El retorno de los sabañones

Want create site? Find Free WordPress Themes and plugins.

Redacción internacional, 17 febrero 2015.- Los sabañones se caracterizan por presentar enrojecimiento e inflamación y suelen causar, además, picor y dolor. “Las lesiones se identifican fácilmente pues son rojo azuladas, desaparecen al presionarlas y se presentan frías al tacto. En los nódulos, además, pueden formarse ampollas o costras y, en casos más severos, los pacientes pueden sufrir secuelas atróficas y deformidades”, indica la Sociedad Argentina de Dermatología.

Raúl de Lucas, dermatólogo del Hospital La Paz de Madrid, explica que los sabañones, cuyo nombre técnico es perniosis o eritema pernio, se producen a causa del frío “debido a una contracción de los vasos sanguíneos en la parte distal de los miembros, es decir, en los pies, en las manos, en los dedos o, incluso, en las orejas”.

Este especialista afirma que se trata de lesiones bastante persistentes. “Por lo general, duran entre cinco y siete días pero, como se dan en los meses más fríos, pueden ir solapándose unos brotes con otros, de manera que hay personas que pueden tener sabañones durante todo el invierno”, precisa.

El dermatólogo expresa que algunas personas están más predispuestas que otras a este tipo de lesiones, como los niños, las mujeres y quienes padecen enfermedades del tejido conectivo, por ejemplo, lupus eritematoso, determinadas formas de artritis, vasculitis y una patología denominada crioglobulinemia.

La crioglobulinemia es una enfermedad rara en la que se producen unos anticuerpos que precipitan con las bajas temperaturas, es decir, que “se quedan como pegados a la pared de los vasos sanguíneos en relación con las bajas temperaturas”, aclara el doctor De Lucas.

Según explican los especialistas de “Medlineplus”, un servicio de la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos, esta patología forma parte de un grupo de enfermedades que causan vasculitis, es decir, daño e inflamación en los vasos sanguíneos. La crioglobulinemia puede ser de tipo I, de tipo II o de tipo III.

A los tipos II y III también se les denomina crioglobulinemia mixta. “Se encuentran con mayor frecuencia en personas con afecciones inflamatorias crónicas, como una enfermedad autoinmunitaria o hepatitis C. De hecho, la mayoría de los pacientes con crioglobulinemia mixta tienen una infección por hepatitis C”, subrayan.

Guantes, gorro y calzado adecuado

Para prevenir la aparición de los sabañones, De Lucas hace hincapié en la importancia de protegerse del frío con guantes y con el calzado adecuado.

El especialista señala que, sobre todo las mujeres, en ocasiones utilizan zapatos como las manoletinas que no les aíslan del frío y lo hacen, además, con medias muy finas e incluso sin medias. “Con este tipo de calzado los pies no están protegidos del frío y pueden aparecer lesiones”, detalla.

En los pabellones auriculares, la aparición de sabañones también es frecuente. Por ello, el dermatólogo comenta que “los gorros o las orejeras pueden resultar útiles”.

Las medidas preventivas son fundamentales para evitar la perniosis, pero también existe un tratamiento médico que se aplica una vez que los sabañones han aparecido. “En función de la intensidad de las lesiones podemos poner un tratamiento tópico o, incluso, un tratamiento sistémico con fármacos vasodilatadores por vía oral”, expone De Lucas.

“Dichos fármacos dilatan los vasos sanguíneos para que la sangre fluya con normalidad y, de esta manera, se evita el espasmo vascular causante de los sabañones”, indica el especialista y aclara que este tipo de tratamiento se utiliza en pacientes con patologías previas o lesiones recurrentes.

El sabañón causa inflamación, dolor y sensación de quemazón. A veces, puede llegar a producirse necrosis o a aparecer pequeñas úlceras. En tal caso habría que hacer un tratamiento con corticoides tópicos o incluso con antibióticos para evitar la sobreinfección”, manifiesta.

Para prevenir los sabañones

La Sociedad Argentina de Dermatología recomienda:

Evitar la exposición al frío.
Realizar ejercicio físico con regularidad.
Usar ropa aislante adecuada.
Prescindir del tabaco.
Incrementar la ingesta de alimentos con vitaminas C y A ya que ayudan a restaurar los tejidos dañados.
Consumir alimentos ricos en vitamina D, estimulan la circulación.
Masajear las zonas propensas para estimular el flujo sanguíneo.
Aplicar cremas hidratantes que palíen la sequedad de la piel.
No exponer las manos ni los pies directamente a la estufa o al radiador pues los cambios bruscos de temperatura aumentan el riesgo de que se generen estas lesiones.

El doctor Julio Gil, miembro de la comisión directiva de la Sociedad Argentina de Dermatología, destaca la importancia de acudir al médico ante las primeras lesiones “porque la inflamación puede volverse crónica y corre el riesgo de infectarse”, advierte.

Did you find apk for android? You can find new Free Android Games and apps.
Compartir