Espacio Publicitario

Miércoles, 19 de Junio de 2013
03/07/2012 10:35:00 p.m.

Orientación en practica

La Pareja, en tiempos de Crisis

Así como la crisis ha alterado, distorsionado e influenciado nuestra vida personal, social y laboral, también ha penetrado en lo más íntimo y valioso de una asociación sentimental, la pareja. La excesiva carga de estrés, la exagerada adicción a la información ( prensa escrita, T.V, otros) para estar al día de todo, saciar la sed de la rabia o resentimiento a través de unas dosis diarias de conversaciones estériles que lo que hacen es reforzar ese malestar; ha permitido que esa crisis sea permeable a los poros de la pareja, aislando el crecimiento emocional-afectivo, la compañía, una relación sexual satisfactoria y lo más preciado un tiempo de “exclusividad” que hay que regar, abonar y fertilizar siempre con unas semillas de buena comunicación. Por ende, las crisis de las parejas actuales tienen tres elementos fundamentales que son: 1) El reclamo de que los problemas que atraviesan son por culpa del otro. 2) La inmadurez de creer que establecer relaciones sentimentales, es fácil, rápido, sin esfuerzo, esperando que el otro adivine su mente y le haga feliz . 3) Nos cuesta pedir perdón como si tal acto representara una debilidad, sumisión o pérdida de autoridad, en vez de demostrar con “conductas inconfundibles” nuestro arrepentimiento, compromiso y exclusividad. Por ello, en normales circunstancias las parejas atraviesan diversas etapas o niveles en su convivencia diaria, donde los errores y aciertos son comunes y aceptables, lo que no debe ser aceptable es que uno de sus miembros internalice esa relación como un sacrificio, una cruz a cuestas, una vez en una consulta me comentó un marido... “es que el matrimonio es un conjunto de sacrificios”. Yo le pregunte; ¿ Qué ha sacrificado usted?... En consecuencia, somos productos de los modelos que nos rodean, unos padres con una relación de pareja estable, que solucionen, afronten sus conflictos que todos tenemos, tendrán hijos con ciertas ventajas ante quienes carecen de estos modelos. En la actualidad, la crisis económica, social, familiar, repercute aunque usted no lo crea en la relación diaria de las parejas; es allí donde la fortaleza de sus miembros es de vital importancia, tienen que tomarse de la mano y asumir esa crisis como cambio para reforzar las debilidades emocionales, buscar ayuda profesional si es necesaria, ser creativos en lo económico y dedicarse a sumar un tiempo “exclusivo” para ambos, en vez de restárselos o extinguirlos. Proponerse, tener una relación de pareja es algo serio, mantenerla mucho más, esto tiene que tener congruencia con las aspiraciones de sus miembros, los deseos juntos de superación, triunfar, recuerde que se esta asociando a otro para tener un valor agregado a su vida, no se engañe en estar juntos por solo la satisfacción sexual, compromiso social o por los hijos. Por lo tanto, no busque la felicidad por medio de soluciones rápidas, es lo típico en estos momentos, en donde el disfrute a cualquier costo es un síntoma de las parejas en crisis o enfermedad emocional, excesiva búsqueda de placer pero vacío de amor. Comprométase y responsabilícese de sus actos, así como de sus aspiraciones, asóciese sentimentalmente con personas que en momentos de crisis, parirán las mejores ideas y creatividad para florecer y fortalecer su convivencia, sentimientos y prosperidad; juntos todo se puede, haga una radiografía a su vida de pareja y encontrara cosas interesantes, estoy seguro que se sorprenderá, inténtelo, eso les pertenece y nadie se los puede arrancar, si ustedes no lo permiten. Por lo tanto, evite que la crisis carcoma su paciencia, amor, creatividad, sexo, coloquen un chaleco anticrisis, para enfrentar con armonía los tiempos de cambio, en donde la pareja sin lugar a dudas no escapa. Recuerde, si quiere formar, mantener o fortalecer su relación de pareja, comprométanse en invertir en la comunicación, respeto, amistad, afecto y ser proactivo en la resolución de conflictos para el bienestar de todos. La felicidad se construye, no por vías fáciles o rápidas sino por la inversión consciente y afectiva llena de valores y principios de lo que se quiere lograr y proteger sobre todo eso que nos pertenecerá siempre como ejercicio dinámico, eso que no es el hombre o la mujer sino algo superior que formado con amor, tropiezos, aciertos y desaciertos, he considerado llamar la tercera persona, o sea, la pareja. Suerte. Éxitos.

*Orientador

simongarciaa@gmail.com


Espacio Publicitario


Todos los Derechos Reservados. © Copyrigth 2001 Editorial Notitarde, C.A.