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lunes, 25 de septiembre de 2017

El Evangelio Cambia

“Dios no se ha olvidado de nosotros”

(Especial/Notitarde)

“Dios no se ha olvidado de nosotros”

Pastor Javier Bertucci

Dios no se ha olvidado de nosotros; al contrario, este es un principio: Dios no es injusto para olvidar la obra y el trabajo de amor que hemos mostrado por amor a Él siendo constantes en nuestro servicio a los demás. La idea de Jesús fue siempre mantener una posición de amor y respeto hacia el prójimo. La gente que no hace nada es la que mejor critica, pero usted no debe dejar de servir por esta clase de gente. Nuestro propósito es influenciar positivamente y ser luz y sal de esta tierra. La luz disipa las tinieblas y la sal preserva esa luz. Esa es la solución para nuestra sociedad, ser como la sal, para detener la descomposición de ésta. Es nuestra responsabilidad servir al prójimo, y para ello, hay que estar en las calles como lo hizo Jesús.

Hay dos razones bíblicas para que un pueblo esté en oprobio: La clase política cuando no les importa su pueblo, sino sus propios asuntos, como le aconteció a Israel bajo el dominio de Egipto, pueblo que gimió a causa de la servidumbre que padeció, y clamaron; y subió a Dios el clamor de ellos con motivo de su servidumbre.” No hay nada más poderoso que un país clamando a Dios. Y dice que Dios oyó el gemido de ellos.

La segunda razón responde a circunstancias económicas. También en esto se nos presenta un ejemplo bíblico, de acuerdo al cual, Israel se empobrecía en gran manera por causa del pueblo de Madián; y los hijos de Israel clamaron a Dios. Y cuando los hijos de Israel clamaron a Dios, a causa de los madianitas, Él respondió, trayendo bendición. Asimismo, cada vez que Dios actuó a favor de su pueblo, usó a un hombre o una mujer. ¡Dios es el mismo, hoy y siempre! Igualmente, hoy, Él está usando a hombres y mujeres para hacerlo con Venezuela.

Estas son las causas de los dos escenarios que pueden representar oprobio para un país, ante los cuales Dios no es indiferente, sino que está presto a responder a su pueblo que clama a Él y le sirve. Dios no se ha olvidado de nosotros, pero no nos olvidemos nosotros de Él. Tenemos mucho que ver en todo lo que Dios va a hacer en los próximos años en este país. Un hombre de Dios no solo saca a un país de un momento difícil, sino que lo mantiene en el buen tiempo. ¡Vienen días de gloria para este país!

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