Albersidades

Want create site? Find Free WordPress Themes and plugins.

Tortura diaria

Un paquete de pan para sándwiches vale 600.000 bolívares en los alrededores del Mercado Periférico de Candelaria. El paquete contiene entre 36 y 40 rebanadas, según el largo del molde donde se horneó. Si se paga con tarjeta de débito vale un millón más, de manera que lo aconsejable es llevar dinero efectivo. Dependiendo del grupo familiar y el apetito de cada uno, puede durar un día o una semana. Supongamos que se trata de una pareja comedida en su yantar y que el paquete le dura unos siete días. Eso significa que un día a la semana deben ir con 600.000 bolívares en efectivo a comprar un pan.

Ahora supongamos que el banco donde esa pareja tiene su dinero le permite retirar solamente 100.000 diarios; lo cual es una gracia de parte del banco, pues los hay que no permiten retirar más de 10.000. No entremos a discutir sobre la legalidad de una medida que le restringe al ahorrista el monto que “graciosamente” el banco le permite retirar de su dinero; lo cierto es que, si el ahorrista va todos los cinco días hábiles (suponiendo que no haya un “lunes bancario”) solamente podrá reunir medio millón, insuficientes para comprar el paquete de pan.

Es la situación a la cual nos ha llevado la distorsionada economía del “socialismo del siglo 21” impuesta por el difunto estafador de un pueblo ingenuo, con la ayuda de sus secuaces y de los “amos del valle” que pensaron que podrían manipularlo a su antojo una vez alojado en Miraflores, y continuada por un mastodonte que todo lo que toca lo destruye. Es una trampa mortal, donde el sistema bancario, ahogado por la falta de billetes, trata de complacer a toda su clientela dándole “de a poquito” lo que el camión de transporte de valores puede traerle, donde un billete es vendido hasta por tres veces su valor, donde la tarjeta de débito se ha convertido en instrumento obligado de pago, que debe llevarse en la cartera de cualquier ciudadano que pretenda tomarse una simple tacita de café. Y si era poco el tiempo perdido en la cola del banco para sacar los “piches” cien mil bolívares, siga perdiéndolo en la fila para pagar el cafecito en la panadería, donde una fastidiada cajera espera por la respuesta del “punto” que no procesa el pago por la lentitud del congestionado sistema de pagos electrónicos y de la comunicación en una red obsoleta y mal mantenida.

¿Llegaremos los venezolanos algún día a la normalidad de salir a comprar pan en una panadería y conseguir el producto en sus distintas formas y presentaciones, en cantidad suficiente como para que no tenga que leer en un cartelito “máximo 2 por persona”, pagarlo en efectivo sin que tengamos que llevar éste en forma de una gruesa paca amarrada con una liguita o con una tarjeta de débito que procese rápidamente la transacción? ¿Llegará el día en que no tengamos que hacer una larga fila, el día que nos toque según el terminal de la cédula, y carnet de la comunidad en mano, para tras cinco horas de espera llegar al sitio donde sabremos qué podemos comprar de una selección de tres o cuatro artículos de consumo en el hogar, o que regresemos frustrados por no ser los que necesitábamos?

Si llegará, pero solamente el día en que, sin miedo, sigamos el ejemplo del gremio de la salud, que valientemente ha recalentado las calles con sus protestas, desesperados al ver cómo fallecen los pacientes en los hospitales por falta de insumos, por el deterioro de las edificaciones y por la desaparición de medicinas y equipos en el oscuro túnel de la corrupción y la desidia del régimen.

[email protected]

@peterkalbers

Did you find apk for android? You can find new Free Android Games and apps.