|
|
|
|
Riña en "Cumbre" Por Miguel Conde
Cierto. En el inicio de esta semana pasada, el tema más ruidoso tuvo que serlo la función de insultos mutuos con se obsequiaron el Uribe de Colombia y el Chávez de aquí. En efecto, se dijeron de todo, menos "bonitos. Y se admite que es lo acostumbrado. Pero esta vez el ruido se hizo mundial y sonó en todas partes, porque el lenguaje de la función pareció una riña establo en el presentable escenario de una Cumbre de presidentes del Caribe y Sur América. El ruido, sin embargo, habría durar poco. Y al día siguiente aparecieron los "mediadores de la paz" y también las lamentaciones y las excusas reverenciales, con promesas de mandar a recoger el discurso de los insultos y "no buscarse más pleitos". Puedo imaginar que el público, con toda seguridad, celebró ese final de la función y el libreto con la promesa de paz. Pero lo prometido tampoco había de durar mucho y cinco minutos después subió el telón y reapareció uno de los mismos actores con el mismo discurso. El espectáculo, se admite, recuperó lo ruidoso. Pero el discurso esta vez fue más comprensible. La función, ciertamente, comenzó con la lectura de un informe de la Comisión Internacional de Derechos Humanos para juzgar al gobierno venezolano como "violador de los derechos ciudadanos". Y la respuesta de airado rechazo a esa acusación fue la esperada e inmediata. Pero no podía ser de otro modo y el aludido dijo más o memos y en usual lenguaje académico: "Esa Comisión de Derechos Humanos es una mafia. Y el autor de ese informe es un purito excremento". No se conoce aun la respuesta del autor apodado "purito excremento". Pero también el silencio contagió al orador de los discursos kilométricos, después de conocerse el final de muerte, en una prisión cubana, de un joven albañil mulato, encarcelado por criticar al gobierno de Cuba. Ese silencio, desde luego, no se comparte enteramente. Pero es comprensible: no es recomendable escupir hacia arriba. En efecto. Según la historia resumida que narraron los despachos de prensa, el joven albañil cubano muerto había iniciado una larga huelga de hambre, para protestar la violación de los derechos humanos que comete el "democrático, humanitario y revolucionario" gobierno del longevo "paterno" ideológico Fidel Castro. Así que, bajo esa certidumbre y lo justificado de la protesta, lo "revolucionario" solo podía ser ese: cerrar la boca.
Otra esclavitud también el tema sonoro de la llamada "penetración cubana" siguió interesando con disgusto a la opinión publica. Y esta semana se le agregó una demanda en tribunales de USA todavía más ruidosa y consignada por siete médicos y un enfermero cubanos evadidos todos de la "misión barrio adentro". Cierto. Escapados hacia Miami, los evadidos cubanos solicitaron asilo y seguidamente consignaron en un Tribunal una demanda contra los gobiernos de Cuba y Venezuela y la empresa Pdvsa, bajo el cargo por "aplicación de esclavitud moderna". Exactamente, los cubanos escapados y demandantes arguyen que el gobierno de su país los despachó hacia Venezuela como "mercancía humana" , a cambio de barriles de petróleo. Y agregan que en Venezuela, en Pdvsa, se les administró el mismo tratamiento de "mercancía humana, con tratamiento de servidumbre por deuda". También denuncian en su demanda, haber sido víctimas de violaciones, persecuciones, trabajos forzados, intimidaciones. Pero lo más preocupante de los maltratos denunciados, fue otra confesión; la practica de la medicina sin licencia y que pone en riesgo la vida de miles de venezolanos humildes que se dicen pacientes atendidos por la "misión bario adentro". Se resume entonces en lenguaje judicial: Una barbaridad de "esclavitud moderna". Y se concede también: la compensación de 50 millones de dólares que reclaman los demandantes por "la esclavitud moderna" sufrida en carne propia no es injustificada. De acuerdo. Sin embargo, y consultados sobre este mismo tema, algunos juristas y constitucionalistas se permiten una interpretación jurídica enteramente atendible. Observan: "Esa demanda no puede proceder contra el Estado venezolano. Los demandados, ciertamente, deben serlo el gobierno de Cuba, que los despachó como mercancía humana hacia acá, y Pdvsa, la empresa o institución venezolana que les recibió". Del resto, y para resumir una conclusión, este caso también confirma lo que denuncian los observadores: que, "mientras el gobierno de Venezuela regala petróleo y dólares para financiar la dictadura de Castro, el gobierno de Cuba despacha ciudadanos cubanos como mercancía humana". También afirman los observadores que esta denuncia de los cubanos evadidos de la "misión barrio adentro" revela que, detrás de la máscara de un "socialismo humanitario" se ocultan la mentira y el ultraje. Y la misma denuncia comprueba, además, lo que ya la Historia ha demostrado todas las veces: que los regímenes totalitarios, como el cubano, solo proporcionan opresión, hambre y muerte, antes de alcanzar su final de fracaso ruinoso.
La Talanquera Otra tema aprovechable, para la crónica periodística, lo siguen sirviendo los "saltos de talanquera". Y que se advierten abundantes en el patio del PUS, el partido de creación presidencial. Son numerosos, ciertamente, Pero esta semana pasada el más ruidoso lo proporcionó el gobernador de Lara, Henry Falcón. En efecto, hizo sus maletas y también se fue de la tienda "rojarojita". Una sorpresa, aunque ya se había anticipado, y la preocupación causada en el PUS ya no se disimula. Pero creyeron detener el aluvión de "saltos de talanquera" calificando de "traidor" al disidente gobernador Falcón. Sin embargo, y más comprensivo en su preocupación, el dueño de la tienda "rojarojita" ordenó mandar a recoger el adjetivo de "traidor" y arguyó que el "salto de talanquera" del gobernador Flacón era un acto de definición ideológica. En verdad y sin exagerar, el caso del gobernador Henry Falcón, éste ilustró, como prueba de decepción, una explicación bastante atendible. Dijo: "No me calo ya el estilo y los discursos busca pleitos del jefe del PUS y tampoco las desviaciones de su partido". También un amigo de éste cronista, apasionado de la filosofía, se interesó en este tema y se elaboró una interpretación que parece mas divertida. Nos dijo, en efecto, ver en el dueño del PUS a un nuevo alumno de Baruch Spinoza, el filósofo de "los puntos encontrados", Me explicó: Spinoza fue el creador de la filosofía del entendimiento y la resumió en una frase ingeniosa y conciliadora: "Ni lo uno ni lo otro sino todo lo contrario". Es esta ocurrencia filosófica la que permite sospechar que en la tienda rojarojita, menos entusiasmados con el "filosófico" slogan cubano que condena "a la patria a un final de socialismo y muerte", hayan decidido convertirse en alumnos de la escuela de Spinoza, el filósofo de los puntos encontrados. Pero es solo una sospecha. También el dueño de la tienda rojarojita, en ese mismo discurso y excesivo en la palabra, exhibió algo de buen humor y proporcionó otro tema, con origen político. Pero que pareció también un chiste suculento. El tema, en efecto divertido, lo proporcionó el "hacedor de revoluciones" con el anuncio de una nueva revolución: "la de los pobres que apoyarán al gobierno". Parece un disparate, pero es comprensible. Cierto. Ahora y bajo el patriótico programa de "socialismo y muerte", los "sin nada" y pedigöeños obligados son mas abundantes. El tema citado también se hizo rápidamente chiste, después de oír la interpretación que se elaboró el hombre de la calle. Dijo: "Ahora entiendo porque el hacedor de revolución, sin saber qué revolución hace, empobrece cada vez mas a este país: él cree que empobreciendo a sus habitantes, éstos se sentirán mucho mas felices, como los balseros cubanos".
|