando", vuelve a pedirle al Altísimo, a quien trata de meter en sus negocios a toda costa, que le de 6 años más para (¡ahora sí!, asegura) hacer todo lo que no ha hecho en casi tres lustros controlando todos los poderes y el mil millonario ingreso petrolero.
Ojala y hubiéramos vistos esas lágrimas por los muertos de la tragedia de Vargas, por el valioso capital humano que botó de Pdvsa, por los 150.000 muertos por la inseguridad, por las familias separadas por exilios forzados, por la migración de nuestros jóvenes, por la pérdida de miles de negocios, fundos, viviendas por invasiones y expropiaciones. Ojalá llorara aunque sea un poquito por el país y los venezolanos que ha destruido.
Día antes o día después de esta crisis emocional llanera, cantaba a grito herido en Miraflores "¡Ay Jalisco no te rajes!", para demostrarle al condecorado Vicente Fernández que era capaz de un tú a tú con el propio charro de la canción mexicana, quien días antes se había colocado en un concierto la gorra de Capriles, demostrando así que los artistas son de sus fans y no de los políticos.
Curiosamente, la gira de Fernández se llama "La Despedida" porque, prudentemente dice adiós a los escenarios, cosa que no todos tienen la inteligencia de hacer a su debido tiempo.
El discurso del candidato presidente está agotado, no tienen insultos nuevos que ofrecer y todo el mundo se pregunta si el majunche es tan majunche ¿por qué es su tema favorito de campaña? Y como el candidato no tiene fuerzas para tener presencia diaria en una campaña de 3 meses, acude a las cuñas oficiales para promocionarse.
Como dicen por allí: "el papel aguanta todo". Las promociones televisivas y radiales mienten a un pueblo que sabe la verdad. Según su publicidad, el Presidente Chávez está interesadísimo en la salud: ha inaugurado en 14 años nada menos que 26 hospitales. Caray ¿donde están?, ¿y dónde quedan esos otros 16 hospitales que entregaran este año? ¿Por qué no conocemos las 500 escuelas que ha construido el gobierno? ¿Donde quedan las cientos de miles de viviendas que ya entregaron? Muy sencillo: todo el pueblo, menos los fanáticos y los ignorantes, saben que esto es mentira. Que descaradamente mienten, ya están en el paroxismo del miedo porque por primera vez en años tienen la horrorosa probabilidad de perder el control del gobierno.
El asunto es que la publicidad oficial está encaminada a descalificar al candidato de la oposición, ya que les es imposible defender una obra de gobierno o presentar un programa coherente a futuro. Están comenzando las clases y al gobierno no se le ocurre nada mejor que buscar una escuela abandonada de Miranda para insultar a Capriles llamándolo incapaz, pero no se da por aludido cuando las informaciones en todos los medios nacionales dan cuenta del estado miserable en que se encuentran los planteles públicos. Repiten como loros que la inseguridad es mayor en los estados opositores pero no tienen la honestidad de decir que también son los estados con más población.
El oficialismo y su candidato no comen cuento para usar cualquier treta sucia para detener la arrasadora campaña del candidato opositor. Bandas de delincuentes con franelas rojas bloquean las pistas de los aeropuertos donde debe aterrizar Capriles, toman las carreteras, levantan las tapas de alcantarillas para que no pase el autobús del progreso, sabotean con cohetones y agresiones las concentraciones de la oposición. Más de 100 denuncias del Comando Venezuela ante el CNE por guerra sucia, han sido desestimadas por las honorables e imparciales rectoras. Y nada de eso detiene el avance de una marea de venezolanos que quieren un cambio y ven en Capriles su esperanza.
La actitud presidencial ante el caso de Juan Carlos Caldera es emblemática de su comportamiento ante la corrupción: corruptos son los de la oposición. Diosdado, Ramírez, Aristóbulo, la comparsa roja y la chavera son unos angelitos de navidad… siempre que sigan portando la franela roja ¿verdad Aponte Aponte?
El candidato presidente guardó silencio ante el escandaloso caso del maletín que sacó 800.000 dólares en efectivo de las arcas de Pdvsa para "donárselos "a la campaña de la amiga Cristina; dejo que pagaran justos por pecadores en el caso del Caaez; no le importaron las 150.000 toneladas de comida podrida de Pdval; no opina sobre el desvío de recursos sin control hacia los consejos comunales.
Pero sí criticó la decisión de Capriles de separar al diputado justicialista Juan Carlos Caldera de su campaña, cuando VTV transmitió un video en el cual el diputado recibía dinero del boliburgués Wilmer Ruperti, el mismo que se hizo millonario alquilando tanqueros para romper el paro petrolero del 2002.
Lo mejor de todo es Diosdado Cabello anunciando una investigación contra Caldera en la Asamblea Nacional, esa misma Asamblea que ha negado discutir el maletín de Antonini, la comida de Pudreval, la caída del puente Cúpira, el incendio de la refinería de Amuay y muchos temas más que realmente afectan a los venezolanos, mientras se dedican a elaborar comunicados de apoyo a sus amigos forajidos de Iraq, Irán, Bielorrusia, Siria, Libia y a los chulos latinoamericanos.
Que conste que Caldera tiene bien merecida su expulsión, por pendejo. ¿A quién de la oposición se le ocurre recibirle dinero a Ruperti? Ni que sea para regalárselo a las Hermanitas de la Caridad del barrio Carpintero. Cualquier diputado debe conocer el contenido del artículo 61 de la Ley Contra la Corrupción: "El funcionario público que por algún acto de sus funciones reciba para sí mismo o para otro, retribuciones u otra utilidad que no se le deban o cuya promesa acepte, será penado con prisión de uno (1) a cuatro (4) años y multa de hasta el cincuenta por ciento (50%) de lo recibido o prometido. Con la misma pena será castigado quien diere o prometiere el dinero, retribuciones u otra utilidad indicados en este artículo". Así que señores investigadores, el procedimiento también es contra "el jefe" Ruperti.
Cabello mencionó la soga en casa del ahorcado al anunciar la investigación contra Caldera con esta premonitoria frase: "Una cosa es invocar al diablo y otra es verlo venir".
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