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Miércoles, 22 de Mayo de 2013

Columnistas del día

05/07/2012 11:15:00 p.m.

La agenda de Mariú

A MONSERRATE… Seguimos de paseo por Bogotá, hermosa ciudad que ofrece un sinfín de opciones a propios y extraños. Acompáñenos a recorrer este fascinante lugar de nuestro continente donde coinciden la historia, la cultura y la diversión. No olvide llevar su cámara fotográfica, zapatos cómodos, una chaqueta, bufanda y un paraguas. En la capital de Colombia llueve con regularidad lo que hace que los lugareños bromeen diciendo que tienen dos estaciones: Una de lluvia y otra de más lluvia.

Comenzaremos nuestro recorrido en el cerro de Monserrate y en la vía conseguimos el parque El Renacimiento ubicado a pocos metros del Centro Internacional de Bogotá, allí se encuentra una imponente escultura de bronce de un ‘Hombre a Caballo’ donada por el artista Fernando Botero. Construido en la década de los noventa el parque ha albergado festivales de jazz y de danza, encuentros literarios, obras de teatro y conciertos al aire libre.

Con una altitud de 3152 metros sobre el nivel del mar, Monserrate es un símbolo de Bogotà y junto a Guadalupe es uno de los cerros tutelares de la ciudad. Para subir puede hacer uso del teleférico o del funicular. Pero también puede ir caminando. Devotos y penitentes lo hacen, incluso, con frijoles en los zapatos En la cima les espera la Basílica del Señor Caído de Monserrate, lugar de peregrinación religiosa desde la época colonial

Cada domingo suben unas 42 mil personas al cerro de Monserrate a disfrutar de la subyugante vista y la riquísima comida. Olvídese de la dieta, aquí necesita calorías para contrarrestar el frio, así que ordene unos nachos de patacón chorreado como antesala de un suculento ajiaco. Hay varios restaurantes en la cima de la montaña pero nos gusto especialmente el restaurante Santa Clara que funciona en una hermosa casa construida en 1924 en el pueblo de Usaquén, y trasladada, ladrillo a ladrillo, al cerro de Monserrate en 1979.

Aunque el sitio es muy romántico, la tradición local aconseja no subir ennoviado porque, según dicen, esto traería desgracias y peleas a la pareja hasta su rompimiento definitivo.

Mito o realidad en Bogotá así lo creen. Tome sus previsiones no olvide que “al país que fueres haz lo que vieres”.

TODO LO QUE BRILLA… Es oro, en el fabuloso museo dedicado a este noble metal con que cuenta Bogotá. Recientemente remodelado El Museo de Oro, recoge siglos de historia y miles de piezas, entre ellas la joya más preciada: La Balsa Muisca, una maravillosa figura votiva, hecha en oro de alta ley, entre los años 1200 y 1500 D.C., en la que se representa la ceremonia que dio origen a la Leyenda de El Dorado.

De rigor visitar la Sala de La ofrenda. Un moderno salón que representa la ceremonia de la ofrenda, a través de efectos visuales, sonoros y el impecable montaje de piezas de orfebrería. Una experiencia que no puede perderse. Sentirá que viaja en el tiempo hasta la época precolombina. Podrá hacerse una idea de lo que sentían los shamanes en una sociedad en la que el oro era visto como metal sagrado, receptor de la energía del sol, pero que no era considerado como símbolo de riqueza material.

Al salir del Museo del Oro, continúe recorriendo el Centro Histórico y pare a tomar un “Tintico” (café negro) acompáñelo con una almojabana (delicioso panecillo hecho con harina de maíz y queso) y luego siga rumbo a la Plaza de Bolívar, allí vera La Catedral, el Capitolio, el Palacio de Justicia y el Palacio de Nariño, sede del gobierno.

En la vía conseguirá la Casa de Simón Bolìvar y a escasos metros la de Manuelita Saenz, quien gracias a esa vecindad pudo alertar oportunamente al Libertador de un atentado en su contra permitiéndole escapar y salvar su vida.

Visite el Museo Botero y tómese la foto en la voluminosa mano que franquea la entrada a este espectacular reducto de las artes que cuenta con una importante colección de obras donadas a Colombia por el artista Fernando Botero. Hay obras que corresponden a su colección personal de arte universal con piezas de Dali, Picasso, Monet y Degas entre otros además de óleos, dibujos y esculturas realizadas por Botero. Dentro de la colección destaca una versión boteriana de la “Monalisa” de Da Vinci.

La próxima semana continuaremos con el paseo, en la tercera y última entrega de este recorrido bogotano. Quedan muchos sitios por visitar como la impactante Catedral de Sal de Sipaquirà. Los invito a que continuemos juntos el resto del periplo.

HASTA AQUI… Por hoy. Será hasta el próximo viernes. Informaciones y comentarios a través del correo mariurevilla@gmail.com. Sintonícenos de lunes a viernes de 3:15 a 5:00 de la tarde en Noche Americana, por Onda 100.9 FM. Le invitamos a unirse a nuestro grupo en Facebook, La Noche con Mariú. Síganos en twitter @Mariurevilla


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