"El Gobierno Nacional debe rectificar y estimular el sector privado"

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Representantes de los sectores empresarial, sindical y del partido Acción Democrática, preocupados por la situación de la industria automotriz, esperan que el Gobierno Nacional rectifique en su política económica y estimule la producción privada, decida ir a la realidad de lo que está pasando y escuche a los trabajadores de esta área.

Estos representantes valoran el anuncio del presidente Nicolás Maduro de aprobar un conjunto de propuestas para reactivar el sector automotor, y designar a un alto comisionado, pero plantean que deben ir acompañadas de la elaboración de un diagnóstico y el diseño de un plan que permita su crecimiento, además de un diálogo tripartito en el que estén presentes trabajadores, empresarios y Gobierno Nacional.

Una serie de planteamientos presentaron estos sectores, a través de Christian Pereira, secretario general del Sindicato de Trabajadores de la empresa Chrysler y presidente de la Federación Unitaria de Trabajadores Automotrices, Autopartistas y Conexos; Damiano Del Vescovo, presidente de Fedecámaras-Carabobo y Antonio Ecarri Bolívar, vicepresidente nacional de Acción Democrática, organización política que el pasado 30 de julio se reunió con el gobernador Francisco Ameliach, a quien le fue entregada una agenda que incluyó el área económica, lo que marcó el inicio de un diálogo, en Capitolio, sede del Gobierno regional, con la participación de industriales y trabajadores.

El jueves, en cadena de radio y televisión, el presidente Nicolás Maduro anunció la aprobación de todas las propuestas presentadas por el gobernador Francisco Ameliach, quien ya había hecho un adelanto de las mismas.

Entre las propuestas están congelar los puestos de trabajo pero sin parar la calificación de despidos de los trabajadores cuando estén justificados, gestionar que la distribución de divisas se haga a todo el entramado del proceso de producción, incluyendo empresas que realizan el ensamblaje de vehículos, así como las que producen autopartes en el país, y que el acero que necesita el sector sea suministrado por la industria siderúrgica nacional.

Además, oficializó la designación como Alto Comisionado Presidencial para reactivar la producción automotriz en Carabobo a Saúl Ameliach, quien ya viene trabajando en su condición de Comisionado del Gobierno regional para Asuntos Económicos y Relaciones Empresariales.

Un análisis sobre el panorama de la industria automotriz venezolana se hizo en el siguiente Desayuno en la Redacción, donde estuvieron presentes Laurentzi Odriozola Echegaray, director de Notitarde; Margarita Jiménez Márquez, miembro de la junta directiva, y los periodistas Humberto Torres, editor-jefe; Francisco Briceño, editor de las páginas de Ciudad; Daniela Chirinos y Marlene Piña.

Christian Pereira, en representación del Sindicato de Trabajadores de Chrysler, al presentar un recuento de la situación, recordó que los empleados desde hace más de un año están alertando sobre lo que está pasando en la industria automotriz, haciéndolo con orden y respeto a las leyes, pero con preocupación. “Nosotros hemos venido anunciando lo que pudiera pasar si no se toman medidas que incorporen a los actores, fundamentalmente a los empresarios y trabajadores, en una discusión que pueda ampliar la posibilidad de reimpulsar el sector”.

“Alertamos que podían presentarse despidos y cierres en el entendido de que en su mayoría son empresas transnacionales, que las políticas de desinversión que afectan el normal desenvolvimiento de la industria, contrastan con la política de traer vehículos importados, eso sin tomar en cuenta los retos en el Mercosur, cómo competir con países como Brasil y Argentina, si los niveles de competitividad reflejan una producción en franca caída, y una amenaza latente a la estabilidad laboral de más de 100 mil padres y madres de familia”.

El dirigente sindical reconoció que le tocó asumir algunos riesgos desde que decidieron movilizarse como trabajadores organizados, y uno de ellos es porque son militantes del Partido Socialista Unido de Venezuela, pertenecientes a la corriente política “Marea Socialista”.

“Queremos que el Gobierno escuche y que entienda que si en alguna oportunidad vimos avances con el presidente Chávez, quien era militar, por qué no lo estamos viendo ahora con un presidente que fue obrero”, se preguntó. 

“El compromiso pasa por el reconocimiento de los errores. Se pudiera calificar como positivo que en 2007 tuvo el sector automotriz el mejor récord en ventas de la historia del país, con 492 mil vehículos, pero casi el 70% fueron importados. En ese momento no solo había abundancia de divisas, sino que se crearon algunos mecanismos que desviaron la posibilidad de convertir una demanda en productividad. Yo entiendo que hay empresarios con compromisos, pero pareciera que para las transnacionales el único compromiso es con la renta petrolera, porque no es posible que una industria automotriz con más de 70 años en el país, todavía los vehículos se ensamblen en un 70% con partes importadas”, cuestionó.

Estimó que actualmente el porcentaje de partes nacionales es menor del 30%, ya que algunas empresas por la crisis han cerrado sus puertas. Citó como ejemplo que la empresa Metalsa, dedicada a la fabricación de chasis, terminó laborando con 73 trabajadores, cuando llegó a tener 800.

“Se debe aprovechar la oportunidad de asumir juntos el compromiso de desarrollar en los próximos 60 años la industria automotriz, porque tal como está contemplada, no es competitiva tomando en consideración el Mercosur. Los trabajadores vemos al Mercosur como una amenaza, porque por ejemplo, la madre de Chrysler de Venezuela es la Fiat Chrysler que en Brasil fabrica 3.500 unidades diarias, y así están Ford y General Motors que pueden producir en una hora, lo que produce una de estas plantas en un mes aquí”.

Pereira planteó que valoran la intervención del jueves por parte del presidente Maduro, quien en cadena nacional de radio y televisión, anunció la aprobación de las propuestas. “Queremos darle el seguimiento que requieren, porque no estamos para discursos, sino para que nos sentemos a elaborar un diagnóstico, observar las potencialidades y cómo diseñar, progresivamente, un plan de recuperación, pues hablando como representante de los trabajadores, tiene que ir en función de preservar los 100 mil puestos de trabajo a nivel nacional”.

Fedecámaras viene advirtiendo desde hace más de un año

Damiano Del Vescovo hizo énfasis en el diálogo que ha existido con las autoridades gubernamentales sobre el tema económico que, según refirió, ha sido una práctica de Fedecámaras tanto de Carabobo como a nivel nacional.

“Desde hace más de un año se viene advirtiendo al Gobierno que la manera como se está llevando el modelo, indudablemente, traería problemas en varios sectores. En 2013, Nelson Merentes, se reunió con 3 mil empresarios a lo largo de ese año, nosotros en Carabobo, nos hemos reunido en varias oportunidades con la Gobernación, con comisionados en Caracas; incluso el martes último sostuvimos una reunión con el Viceministro del Trabajo, participamos en las mesas de diálogo, de manera que el tema del diálogo ha estado planteado”, aclaró.

“Lo que sucede es que no hemos ido a lo sustantivo y a lo tangible del problema. Lo que está pasando con las ensambladoras es una consecuencia de una política que se implantó en el año 2002, cuando se abrió una compuerta a las importaciones de vehículos, lo que fue debilitando a la industria interna, después se le dio un frenazo en el año 2008, y nos fuimos a los extremos, desde entonces ha venido un deterioro progresivo. Sin embargo, hay que recordar que en la década de los 90, desde Valencia, salían vehículos para los países del Pacto Andino”.

“Lo que está sucediendo no es algo que ocurrió de la noche a la mañana, ni es de dólares solamente, es una situación estructural de la economía en la parte de la industria automotriz”, recalcó.

El representante empresarial propuso que ya es hora de diseñar una política automotriz que permita la reactivación y el crecimiento de esta industria. “Se hace un anuncio de congelar los puestos de trabajo, pero esa medida ya existe. Hay una inamovilidad laboral y la Ley del Trabajo así lo establece”.

“En la última asamblea administrativa de la OIT, en Ginebra, Fedecámaras conjuntamente con los trabajadores, llevamos la preocupación de la falta del diálogo tripartito en función de poder diseñar las políticas que permitan el desarrollo y la sustentación de los puestos de trabajo. En la pequeña y mediana industria es peor la cosa, porque son pequeñas empresas, generalmente familiares, de 20 trabajadores que hacían autopartes, y actualmente hay empresas que tienen entre ocho o nueve meses que no facturan, porque ellas no pueden tener el pulmón que tiene la gran industria para poder mantener los puestos de trabajo”, enfatizó.

“Lo que ha sido un problema económico empresarial se ha convertido en un problema social en la calidad del trabajo, y allí es donde hacemos el llamado al Gobierno, porque el problema es el modelo implantado, que no está dando resultados, y habría que diseñar un plan dentro de esas propuestas que se hicieron en la reunión, o que se han llevado al Ministerio de Industria, porque por ejemplo, cómo se le explica a los trabajadores que salen a marchar en defensa de su puesto de trabajo, que serán congelados los puestos de trabajo para que no haya despidos, pero que la política incentiva la traída de 13 mil vehículos de China y mil autobuses cuando, a lo mejor, se pudieran llegar a acuerdos para que una parte sean fabricados en Venezuela, y se llegue a un arreglo, como se ha hecho en otras oportunidades con la industria, para sacar un tipo de vehículo accesible y popular que estimule la producción interna”.

A su juicio, hay que comenzar a tratar el tema pero no espasmódicamente. Insistió en su propuesta de un diálogo tripartito que permita realmente abordar el problema estructural de fondo, desarrollando una política en conjunto sobre la industria automotriz. “Es un mandato de la OIT, que de forma tripartita se pueda lograr concertar políticas para la reactivación y el desarrollo de la zona industrial”.

Antonio Ecarri justificó diálogo

Antonio Ecarri Bolívar inició su intervención justificando un poco la iniciativa que tuvo Acción Democrática de presentar las propuestas sobre la industria automotriz, a través de un diálogo con el gobernador del estado Carabobo, Francisco Ameliach.

“La primera cosa que creo que vale la pena que diga, es un poco la justificación por la cual aparecemos allí, en un plano, que sin ser empresario, ni dirigente sindical, sino dirigentes políticos, propusimos un diálogo político con P mayúscula, y además porque creemos que va a tener éxito y es la aspiración de todos. Valencia ha sido tradicionalmente cuna de empresarios y de gente muy emprendedora. No hay que olvidar que la industrialización de Valencia comienza por el sector privado con tres familias que hicieron un gran esfuerzo personal y familiar, me refiero a las familias Branger, Degwitz y Stelling”.

“A nosotros nos preocupa muchísimo que hubiese una especie de proceso inverso contra el esfuerzo que se hizo durante casi 50 años para industrializar a Venezuela, porque entre otras cosas, somos dolientes directos. Acción Democrática, como partido de gobierno durante el comienzo de la democracia con Rómulo Betancourt, incentivó el proceso de sustitución de importaciones. Esa política fue lo que creó la industria venezolana, y en Valencia con un Concejo Municipal plural, donde había gente del Gobierno y de la oposición, pero se inclinaron, por encima de sus diferencias, y armonizaron la política nacional de sustitución de importaciones”. Además justificó que al partido le preocuparon muchísimo las declaraciones de los presidentes de Fedecámaras, Cámara de Industriales, Pequeña y Mediana Industria y las actividades desarrolladas por los sindicatos, por lo cual decidieron proponer al Gobernador un diálogo abierto con todos los sectores. “Había que tomar decisiones, y tanto fue así, que en la reunión con la presencia de todas las empresas, el presidente de una de éstas dijo que le parecía oportunísima la reunión, porque ya no se trata de un tema de diálogo sino de decisiones”.

Oportuna propuesta de AD

Consideró como oportuna la propuesta que hizo su organización, aunque confesó que también fue muy sorpresiva. “Lamentablemente lo que estamos haciendo con el Gobernador, debería ser una práctica cotidiana, algo normal que los partidos de oposición y el Gobierno se sienten a debatir los problemas del estado, y no que cada una de esas organizaciones vivan encerradas, viéndose el ombligo sobre sus problemitas internos cuando están ocurriendo cosas tan graves como la desindustrialización,”, criticó Antonio Ecarri.

Hizo referencia al hecho de que Venezuela tiene un nivel de trabajadores de mucha calificación en la industria automotriz. “Y fue por eso nuestra angustia que la hicimos pública, con el temor de que el Gobernador pudiera no comprenderla, cuando vimos la noticia de la importación de 13 mil vehículos. Pero tuvimos la satisfacción de que el Gobernador nos informara que le planteó enseguida al Presidente el congelamiento de esa importación”.

Además, justificó que lo plantearon a Francisco Ameliach, porque no solo es el Gobernador del estado, sino uno de los dirigentes fundamentales del Psuv, pues acaba de ser designado como uno de los vicepresidentes en el último congreso de esta organización, por lo que tiene una influencia determinante en las políticas públicas nacionales.

“La esperanza es que el Gobierno rectifique en su política económica, si no rectifica, ni hay Gobierno, ni empresa, ni Estado. Sería un proceso de desindustrialización que no va a parar nadie. Tiene que rectificar y que estimule al sector privado”, insistió.

Damiano Del Vescovo ratificó que es hora de ir a lo sustantivo y tangible de los problemas que se están presentando. “De otra manera es correr la arruga. Cuando digo ir a lo sustantivo es ir a la realidad de lo que está pasando, y tangible es ir al fondo del modelo”.

Christian Pereira adicionó que es hora de que el Presidente escuche a los trabajadores y no solamente a los que le dicen que todo está bien. “Los trabajadores que reclamamos que las cosas se resuelvan y avancen, aparentemente, somos una amenaza. Si al Gobierno le damos un diagnóstico real de la situación, está más cerca la posibilidad de las soluciones”.

 

Ventana

Tiempos de acción y unión

 

Valencia ha sido cuna de empresarios y de emprendedores. La industrialización de esta ciudad comenzó por el sector privado, gracias a tres grandes familias que hicieron un gran esfuerzo para que aquí hubiese industrias. Hablamos de los Branger, Degwitz, y Stellin. 

A la par, al principio de la democracia, el presidente Rómulo Betancourt incentivó el proceso de sustitución de importaciones, mientras que acá, un Concejo municipal plural, hizo aparte las diferencias partidistas y se inclinó a armonizar dicha política gubernamental con la promulgación de ordenanzas que motivaran a los empresarios a invertir en la ciudad. De esta forma nació la Zona Industrial de Valencia.

Así lo resumió Antonio Ecarri para contextualizar las razones que llevaron a esta Acción Democrática, bajo su representación, a conversar con el Gobierno regional sobre la crisis del sector automotriz en Carabobo, a saber: Honrar la memoria y los esfuerzos de Rómulo Betancourt (líder adeco) y de las familias precursoras de la industrialización de Valencia, además de su preocupación por el presente y futuro de la población.

Han pasado más de siete décadas desde que la industria en Carabobo arrancó "a todo motor". Ha habido épocas buenas y otras no tanto. Hasta no hace mucho desde Carabobo se exportaban vehículos ensamblados y piezas de automóviles, los empleados de las transnacionales venían a entrenarse acá, y el "carro del año" no era una fantasía, eso lo saben los invitados a este Desayuno en la Redacción, quienes coinciden en que 2014 ha sido el año menos afortunado para nuestro parque industrial.

Representan a sectores distintos (político, empresarial y sindical),  pero también están claros en que estos no son tiempos de discursos y disputas, sino de acción y unión. Y aunque suene romántico, evitar a toda costa que la zona industrial carabobeña sea una analogía a "Las casas muertas" de Miguel Otero Silva. 

En palabras de Antonio Ecarri: "Los partidos políticos formamos parte del Estado venezolano y, para que no haya pensamiento único, haya pluralidad democrática, todos debemos inmiscuirnos en los asuntos del estado"; Damiano Del Vescovo: "No queremos ninguna cuota de poder. Lo que queremos es influir en las decisiones de políticas públicas", a fin de cuentas, éstas inciden en la producción; Christian Pereira: "Que esta crisis sea una oportunidad para desarrollar las necesidades y convertirlas en hechos que nos catapulten hacia una Venezuela productiva, en la que todos estamos aportando", eso sí, con compromiso y el reconocimiento de los errores cometidos.

"Sembrar el petróleo", como lo advirtió el ilustre Arturo Uslar Pietri -también citado por Ecarri-, y esto significa invertir en el país, fortalecer y diversificar el parque industrial, generar fuentes de empleo, estimular la producción, reducir las importaciones y, sobre todo, mejorar la calidad de vida de la población. 

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