Sección

Terrenos ejidos en abandono también dan mal aspecto al casco central (164357)

Uno de los terrenos propiedad del municipio, que aparentemente están en situación de abandono, ubicado en la avenida Martín Tovar, entre calles Girardot y Comercio.

Terrenos ejidos en abandono también dan mal aspecto al casco central  (164357)

Lectura continuaLectura en colmunas

Valencia, febrero 5.- En el centro de la ciudad hay alrededor de trece terrenos ejidos, propiedad del municipio, algunos solos y otros con bienhechurías abandonadas, según reveló este martes el edil Oswaldo Di Lorenzo, vicepresidente de la Comisión de Ejidos del Concejo.Al mismo tiempo, señaló que también hay un importante número de terrenos privados abandonados. “No puede haber una jerarquización o clasificación entre terrenos ejidos y terrenos privados, sino que lamentablemente en ambas condiciones dañan, perjudican, dan un mal aspecto al casco central de Valencia”, indicó.Di Lorenzo fue consultado sobre los ejidos, en vista de que el Instituto de Desarrollo Urbano del Centro de Valencia (Induval) solicitó al Gobierno Nacional que unos terrenos, aunque especialmente privados, sean declarados “Áreas Avivir”, para el desarrollo de proyectos habitacionales, con el alegato de que están en abandono y desidia.Aunque comparte la petición, el Concejal opinó que no pueden hacerse solo viviendas en esos espacios, pues en esa parte de la ciudad hacen falta estacionamientos, bibliotecas, centros de información, paradas de autobuses y reubicar a los buhoneros, inclusive, se puede construir la sede de la Alcaldía, ya que la actual no está apta según informe del Cuerpo de Bomberos.Aclaró que no está planteado arrebatar el terreno a los propietarios: “Ellos se citarían, se les manifestaría que el Estado está interesado en el espacio, se haría un peritaje al terreno, determinaría el valor del mismo con el propietario y, por último, se establecería un convenio de pago”. En el caso de terrenos ejidos –explicó-, serían desafectados por la Cámara Municipal, pero necesariamente debe existir un proyecto y al Concejo no ha llegado ninguna solicitud al respecto.Citó que uno de los ejidos está ubicado en la calle Colombia, cerca de la Casa La Estrella, el cual pretendieron invadir en una oportunidad. Por la calle Soublette –siguió-, entre la calle Girardot y la avenida Cedeño, hay aproximadamente cinco terrenos que deben ser sometidos a investigación urgentemente, dos son de propiedad privada y están invadidos, mientras que los otros tres pertenecen al municipio.Denunció que en los alrededores de la plaza Candelaria se concentran personas de malvivir y en el propio centro de la ciudad, por la calle Colombia, hay personas que entran y salen, inclusive duermen, en algunos terrenos. “Ese es el trabajo que hay que hacer urgentemente, el rescate de esos espacios”.Di Lorenzo está de acuerdo con que las fachadas antiguas se conserven y desarrollen establecimientos comerciales en el interior de esas viviendas, como lo ha planteado la Cámara de la Construcción, en el caso de que los propietarios, de tratarse de terrenos privados, estén de acuerdo o así lo solicitaran. “Nosotros estaríamos dispuestos a ayudar a los propietarios que quieran desarrollar ese tipo de proyecto”. Adelantó, en ese sentido, que próximamente se llevará a cabo una reunión en el Concejo con representantes de Induval, concejales y propietarios de los terrenos del centro. Asimismo, recordó que el ente edilicio aprobó hace unos tres años un acuerdo mediante el cual hace un llamado a los dueños de esas tierras para que presenten propuestas. Exhorto a la Dirección de Hacienda y al Indepabis El Concejo Municipal exhortará mediante acuerdo al Departamento de Fiscalización de la Dirección de Hacienda de la Alcaldía y al Instituto para la Defensa de las Personas en el Acceso de los Bienes y Servicios a impedir que revisen los bolsos de los clientes a la salida de los establecimientos comerciales. Así lo acordó la Cámara de manera unánime durante la sesión ordinaria de este martes, toda vez que el concejal Claudio Suárez denunció esta “práctica ilegal” que se ha convertido en costumbre. Suárez rechazó que los compradores sean objeto de una especie de “cateo”, por considerar que se trata de una “arbitrariedad”, “práctica vejatoria” y “falta de respeto” hacia la colectividad. El Edil también denunció las largas colas que se forman a la salida de algunos automercados para sellar el ticket de la compra.La concejal Mary Marín, por su parte, tras apoyar al edil Suárez, denunció que en la sede de la Alcaldía también se revisan los bolos y no solamente a los trabajadores, sino también a los visitantes: “Tildan de ladrón a todo aquel que entra y sale de la institución”, comentó.Marín aprovechó la oportunidad para señalar como otro acto discriminatorio el hecho de que el ascensor de la Alcaldía deba ser despejado cuando la esposa del Alcalde se dispone a utilizarlo.