15/07/2012 11:40:00 p.m.Usa el cinturón de seguridad
A pesar de la importancia de resguardar el bien más preciado para todo ser humano como lo es la vida, son muchos los conductores y acompañantes que no usan el cinturón de seguridad, exponiéndose a la hora de un accidente vial a un mayor riesgo de sufrir lesiones y en el peor de los casos la muerte. Tal como lo señalan las autoridades de tránsito, la experiencia en este tipo de eventos muestra que gracias al cinturón de seguridad son muchísimas las personas que han logrado salvarse de la muerte o minimizar las heridas que podrían haberlas incapacitado para el resto de su existencia. Después que ocurren las cosas, no bastan las lamentaciones o los buenos deseos tardíos de hacer las cosas de manera correcta.
Ningún conductor está exento de sufrir un percance vial, bien sea por el mal estado de las arterias viales, exceso de velocidad, conducir bajo estado de ebriedad, por la imprudencia de algún chofer irresponsable, fallas mecánicas, o por estar hablando por el celular, etc., por lo cual ninguna medida de seguridad que se tome para salvaguardar la vida propia, la de los acompañantes, y la de los transeúntes, está demás. No hay excusa para no hacerlo. Y no sólo porque sea de obligatorio cumplimiento legal el uso del cinturón de seguridad o por las sanciones que se nos imponen por la falta, sino que es una cuestión de conciencia y de responsabilidad de todo aquel que está frente a un volante, bien sea de uso particular o para la prestación de algún servicio.
El no usar el cinturón de seguridad, sabiendo de antemano las consecuencias que puede acarrearnos, es como meterse bajo la ducha y no bañarse, pues desde pequeños se nos enseña que el baño es fundamental como medida de higiene para mantener una piel limpia y saludable y por ende una buena salud. Así que la utilización de esta herramienta de seguridad no sólo refleja una autoestima positiva sino también el amor a la familia, a los allegados y amigos, además del respeto al prójimo y a una convivencia sana. Nadie puede andar conduciendo por calles y avenidas irrespetando las normas de tránsito, y el uso del cinturón es una de ellas.
Dada la dinámica actual de la sociedad, el uso del taxi se ha hecho algo cotidiano, sin embargo no deja de llamar la atención que son pocos los taxistas que usan el cinturón de seguridad y el de exigirles a los pasajeros que lo utilicen. Este tipo de comportamiento debe ser modificado por el bien tanto del chofer como de las personas que recurren a este tipo de servicio porque lo que está en juego es la integridad física de los individuos.
Tengamos siempre presente que la vida es un milagro y que cada amanecer es una nueva oportunidad que nos brinda Dios para ser cada día mejores como personas, padres, hijos, nietos, como miembros de una familia, como ciudadanos de esta patria bonita y como parte de la humanidad. Yo hace pocas semanas sufrí un accidente vial y salvé la vida gracias al cinturón de seguridad. Aún me estoy recuperando de las lesiones, pero gracias a Dios estoy vivito y coleando, claro estoy vivito porque tengo un amiguito llamado Dios y nos queremos mucho.
La Venezuela de hoy, mañana y siempre la hacemos todos los ciudadanos y ciudadanas que habitamos este país. Con nuestras acciones y comportamiento contribuimos a construir una mejor patria. Cuántas veces hemos escuchados que en tal o cual país si se cumplen las normas, pero aquí no es posible porque supuestamente somos muy vivos o no hay autoridad o hay pocas que velen por su cumplimiento. Creo que cuando conocemos nuestros derechos y deberes no requerimos de una figura de autoridad para acatar las reglas. Desde el mismo momento en que nos montamos en un vehículo para conducirlo, adquirimos una enorme responsabilidad no solo con nosotros mismos, sino también con los demás y sobre todo con nuestras familias y seres queridos nuestros. Así que no le busquemos cinco patas al gato y usemos el cinturón de seguridad que nos puede salvar la vida en un accidente vial inesperado. Tengamos siempre presente que el descuido o el olvido por la falta de hábito en el uso de este instrumento, más tarde nos puede salir muy caro recuerda que si no te quieres a ti mismo no quieres a nadie, ni a los tuyos, menos a terceras personas que puedan dañar su vida y la de su familiares por tu irresponsabilidad por no quererte ni guardar la vida de los demás. Más vale prevenir que lamentar. Hasta el próximo lunes. ¡Qué Dios los bendiga a todos y todas!
Sorrento@cantv.net