Monjas abusan de los abuelitos del San Vicente de Paúl

En el ancianato, la mayoría de los 130 adultos mayores que allí conviven relatan episodios de trato inhumano y pésima asistencia.

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Notitarde.- Hace un tiempo que los abuelos que habitan en el ancianato San Vicente de Paúl, ubicado en Naguanagua, están pasando muchas necesidades. Desde hambre hasta falta de atención médica, pasando por presiones: Lo último que le han hecho saber a un grupo de ellos es que si no pagan media pensión de vejez, es decir, unos 900 bolívares soberanos a fin de mes, irán a la calle.

Así lo denuncia Alejandro Medina, uno de los afectados, quién además se queja de acoso y persecución: “Desde que saben que estoy recurriendo a los medios, las monjas me tienen aislado y me presionan para que desista”.

Abuelos del San Vicente de Paúl denuncian maltratos y condiciones deplorables
/ Foto: WebNotitarde, Douglas Correa

Medina, junto con otros de sus compañeros, recurrió a la redacción de WebNotitarde para colocar la queja sobre una serie de situaciones que se vienen presentando desde hace algunos meses. De hecho, resaltó que en un principio las religiosas sólo exigían una colaboración para quienes se hospedaban en la casa hogar.

No obstante, la situación ha cambiado “y ya no exigen una colaboración sino una mensualidad”.

Medina dice que el asunto no es pagar la mensualidad sino que, por el pésimo servicio prestado y la escasa ración de comida que ofrecen, se les deba dar la mitad de la pensión, “cuando debemos terminar de alimentarnos en la calle, a nuestras expensas, bien sea comprando pan y mortadela incluso entre varios, y saciar el estómago”.

Deplorables condiciones

El asunto es que en San Vicente de Paúl coexisten unos 130 adultos mayores, entre mujeres y hombres, y algunos se quejan de trato preferencial “para quienes pagan lo que las monjas quieren”. Sumas millonarias, incluso, según destaca Medina.

Mientras tanto, para los de escasos recursos, el trato es inhumano y las condiciones de las habitaciones, deplorables.

El equipo de WebNotitarde tuvo la posibilidad de acceder a algunas de las habitaciones y captó que muchos de los abuelos conviven con intensas filtraciones; falta de agua para el aseo personal, además de ausencia de grifería o calentadores dañados; y escaso o ningún servicio de limpieza de lencería; como el hecho de tener que compartir una habitación con personas con delicados cuadros de salud.

Abuelos del San Vicente de Paúl denuncian maltratos y condiciones deplorables
Muchas de las habitaciones deben ser compartidas con personas con delicados cuadros de salud / Foto: WebNotitarde, Douglas Correa
Abuelos del San Vicente de Paúl denuncian maltratos y condiciones deplorables
Los baños carecen de grifería y, por consiguiente, de agua para el aseo personal / Foto: WebNotitarde, Douglas Correa
Abuelos del San Vicente de Paúl denuncian maltratos y condiciones deplorables
/ Foto: WebNotitarde, Douglas Correa

Habitaciones poco confortables

Abuelos del San Vicente de Paúl denuncian maltratos y condiciones deplorables
Las filtraciones en algunos cuartos de baño son severas / Foto: WebNotitarde, Douglas Correa
Abuelos del San Vicente de Paúl denuncian maltratos y condiciones deplorables
Muchas de las camas de las habitaciones lucen poco confortables para los de la tercera edad / Foto: WebNotitarde, Douglas Correa
Abuelos del San Vicente de Paúl denuncian maltratos y condiciones deplorables
El lavado de la ropa deben hacerlo en sus propios baños, recolectando agua en tobos / Foto: WebNotitarde, Douglas Correa
Abuelos del San Vicente de Paúl denuncian maltratos y condiciones deplorables
/ Foto: WebNotitarde, Douglas Correa
Abuelos del San Vicente de Paúl denuncian maltratos y condiciones deplorables
/ Foto: WebNotitarde, Douglas Correa
Abuelos del San Vicente de Paúl denuncian maltratos y condiciones deplorables
/ Foto: WebNotitarde, Douglas Correa
Abuelos del San Vicente de Paúl denuncian maltratos y condiciones deplorables
/ Foto: WebNotitarde, Douglas Correa

Al testimonio de Medina se suma el de Carlos Sanabria, quien afirma que en San Vicente de Paúl, la dieta de las religiosas no es la misma que la de los residentes: “No comen lo que uno come. De hecho si las ves están mucho mejor alimentadas. Yo, por ejemplo, llegué pesando 90 kilos y ya voy por los 60, y palo abajo”.

Abuelos del San Vicente de Paúl denuncian maltratos y condiciones deplorables
/ Foto: WebNotitarde, Douglas Correa

Acá pasamos hambre, papá. Pasamos hambre cerca del 70% de los que vivimos aquí. Además, nos amenazan de que, si nos quejamos, nos van a botar de aquí. Dicen, ‘el que no pague que se vaya’ o ‘al que no le guste la comida, que se vaya’. Y todos los días te lo dicen”.

Agregó: “Desde que llegué a aquí no sé lo que es comerme un trozo de carne, un bistec. Eso sí sé de hueso, plátano y arroz. Ahora, ellas (las monjas) todos los días comen carne, comen pollo, lo que les dé la gana”.

Una ración promedio

De hecho, los entrevistados hablaron de una ración de comida estándar: en el desayuno, una arepa pequeña (masa pelada), con un vaso de atol; el almuerzo, plátano y arroz, sin ensaladas ni proteínas y, de vez en cuando, un par de sardinas pequeñas; la cena, una arepa pequeña y un vaso de atol.

Asimismo, dicen que entre la cena -que la sirven a las 5:45 de la tarde- y el desayuno, que usualmente es pasadas las 8:30 de la mañana, pasan casi quince horas, lo que ha originado que algunos abuelos se descompensen o desmayen.

La presión y la situación resulta tal que algunos viejitos han tenido que irse, bajo la máxima de que no van a pelear con las hermanas.

Falta de asistencia médica

Sanabria cuenta que las siete religiosas extranjeras que atienden el San Vicente de Paúl, seis de nacionalidad colombiana y una ecuatoriana, se rehúsan a prestar asistencia si algún viejito se cae, se lastima y requiere que le lleven a un médico.

Tienen tres camionetas 4×4 (un camión 350 estaca, una Blazer y una pick up) y una van (una Kia de 12 o 15 pasajeros) y no les gusta ponerlas a disposición si se presenta una emergencia. Por cierto, a todas les están comprando cauchos nuevos, pero para comida para nosotros no hay dinero”, dijo.

“Recientemente uno de los residentes –un abuelo de 80 años- rodó por las escaleras y se lesionó, sangraba y todo, y ellas no quisieron llevarlo a un hospital. Debimos esperar que llegara una ambulancia de Protección Civil, seis horas después, para que lo atendieran”, relató.

Trato inhumano

Esta situación la confirma Julio César Rodríguez, otro de los residentes, quien se quejó incluso que hay viejitos a los que las religiosas les cobran la pensión: “Se valen de que tienen alguna discapacidad, van con ellos al banco y les retiran el dinero y de eso el beneficiario no ve nada”.

Abuelos del San Vicente de Paúl denuncian maltratos y condiciones deplorables
/ Foto: WebNotitarde, Douglas Correa

Asimismo, deploró el hecho de que las hermanas extranjeras se dediquen a despotricar de los venezolanos con epítetos de “ladrones” y “flojos”, “cuando ellas recolectan dinero para comprar cosas para el ancianato y nunca dan vuelto”.

Inclusive, denunció más: Ha habido muertes dentro del ancianato de Naguanagua y ha sido “por la negligencia de quienes dirigen esta institución.

“Hay un sector que llaman ‘el gallinero’ al que llegan la mayoría de las personas que enferman gravemente. Allí, las monjas han llegado a decirles a los enfermos ‘¿y tú cuándo es que te vas a morir?’. A un compañero llamado Paquito, ya murió, sor Socorro llegó a decirle ‘vaya a la iglesia a despedirse, que usted ya se va’. Eso no se le dice a una persona que está agonizando, en sus últimas horas; se le da aliento, no se le dice que se tiene que morir”, dijo Rodríguez.

Puntualizó: “Acá ni siquiera hay calidad humana. De verdad no sé ni qué creer cuando se hacen llamar religiosas o católicas o cristianas, porque no tienen amor por el prójimo”.

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