Caracas, mayo 8 (Especial).-El poder adquisitivo del Bolívar Fuerte (Bs.F) ha mermado su capacidad de adquisición en 1,7 por ciento en abril de este año. Actualmente un bolívar fuerte registra un valor de 91,83% desde su nacimiento en el mes de enero del año en curso hasta la fecha. Así lo cuenta hoy Aristimuño Herrera & Asociados
Los recurrentes aumentos de precios registrados en lo que va de este año, que colocan la inflación acumulada hasta abril en 8,9%, ha llevado a que el poder adquisitivo del bolívar fuerte haya perdido capacidad de compra desde su puesta en circulación el primero de enero del presente año.
Durante el mes de abril del año en curso, el poder adquisitivo del venezolano siguió su tendencia hacia la caída, ya que se puede afirmar que actualmente el Bolívar Fuerte vale 91,83% de un Bolívar Fuerte de enero 2008. Es importante destacar que el cálculo para medir la pérdida de poder adquisitivo del bolívar venezolano, se efectúa a través de una fórmula, que tiene como base un bolívar fuerte del mes de enero del presente año dividido entre la inflación venezolana mes a mes desde entonces (Bs.F 1 / (1+ inflación venezolana mes a mes). Ese factor se ha venido acumulando desde el mes de enero de 2008 hasta la fecha, lo que nos indica cuánto vale un bolívar venezolano actualmente en términos del valor del mismo al inicio del mes de enero de 2008.
El gobierno ha tratado de controlar la inflación mediante incentivos al público venezolano a mantener su dinero depositado en los bancos en cuentas de depósitos de ahorro y a plazo, las cuales devengan intereses de hasta 17% para lapsos de 30 días, en el caso de los depósitos a plazo, lo cual ha reducido la demanda de bienes y servicios por dos razones:
1. Menor dinero en la calle, lo cual se evidencia al analizar el comportamiento de la liquidez monetaria, que ha crecido a un ritmo inferior al registrado en años anteriores.
2. Tasas activas de interés más altas en las tarjetas de crédito, lo cual desalienta al venezolana a pedir créditos para comprar bienes y por ende se impacta a la baja la demanda, aunque la escasez de varios productos en el mercado ha impedido que los precios caigan a los niveles esperados por el gobierno.
A pesar de que se observa una desaceleración en el alza de los precios en los cuatro meses, 3,1% en enero, 2,1% en febrero y 1,7% en marzo y repite 1,7% en abril, la inflación venezolana sigue siendo la más alta de América Latina. Ya el ministro de Planificación, Haiman El Troudi, ha reconocido que será imposible alcanzar la meta inicial del 11% fijada en el presupuesto.