02/07/2012 11:22:00 p.m.Vida saludable y nutrición
Leche con semillas germinadas
Hoy le hablaré de la leche con semillas germinadas que es la medicina del futuro y entre otras. La salud empieza, por la boca, que la alimentación sea tu medicina y tu medicina tus alimentos. La germinación es cruda y viva y tiene todo el potencial de nutrientes y micronutrientes, vitaminas y minerales que produce una reacción vitalizante, regenerando todo el organismo.
La germinación de semillas y granos, agentes biogenéticos (que generan vida), por su elevada concentración energética y nutricional. Al colocar una semilla para germinar (agua = humedad + oscuridad = a la noche), ella entiende que llegó la hora de brotar y expandirse para transformarse en una nueva planta; en ese exacto momento son transformadas en sustancias proactivas (enzimas, vitaminas, sales minerales) de la germinación, para provocar un rápido brotar, enraizar y crecer. Quien toma la leche de semillas germinadas no se cansa de extasiarse, de salud. Semillas oleaginosas (girasol, sésamo, lino, castaña, maní, lentejas, girasol, nueces, etc.) y granos y cereales (trigo, cebada, avena, etc.) son alimentos especiales, porque en ellos predominan micronutrientes como las proteínas y grasas vegetales, y micronutrientes como el selenio y el cobre, materias primas excelentes para el cerebro.
Lo interesante es que las leches preparadas a partir de sus germinaciones presentan una digestión leve y alcalinizante (al contrario de la ingestión de las proteínas de origen animal, que es lenta y acidificante), aparte de la propiedad de facilitar la liberación de serotonina o neurotransmisor benéfico para varias funciones cerebrales, entre ellas la de facilitar el buen humor y la calidad del sueño.
La germinación representa pues la técnica más efectiva para aportar a nuestro organismo energía vital concentrada.
Los procesos industriales de refinamiento de los alimentos ocasionan carencias en los mismos, que, a la larga, pueden acabar afectando a nuestro organismo; la adición de los germinados a nuestra dieta puede prevenir estas ausencias. Así como las plantas verdes regeneran el aire que nos rodea, los germinados sanan nuestro cuerpo por dentro. Los germinados son un concentrado de sustancias generadoras de salud. Personas con problemas digestivos, y enfermos convalecientes, que no pueden alimentarse con los demás alimentos crudos, pueden, sin embargo, comer germinados. Su riqueza enzimática facilita la absorción por el organismo, y no ocasiona leucocitosis postprandial (aumento de la cantidad de leucocitos en la sangre). Las féminas son el grupo más beneficiado.
Por su alto contenido de hormonas naturales (isoflavonas), los brotes facilitan el tránsito por el período de la menopausia y ayudan a prevenir el cáncer de mama. Las mujeres embarazadas también les deben a los germinados el aumento en la producción de leche materna, gracias al calcio y al fósforo que albergan se ha demostrado experimentalmente que tomando leche de germinados de avena la fertilidad aumenta espectacularmente en ambos sexos.
Los germinados son el alimento idóneo para cualquier persona. No hay limitaciones de edad; son tan adecuados para los niños como para los ancianos. Los distintos germinados se han demostrado útiles como reguladores intestinales, antianémicos, revitalizantes, en casos de descalcificación y estados carenciales. Son depuradores del organismo, potenciadores de la producción de leche materna, reguladores del sistema endocrino y del metabolismo en general, incrementan el tono muscular, disminuyen el meteorismo y tienen probados efectos rejuvenecedores.
Cáncer, artritis, osteoporosis, obesidad, cansancio, frigidez sexual tanto en hombre y mujeres, infertilidad, osteomalacia, próstata, caída del cabello, alopecia, dolor de espalda, dolores neuropáticos y diabetes.