Cómo el Estado Islámico recluta seguidores en la red

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El Cairo/San Francisco, 14 marzo 2015.- Un grupo de agricultores guarda fila para obtener su parte del abono que, guardado en un saco, reparte la milicia Estado Islámico (EI). Uno de sus miembros, inclinado sobre su laptop, realiza el protocolo. La escena forma parte del un fotoreportaje que la "oficina agraria" del EI afirma haber creado en su Provincia al Furat, como denominan a la región conquistada en el norte de Irak, a lo largo del río Éufrates. 

Otras instantáneas muestran cómo los yihadistas, con las manos sucias de aceite, ponen en marcha una bomba de agua. El mensaje que intentan transmitir es claro: la región controlada por el EI florece. 

El pasado verano (boreal), la milicia se catapultó a los titulares a base de brutales actuaciones. Los yihadistas fundaron su autodenominado "califato" en Siria e Irak, decapitaron a periodistas y cooperantes, asesinaron a "infieles" y los enterraron en fosas comunes. Y todas esas imágenes llegaron sin filtro alguno a la opinión pública, pues el EI libra otra gran batalla fuera de su territorio: Internet. 

La milicia está sabiendo manejar la red para sus propios fines como ninguna otra organización terrorista lo había hecho hasta ahora. Por Internet circulan videos con estética hollywoodiense en los que los yihadistas hacen gala de toda su brutalidad, pero que no son más que un espectáculo del horror para Occidente. 

En otras decenas de metrajes, podcast y centenares de series fotográficas, su objetivo es retratar la vida libre de preocupaciones en la zona controlada por el EI. Sólo una parte se ocupa de los éxitos militares: el resto es propaganda de la supuestamente floreciente vida en la zona bajo su dominio. 

Para expandir su propaganda, la milicia se apoya en miles de seguidores. El instituto político estadounidense Brookings contó entre octubre y noviembre de 2014 al menos 46.000 perfiles en la red social Twitter que respaldan al EI. Tres cuartos de los tuits los envían en árabe y la mayoría proceden de Irak, Siria, Arabia Saudí, Egipto y otros países árabes. 

De este modo, el EI consigue sumar seguidores de todo el mundo entre quienes lo tienen muy complicado para viajar al "califato", pero sí pueden contribuir a la yihad a través de un clic de ratón. Los simpatizantes de la milicia son más activos en Twitter que los usuarios medios, señala el informe de Brookings, y además están estrechamente unidos entre ellos. 

Twitter se enfrenta así a un enorme desafío. Según la compañía, diariamente se envían unos 500 millones de tuits y revisarlos todos no es factible, explicaba recientemente el director de asuntos legales de Twitter Vijaya Gadda al Congreso estadounidense. Así, la red social se apoya en las quejas de usuarios que llaman la atención sobre determinados perfiles y tuits. Y durante las 24 horas del día se analiza si éstos atentan contra las normas de Twitter. 

"Hemos cancelado miles de perfiles de Twitter de organizaciones terroristas o simpatizantes, porque su representación de la violencia atenta contra nuestras condiciones de uso", escribió Gadde. Y lo mismo sucede con numerosos videos de YouTube que acaban siendo eliminados de esta plataforma perteneciente al gigante Google. Pero se trata de un círculo vicioso, pues los islamistas pronto crean nuevos perfiles. No obstante, afirma Brookings, eso cuesta tiempo y esfuerzo, con lo que se obstaculiza la expansión de la propaganda. 
También los hackers de Anonymous han declarado la guerra virtual a los islamistas, destruyendo los foros que éstos crean. "ISIS, les cazaremos, tomaremos sus páginas, perfiles y correos electrónicos, les desenmascararemos", señala una nota emitida por Anonymous en febrero. Centenares de cuentas en las redes sociales han sido atacadas o reportadas, y muchas han desaparecido de la red. 

Sin embargo, la delgada línea que separa a quienes distribuyen propaganda de la milicia y quienes lanzan una broma de mal gusto a veces resulta difícil de separar. A comienzos de marzo, desconocidos iniciaron desde un servidor egipcio un clon de facebook con el nombre de 5elafabook. La palabra "5elafa" es una adaptación del árabe califato. Lo que significa que los fundadores querían presuntamente crear una red social para islamistas. 

5elafabook sólo estuvo online dos días, disponible entre otros en inglés y alemán, pero no en árabe. Y es que al parecer, el proyecto no había partido de yihadistas, sino de un aprovechado. 

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