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"Quiero disfrutar de mi familia y amigos, no pienso en el Salón de la Fama" (154285)

Cuesta trabajo creer que Omar Vizquel esté retirado, cuando aún conserva la velocidad, sapiencia y magia dentro de la posición del campocorto.

"Quiero disfrutar de mi familia y amigos, no pienso en el Salón de la Fama"      (154285)

Danny Valdiviezo

Un pequeño pelotero tuvo un sueño una vez, ser grande como Luis Aparicio, atrapar muchas pelotas en el campocorto como David Concepción y ser también un gigante en la posición "6" del beisbol, ese pequeño se hizo hombre y jugador de los Leones del Caracas, destacó por 24 años en las grandes ligas y hoy luego de su retiro -hace unos meses- Omar Vizquel sueña con crear una nueva generación de peloteros, que den todo por el país y sigan dejando en alto el nombre de Venezuela.Llegó temprano desde la ciudad de Caracas al Complejo de Desarrollo Deportivo de Empresas Polar en San Joaquín, donde saludó a todo el mundo, mandó a su fotógrafo personal a captar imágenes, porque quiere pintar las montañas de Mariara y San Joaquín "para darle color deportivo"; querido, idolatrado y "venezolano más que la arepa" (como él mismo se definió) por eso Omar Vizquel es nuestro personaje para este Desayuno que se hizo en el campo de juego, al calor de los batazos, roletazos y jugadas, fuera de la Redacción. "Jugar tantos años en las grandes ligas te deja un sabor especial, de tantas jugadas, momentos que tienes para compartir, vivencias y momentos que jamás olvidarás", dijo un Vizquel sonriente y feliz.Vizquel es una leyenda viviente, que habla del país como el mejor promotor turístico, pinta a Caracas como una ciudad mágica y bonita, dice que las playas de Venezuela son las mejores del mundo y que el calor del fanático y el aplauso es el verdadero empuje para llegar a las mayores."Venezuela es el mejor país del mundo, el mejor ejemplo es lo que puedas hacer como venezolano, siempre y cuando lo hagas con disciplina"."Jugar tantos años en las grandes ligas te deja un sabor especial, de tantas jugadas, momentos que jamás olvidarás".La disciplinaVizquel respiró profundo, esbozó una sonrisa y expresó que la disciplina es la clave para lograr las grandes metas."La disciplina es el gran secreto, para mantenerme por 24 años en las grandes ligas, cumplía con mis estiramientos y para jugar beisbol debes también combinarlo con practicar yoga, Pilates, mucha actividad física, donde también el bailar es una de las actividades, esto es lo más importante que hay que enseñarle a los muchachos: la disciplina. Hay que descansar, hacer programa para las piernas y jugar".Vizquel se expresa suelto, sin adornos, le gusta pasear, conocer pintar y escribir, no ha dicho nada de escribir un libro pero pareciera que también está en sus planes el segundo libro."Hay que saber entrenar"Vizquel aconsejó a los muchachos que están en ascenso "hay que saber hacer pesas, hay que saber entrenar, yo estuve y sigo en el gimnasio, hay que hacer pesas, pero hay que saberlas hacer, hay que saber entrenar con planes de entrenamiento para poder avanzar".Con humildadVizquel no hace alarde de la oncena de Guantes de Oro que ganó en las mayores, de los imparables que conectó (2.877) en 2.585 encuentros, con 404 bases robadas, 1.734 dobleplays, fue elegido tres veces al Juego de Estrellas y dejó un envidiable porcentaje de fildeo de .985.Sus apodos: "manos de seda", "guante mágico" y "rabbit" entre otros, y sonríe por todo lo que ha conquistado en la vida, mientras dice que lo más importante es ser ejemplo para los niños de Venezuela.¿Guante mágico o manos de seda? "Omar Vizquel mejor", dijo entre risas.Aparte de la disciplina ondea la bandera de la humildad, "todo en esta vida lo logras trabajando y con humildad, tener confianza en ti mismo, no puedes hacerlo más que trabajando".Omar ha madurado en todos estos años, pero pareciera otro "chamo" al entrar en el terreno de juego o como lo dijo en una famosa película venezolana en el año 1997 "yo soy el Salserín de la Pelota".Entró al campo que lleva su nombre en el complejo de Empresas Polar y despertó la admiración en los jovencitos."¿Están listos? Aquí estamos para aprender, ¡muchachos, si no saben algo pregunten!", dijo con voz de mando, "estamos aquí para aprender a jugar beisbol, a hacer las jugadas en el campocorto y divertirse jugando".Vizquel se dirige como todo un maestro a los niños y a todos les habló, de lo que se debe hacer y no en el campocorto, también explicó cómo desarrollar la extraordinaria jugada con la mano limpia, que fue una de las mejores cartas en su carrera en la gran carpa."Se tienen que colocar así, esto se juega con todo el cuerpo, no intenten bloquear la pelota, la intención es saber controlar por donde viene y hacia donde nosotros tenemos que llevarla"."Mi meta es enseñarle a ellos todo lo que aprendí en mis años en las mayores, es una meta concreta de fomentar la producción de campocortos, con disciplina, con empuje y constancia en el beisbol", dijo Vizquel.Señaló que en su niñez no tuvo la oportunidad de que algún grandeliga le dictara una clínica, por eso no importó que la temperatura de San Joaquín estuviese alta, él estaba en su trabajo de "pedagogía deportiva, beisbolera"."Este tipo de experiencias son importantes para nosotros, porque nos mantenemos activos. Me hubiese gustado que los grandeligas de mi época me dieran este tipo de clínicas".Vizquel admiraba a David Concepción, a Luis Aparicio, Ozzie Smith, Oswaldo Guillén, el segunda base Roberto Alomar, (al que considera su hermano) y tantos campocortos de calidad, pero quería llegar lejos siendo Omar Vizquel, el original, con sello propio pero con la misma calidad esa que dice "Hecho en Venezuela".Eso lo ayudó a conceptuarse, a formarse y prepararse, no fue un trabajo de un día para otro, pero si de muchos años, donde aprendió y pudo registrar su propia marca, con extraordinarias jugadas, con dobleplays hechos no solo de la manera normal, también desde segunda a tercera base y con lances que iban desde tomar una línea que buscaba los jardines y que estaba a punto de ser un imparable, pero él cortaba la inspiración de los presentes ejecutando un out.Me hubiese gustado que los grandeligas de mi época me dieran este tipo de clínicas".¿Cómo se ejecuta un dobleplay?, ¿cuál es el secreto?Vizquel habló acerca de cómo ejecutar el dobleplay: "El secreto cuando inicias una jugada de dobleplay no es ser rápido, es lanzar bien y asegurar al menos un out. Tu hombro tiene que estar apuntando a la base a la que vas a tirar, luego de coger un rolling".¿Y cuál es el secreto para tomar la bola con la mano limpia?"El secreto, es que hay que moverse lateralmente y atacar la pelota de frente"."Hay muchos jugadores y técnicos buenos para el Clásico"El Clásico Mundial de Beisbol fue otro de los puntos que Vizquel encaró con tono pausado y comentó que hay una buena oportunidad para que Venezuela haga un buen papel, fue enfático al decir que no estará con el equipo ni como técnico ni como jugador."Hay muchos jugadores buenos, que van a hacer el trabajo, hay mucho talento, como también hay muchos técnicos buenos, el manager Luis Sojo cuenta con un buen cuerpo de técnicos. Me gustaría estar allí claro, pero de todas maneras cuentan con mi apoyo".No se atrevió a decir quiénes de los jugadores como Elvis Andrus o Asdrúbal Cabrera estarían en el campocorto, a lo que prefirió guardarse el comentario y afirmar que en esa posición hay mucho talento."Sí hubo conversaciones con los Leones, pero mi concentración estaba puesta en retirarme en las grandes ligas".¿Y el Caracas?Vizquel es un símbolo dentro del beisbol venezolano, ya un estandarte de una organización como Leones del Caracas, y afirmó que sí fueron ciertos los rumores que se dijeron hace unos meses, cuando el Caracas conversó con él para dirigir en Venezuela y ser el manager del equipo. Caracas ha sido la historia de Omar, con el conjunto de la capital y su uniforme con el número 23, la sudadera amarilla, verlo saltando de un lado a otro y en las páginas deportivas de los diarios de Venezuela."Sí hubo conversaciones con los Leones, pero mi concentración estaba puesta en retirarme en las grandes ligas, ese momento llegará, se que dirigiré al Caracas... llegará".Vizquel recuerda los momentos en sus comienzos y sonríe como el propio muchacho, como el mismo que estudió en el liceo "Francisco Espejo" de El Cafetal, aquel que le gustaba mirar al Ávila en las mañanas y correr como si fuese Carl Lewis.Aprendió de Alfonso "Chico" Carrasquel, al cual recuerda como un "señor en el campo", una persona que lo vio jugar en sus comienzos y cuando le preguntaron sobre su opinión, dijo claramente, "allí hay algo bueno".Recuerda especialmente de Antonio Armas y Andrés Galarraga, aquella final ante Tiburones de La Guaira, que el campocorto estaba custodiado por él, con Jesús Alfaro en tercera, Galarraga en primera y lo mejor era que estaban a un paso de ser campeones de aquella serie final cerrada por Urbano Lugo Jr. con una joya de pitcheo en la temporada 1986-1987.Un juego memorable que prácticamente lo impulsó como la estrella fulgurante que tenía todo el talento para triunfar.Creyó en él mismo, nunca titubeó, tuvo mucha confianza entre tantos jugadores, se expresaba con una sonrisa y también firmaba sus autógrafos a los fanáticos caraquistas en el estadio Universitario.Esperando el llamado para transmitir los conocimientosVizquel respiró y luego de otro sorbo de agua dijo que está esperando el llamado para otra vez estar en la gran carpa, llevar sus conocimientos con una novena en las mayores y empezar su carrera como técnico y luego como manager."Estoy esperando ese llamado para ir a un equipo en las grandes ligas y transmitir los conocimientos a todos los prospectos, estamos y seguiremos esperando que algún equipo se interese en mis servicios".Aunque no hay ofertas concretas, porque las ligas del Caribe hoy están en acción, seguramente luego de enero comiencen a llover los contratos y pueda tener la oportunidad de dar esos conocimientos."Por los momentos no hay ofertas, estamos esperando. Me apasiona ser un técnico ahora, es algo de mucha responsabilidad, enseñar, cada vez que tengo un tiempo aconsejo a los muchachos, en Venezuela sigue sobrando el talento en el campocorto".Tomando rollings en las redes socialesVizquel encontró en las redes sociales un nueva forma de divertirse, compartir, interactuar y conversar con cada uno de los fanáticos que tiene a nivel mundial, no solo en Venezuela, ya que en Estados Unidos su popularidad sigue intacta.En su cuenta @VizquelOmar13 ha sido uno de los más seguidos, más populares, ya que contesta al menos ocho de las diez preguntas que a diario le hacen por hora o cuando está conectado.Caraquistas, magallaneros, guairistas, etc., en fin, fanáticos del beisbol, hablan con el ex campocorto, donde le hacen consultas desde cómo tiene que hacer para que el hijo juegue beisbol, hasta como tiene que tomar un rolling en un juego de softbol.Vizquel definió las redes sociales como un mundo donde puede conversar con los fans, dar consejos y sobre todas las cosas, las "mini entrevistas" que le hacen.Expresó que cuando estaba a punto de retirarse le fue muy grato recibir aliento desde Venezuela con palabras que lo llenaban de fortaleza.Dijo que fue como manifestaciones de cariño de seguidores de todos los equipos, le brindaban palabras que le llenaban el alma y agradeció eso por parte del público."Es algo impresionante las redes sociales, sobre todo el Twitter, me ayudaba a continuar, luego o antes de los juegos en cualquier momento entraba".Vizquel a diario felicitaba a más de seis o diez de sus seguidores que estaban cumpliendo años o le deseaban un buen día."No pienso en el Salón de La Fama"Claro, y como si ya conociese la pregunta que venía, la interrogante que estaba en el tapete.Vizquel ya sabía la pregunta como si se tratara de un lanzamiento, como los tantos que vio en los equipos que militó, como Marineros de Seattle, desde 1989 hasta 1993, luego los Indios de Cleveland en 1994 hasta el 2004, Gigantes de San Francisco, desde el 2005 hasta el 2008, Rangers de Texas en el 2009, Medias Blancas de Chicago 2010 y 2011 y Azulejos de Toronto en este año y equipo con el que se retiró, es por ello que contestó sin rodeos, de forma directa, como un swing o como si fildeara un rolling fuerte."En este momento quiero disfrutar de mi familia y amigos. No pienso en el Salón de la Fama".¿Y el Salón de la Fama, qué piensas de eso?"En este momento quiero disfrutar de mi familia y amigos. No pienso en el Salón de la Fama, no me quita el sueño llegar al Salón de la Fama"."El plan inmediato es descansar y disfrutar, todo saldrá a su tiempo".Fue una respuesta que acompañó con otra sonrisa y con la cara esperanzada de que algún día sí pueda llegar a ser el segundo criollo en el Templo de Cooperstown, pero no se atrevió a decirlo, mientras se secaba el sudor en su frente y se quitaba los lentes y la gorra para continuar con la entrevista.Para Vizquel es un honor que lo comparen con Luis Aparicio y destacó: "no puedo negar que me enorgullece cuando me comparan con los que ya están allí adentro (Cooperstown), pero faltan cinco años para eso". Cuesta creer que Vizquel esté retirado a lo que preguntamos:Observamos que conservas los movimientos en el infield ¿ de verdad no tienes ganas de volver al terreno?"No... de verdad estoy retirado".Ventana"Continuar con la misma pasión"Danny ValdiviezoOmar Vizquel nació el 24 de abril de 1967, en una de las ciudades que más disfruta, Caracas. Habla ahora de viajar, de instruir, pero también de seguir entrenando como si quisiera continuar jugando, pero no es así, hizo énfasis en que sí está retirado y ahora encara el lema "continuar con la misma pasión".En el 2012 Vizquel tuvo problemas en la organización de Toronto, pese a que jugadores como el lanzador Henderson Álvarez y Yorvit Torrealba destacaron que era "bendición y enseñanza" tener a Vizquel al lado, quería jugar a diario y no pudo.Pero el ahora "amo de casa" quiere ayudar en su hogar, estar con la familia, cocinar, buscar a los hijos a la escuela, viajar, conocer, cantar, bailar, "tocar salsa brava de vez en cuando" y seguir siendo ovacionado por los fanáticos.Vizquel no quiere alejarse en cinco años, en donde puede hacer de todo, desde terminar una carrera universitaria, escribir un libro, sacar vídeos de beisbol, ser comentarista de televisión y ¿porqué no? Estar en uno de los tantos "realitys" bailando y entregado por un sueño, también pintar y exponer sus maravillosas obras que lo transforman en un carismático y polifacético "profesional".Cinco años, un lustro, un antiguo período presidencial, pero tal parece que quiere pensar en todo menos en esperar el año 2017 cuando su nombre aparezca por primera vez en las papeletas, para el sagrado, esperado y anhelado... "Salón de la Fama".