Encuesta demuestra que Bolivia está perdiendo en guerra contra narcotráfico     (149838)
08:41 a.m. 29-11-12

Son uno de los mayores productores mundiales de la hoja de coca y cocaína

Encuesta demuestra que Bolivia está perdiendo en guerra contra narcotráfico (149838)

dpa

La Paz, 29 noviembre 2012.- Una encuesta difundida hoy en La Paz revela que un 64 por ciento de los entrevistados en cuatro ciudades creen que el gobierno de Bolivia está perdiendo en la llamada guerra contra el narcotráfico. La encuesta fue hecha por la empresa Ipsos en La Paz, El Alto, Cochabamba y Santa Cruz, las cuatro ciudades más pobladas de Bolivia. Un 63 por ciento de los encuestados en La Paz, 61 en El Alto, 67 en Cochabamba y 64 en Santa Cruz advierten que "el gobierno está perdiendo la guerra contra el narcotráfico", según el trabajo hecho hace tres semanas por Ipsos. Bolivia, Perú y Colombia son los mayores productores mundiales de la hoja de coca y cocaína. Sin embargo, el gobierno boliviano realiza esfuerzos para neutralizar redes de narcotraficantes, y en ese intento viajó la semana pasada el ministro de Gobierno (Interior), Carlos Romero, a Brasil para coordinar tareas conjuntas. También en Lima activó un plan con las autoridades peruanas y brasileñas para elaborar una lista de los llamados "peces gordos" del narcotráfico que operan en Bolivia, Perú y Brasil. El presidente Evo Morales, por otra parte, expresó hoy preocupación por la existencia de una banda de influyentes funcionarios de los ministerios de la Presidencia y Gobierno (Interior) que extorsionaba a presuntos narcotraficantes que están presos en cárceles de Bolivia. El caso más notorio es del ciudadano estadounidense Jacob Ostreicher, que está detenido desde hace 15 meses por presunto nexo con el narcotraficante brasileño Maximiliano Dorado, preso a su vez en Brasil. El estadounidense sufrió millonarias extorsiones al parecer de funcionarios del gobierno y su caso se hizo público después de que el actor Sean Penn lo visitara en la cárcel pública de Santa Cruz. Penn abogó por Ostreicher ante las autoridades bolivianas en su condición de embajador especial de Evo Morales para la defensa del masticado de coca, la reivindicación marítima y la extradición del ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada, que vive en Estados Unidos desde 2003.