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Varios tramos sin luz ni rayado y las defensas deterioradas

ARC carece de elementos mínimos de seguridad para los conductores (157342)

Un tramo de la ARC, específicamente el que se ubica debajo del distribuidor Yagua, presenta raspado de asfalto, dificultando el control del conductor sobre el vehículo.

ARC carece de elementos mínimos de seguridad para los conductores (157342)

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Guacara, enero 2 (Nathaly Orellana Blanquez).- El mal estado de la Autopista Regional del Centro (ARC), específicamente en el tramo que va desde el distribuidor Divenca hasta llegar al distribuidor Guacara, también conocido como Malavé Villalba, representa un riesgo para los conductores debido a la ausencia de alumbrado público, el deterioro de la capa asfáltica, las defensas y algunas señales de tránsito, también la presencia de huecos y falta de rayado.Debido a la cantidad de accidentes de tránsito que se registran mensualmente en la importante arteria vial, el equipo reporteril de esta casa editorial realizó un recorrido por el tramo mencionado de la ARC, para verificar la ausencia de los elementos mínimos que garantizan la seguridad de los conductores.Sentido Valencia- GuacaraMiles de personas que circulan diariamente por al ARC en sentido Valencia- Guacara deben lidiar con la falta de alumbrado público, pues gran cantidad de postes se están oxidando, incluso algunos tienen arbustos, las guayas están caídas y unos pocos están chocados, lo que sí es común en todos ellos es la carencia de energía eléctrica.Las defensas están deterioradas, muchas se encuentran dobladas por consecuencia de los accidentes viales.Aunque hace algunos meses el Ministerio de Transporte Terrestre repavimentó desde la estación de servicios Mi Bohío hasta el distribuidor de Yagua, los conductores ahora tienen que lidiar con el desnivel de la calzada, primero en el hombrillo, luego en el canal lento, y unos metros más adelante en el canal rápido.Es difícil en muchos casos ubicarse en la autopista, ya que varias señalizaciones están corroídas o dobladas por impactos vehiculares y otras simplemente están caídas.Otro aspecto negativo es la ausencia de rayado y el deterioro que ya se puede observar en la nueva capa asfáltica.También a la altura del distribuidor Yagua se observa que el asfalto del hombrillo está “raspado”, y más adelante hay algunos huecos.Sentido Guacara- ValenciaEl panorama en este sentido no es muy diferente, pues las señales de tránsito deterioradas, desechos en los bordes, defensas dobladas o inexistentes, así como postes dañados y sin transformadores forman parte de los elementos con los que cuentan los conductores que utilizan la importante arteria vial.Sin embargo, algo que resalta en la ARC son los casi 200 metros de raspado asfáltico que hay debajo del distribuidor Yagua, que dificulta a los conductores mantener el control del vehículo.A esto se le suman los parches que se colocaron para tapar algunos huecos que hay en la vía, generando así desniveles riesgosos.Peligro para los conductoresOmar Tarazona, conductor de un vehículo remolque, debe utilizar la ARC todos los días e indicó que la autopista es bastante peligrosa, sobre todo en horas de la noche, pues la falta de alumbrado le impide divisar algunos huecos e imperfectos que hay en la vía.“Cuando tú caes en el raspado de la autopista hace que el vehículo se vaya para los lados y evita que andes a la velocidad que debes y cuando caes en un hueco de esos y se te explota un caucho, no solo perjudicas tu carro sino a los que transitan nada más por las colas que se hacen cuando un carro está accidentado”, indicó Tarazona.Muchos conductores coinciden con esa opinión, además consideran que tanto las defensas como el rayado de la vía son imprescindibles para mejorar la visibilidad de los usuarios en la vía.En la noche los conductores suelen manejar con mayor velocidad porque no se encuentran con mucho tráfico, sin embargo esta confianza puede tornarse peligrosa si no toman en cuenta el mal estado de la vía, la falta de señalizaciones y la ausencia de alumbrado público que empeora la situación y hace a las personas más propensas a sufrir accidentes de tránsito.