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Sábado, 25 de Mayo de 2013

Economía

20/08/2012 06:13:00 a.m.

Estudian nuevo tramo de ayuda para rescate financiero

Semanas de tensión y decisivas para Grecia y el euro

dpa

Berlín, 19 agosto 2012.- La primera semana de trabajo de la canciller alemana, Angela Merkel, fue relativamente tranquila, pero las próximas estarán dominadas de nuevo por la crisis del euro y en especial por la situación de la atribulada Grecia.

Merkel recibirá al jefe de Estado francés, François Hollande, el jueves, un día antes de que viaje a Berlín el primer ministro griego, Antonis Samaras.

A principios de septiembre, la troika de inspectores de la Unión Europea (UE), el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Central Europeo (BCE) se trasladarán nuevamente a Atenas para revisar el estado de las reformas acordadas a cambio del rescate financiero.

Y luego llega el 12 de septiembre, el día en el que el Tribunal Constitucional alemán comunicará su esperado fallo sobre la legitimidad del Pacto Fiscal y del fondo permanente de rescate MEDE (Mecanismo Europeo de Estabilidad).

Para el gobierno de Atenas, el objetivo primordial es evitar la suspensión de pagos. La troika decidirá si Grecia está en condiciones de recibir un nuevo tramo de la ayuda prometida. Al parecer, entre bambalinas se toman recaudos para el caso de que Atenas deba salir del espacio monetario único.

En Berlín ya se ha extendido la convicción de que la crisis griega es mucho más que eso. Las próximas semanas y meses serán decisivos para la moneda europea, coinciden los expertos.

El temor a un contagio a España e Italia, cuyas primas de riesgo alcanzaron niveles intolerables, crece día a día. No hay respuestas sencillas a la crisis y por eso, muchos políticos alemanes prefieren hablar sobre Grecia. "Nada de concesiones" fue el simple mensaje del fin de semana.

Las declaraciones duras hacia Atenas no pueden soslayar la impotencia que se propaga en la capital germana. Hay que estabilizar en el corto plazo el nivel de intereses para los bonos soberanos de España e Italia. Algo que se podría conseguir con la reactivación de la compra de bonos por parte del BCE, una iniciativa sumamente polémica en Alemania.

En medio de la confusión se alzan las voces de los populistas y en la población alemana va perdiendo fuerza el respaldo a los rescates. Más de un político, sin tener en cuenta las consecuencias de sus palabras en otros países, aprovecha la situación para hacer campaña.

El socialcristiano Markus Söder, ministro de Finanzas de Baviera, exigió la salida de Grecia de la eurozona antes de finales de año "para sentar un precedente" y el liberal Philipp Rösler, ministro de Economía repite que la idea "ya no asusta".

Sin embargo, algunos políticos del gobierno de Merkel tratan de limitar los daños y contrarrestar la animadversión que despiertan cada vez más los alemanes en el sur de Europa. "También nosotros engañamos de vez en cuando, también nosotros violamos reglas", admitió el ministro de Finanzas, Wolfgang Schäuble, el más europeísta del gabinete germano.

Pero también su colega de Exteriores Guido Westerwelle, reprochó a Söder haber hecho "una declaración tan tonta": "Es algo que sólo se puede decir cuando uno está seguro de que no se topará con nadie del extranjero". En otras palabras, que el ministro bávaro no pincha ni corta.

Mucho dependerá de la sentencia de los jueces del Constitucional. Merkel espera que los magistrados no den lugar a las querellas presentadas contra el MEDE y que el presidente federal, Joachim Gauck, rubrique las leyes para su entrada en vigor. Así podría comenzar a funcionar el mecanismo permanente para alivio de griegos, españoles o italianos. La pregunta es si será suficiente.

Fuente: dpa


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