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79% de los hogares destina 42% del total de sus ingresos a los alimentos

Devaluación disminuye el poder adquisitivo del venezolano en 32% (166463)

“Entre diciembre de 2012 y enero de 2013 los venezolanos con pocos recursos tuvieron que afrontar un alza de precios promedio de 7%. Ahora se multiplicará y alcanzará 30% por el efecto de la devaluación sobre los bienes y servicios”, indicó el economista Alejandro Grisanti.

Devaluación disminuye el poder adquisitivo del venezolano en 32% (166463)

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Caracas, 17 febrero 2013.- Dentro del presupuesto de los venezolanos más pobres el mayor peso lo tienen los egresos por alimentos y transporte (aproximadamente 60% de los ingresos), que son los dos rubros que más se ven afectados con la inflación a pesar del control de precios, dijo el economista Ricardo Villasmil.En un estudio de Datanálisis se refleja que 79% de los hogares que integran los estratos D y E de la población destina 42% del total de sus ingresos a la adquisición de alimentos; esta proporción es mucho menor en los estratos altos. Del total de familias pobres, a 43% no le alcanza los ingresos para cubrir la canasta normativa del Instituto Nacional de Estadísticas que está en 2.085,22 bolívares.“Entre diciembre de 2012 y enero de 2013 los venezolanos con pocos recursos tuvieron que afrontar un alza de precios promedio de 7%. Ahora se multiplicará y alcanzará 30% por el efecto de la devaluación sobre los bienes y servicios”, indicó el economista Alejandro Grisanti.Los indicadores oficiales muestran que el año pasado el estrato I de la población –que es el de menos recursos- enfrentó un alza de precios promedio de 20,5%, cifra superior a la registrada para el estrato IV que es el de mayores recursos, la cual medió 18,5% en los últimos 12 meses.En enero los venezolanos más pobres pagaron 3,3% más por los bienes y servicios; mientras que 5% del sector más privilegiado pagó 3,1% en promedio. Sólo en alimentos en enero los precios subieran 5,3%, en el rubro al que los estratos de pocos recursos destinan la mayor parte de sus ingresos.“La devaluación le va robando el poder adquisitivo a la gente. Sus consecuencias no se ven solamente cuando se decreta sino mes a mes porque el Gobierno no ha logrado resolver el problema principal que tiene el bolívar: el alza de los precios. Lo peor de todo es que como no se pudo corregir el déficit entre ingresos y egresos es muy seguro que en 2014 haya otra devaluación”, aseguró Grisanti.Gobierno rico, país pobre La rectificación del anclaje cambiario en 46,5% implicará que el Gobierno recibirá dinero adicional por el orden de 13,4 millardos de dólares (84,5 millardos de bolívares), según proyecciones oficiales. “Quiere decir que mientras el Gobierno se enriquece los pobres se hacen aún más pobres, pues su ingreso en bolívares se depreció 32% y los precios de los bienes y servicios aumentarán en promedio 30%”, indicó Grisanti.Acerca de las razones que motivaron al Ejecutivo a tomar la decisión de devaluar, Villasmil dijo que obedeció a “los excesos del Gobierno”. Ese exceso, agregó, se evidencia en el incremento del gasto público –impulsado por un aumento de 20% en las importaciones que alcanzaron un récord al sumar 56,3 millardos de dólares–, que se calcula está alrededor de 43,8% del producto interno bruto. Cuando se incluye el gasto de los fondos paralelos, la proyección es que el Gobierno gastó 52,8% del PIB.Tal gasto generó un déficit fiscal de 9% que sin la devaluación significaba una necesidad de financiamiento de 65 millardos de dólares, según cifras de Bank of America Merrill Lynch. Con la corrección del tipo de cambio la brecha se cierra a 5% del PIB, lo que indica que aún la devaluación no es suficiente para equilibrar las cuentas de la nación.“El Gobierno despilfarró todo lo que había. Ahora llegó la cuenta y no tiene con qué pagarla. Esa se la está cobrando a los venezolanos más pobres porque, a fin de cuentas, a los más ricos las devaluaciones no los afectan”, afirmó Villasmil.La cifra46,5% es el porcentaje en que se devaluó el tipo de cambio al pasar de 4,30 bolívares a 6,30 bolívares por dólar. Esta es la quinta vez que se corrige el anclaje cambiario durante el gobierno del presidente Hugo Chávez.