"Gobiernos no pueden violar los derechos de las minorías" (2213644)

    Want create site? Find Free WordPress Themes and plugins.

    Caracas, agosto 10 (David Ludovic Jorge).- Decir que las instituciones en Venezuela est?n en crisis no es solo un lugar com?n: Es un hecho f?ctico demostrado en estudios como el Indice de Calidad Institucional que realiza anualmente Mart?n Krause, profesor de Econom?a de la Universidad de Buenos Aires, quien vino a Venezuela la semana pasada con ocasi?n de la Asamblea Anual del Centro de Divulgaci?n del Conocimiento Econ?mico para la Libertad (Cedice), en la que present? dicho estudio.

    Los resultados para el pa?s no son prometedores: De los 192 Estados cuyas instituciones se evaluaron, Venezuela ocupa este a?o el puesto 184, que lo ubica como el pa?s de Latinoam?rica con peor calidad institucional.

    Krause explica que el ?ndice busca evaluar el nivel tanto del mercado como de las instituciones pol?ticas y del Estado, que son las instancias a trav?s de las cuales los individuos buscan satisfacer sus necesidades.

    Baja calidad institucional

    “Al hablar de instituciones, me refiero espec?ficamente a la calidad de las `reglas del juego’ para los individuos: Hay pa?ses donde el individuo puede desarrollar sus oportunidades m?s que en otros”, aclara Krause en entrevista con Notitarde, en la que coment? algunas de las instituciones evaluadas por el ?ndice: Independencia de la justicia, separaci?n de poderes, respeto a la propiedad privada y a los contratos y libertad de prensa.

    Para Krause, la explicaci?n a la baja calidad institucional de Venezuela est? en el populismo que ejerce el Gobierno. “Los gobiernos populistas no rinden cuentas”, dijo.

    “Cuando un pa?s tiene instituciones quiere decir que hay separaci?n y l?mites al poder, y eso es todo lo contrario a lo que ocurre en los pa?ses populistas de Latinoam?rica, donde dependemos de la voluntad del l?der populista y vaya usted a saber cu?l es esa voluntad”, coment?.

    – Esas ideas de l?mites y separaci?n de poderes son propias de las democracias liberales, y tanto Ch?vez como Maduro han sido enf?ticos en que ?se es el sistema “burgu?s” que ellos quieren desmontar…

    – Un Gobierno que dice querer un “cambio revolucionario de las instituciones” necesita un consenso much?simo m?s amplio que el que da ganar una elecci?n. Un triunfo electoral solo dice que la gente prefiri? para dirigir el Estado a una persona por encima de otra, pero no dice que los electores quieren cambiar el sistema institucional por completo. Una Rep?blica es m?s que una democracia; es una democracia limitada, donde es verdad que la mayor?a elige al gobernante, pero ?ste no puede violar los derechos de las minor?as, y eso es lo que deben vigilar las instituciones, que no haya abusos por parte del Estado, que es como lo dice la ciencia pol?tica, el que tiene el monopolio de la fuerza; un monopolio que se controla con l?mites a la coerci?n como los que hemos dicho: Divisi?n de poderes, renovaci?n de mandatos, descentralizaci?n y libertad de prensa.

    No es controlado, pero controla

    La relaci?n entre los individuos y el Estado no es lo ?nico que se ve perjudicado por la poca calidad institucional de la que alerta el profesor argentino. La prosperidad econ?mica tampoco se beneficia de un Estado que lo controle todo.

    “Los recursos naturales en manos del Estado originan que ?ste ya no dependa de los impuestos de los contribuyentes, sino de estas `riquezas’ naturales. Al no depender de los impuestos, el Estado no tiene que rendir cuentas y los ciudadanos pierden todo control”, explic? Krause.

    – El Gobierno ha intentado regular la existencia de “precios del mercado” a partir de mecanismos de control de precios para lograr lo que ellos llaman “precios justos”…

    – Los controles de precio nunca han tenido ?xito. Cada vez que se aplican controles de precio, las consecuencias son las mismas: Escasez y desabastecimiento. Por otro lado, no existe un margen de ganancia “justa”. Para lograr eso habr?a que hacer el control de hasta el ?ltimo precio de la econom?a, lo que ser?a rid?culo. Si de verdad se quieren controlar los precios, hay que dejar de emitir moneda, porque un aumento de precios, en realidad, lo que significa es que hay un exceso en la emisi?n de dinero. Por eso las medidas que dolarizan las econom?as frenan la inflaci?n, porque cambia el respaldo de la moneda.

    – ?C?mo los gobiernos logran entender que un esquema de control de precios no funciona?

    – Llega un punto en que esa situaci?n hace que la econom?a se acerque al colapso, por lo que en alg?n momento se produce la liberalizaci?n, tarde o temprano, incluso con un gobierno distinto al que lo impone originalmente. Lo primero que habr?a que hacer en Venezuela es que el Banco Central deje de intervenir en el precio del d?lar y ver en cu?l termina quedando el bol?var. El mercado determinar?, a trav?s de la oferta y la demanda.

    – Se asume que el aumento de la gasolina gener? los sucesos del 27-F de 1989. Suelen achacar la culpa de las crisis y los estallidos sociales a estas medidas que se califican, casi despectivamente, de “neoliberales”…

    – Es verdad que estas cosas pasan, porque el bolsillo de la gente se ve afectado, pero culpar a las crisis de las medidas de control y disciplina fiscal es echarle la culpa del problema al remedio y no a la enfermedad. La enfermedad es la inflaci?n, que en realidad significa la p?rdida del valor de la moneda, algo que se refleja en el aumento de los precios. Para evitar los estallidos habr? que ver las circunstancias de cada caso; lo que s? no es posible es mantener permanentemente las distorsiones causadas por el control de precios que ahuyentan la inversi?n extranjera. ?C?mo alguien invierte si corre el riesgo de ser expropiado, si no puede sacar sus d?lares del pa?s?

    Redistribuir lo inexistente

    Krause advierte sobre el riesgo de intentar establecer “Estados benefactores” en Latinoam?rica: “Los pa?ses de Europa que creyeron en el Welfare State fueron primero ricos antes de intentar ser benefactores. En Latinoam?rica, por el contrario, pretendemos redistribuir una riqueza que no existe, que no est? producida. Entonces lo ?nico que `reparten’ es pobreza e inflaci?n”, aclar?.

    Asimismo, afirm? que “en los pa?ses donde funciona el Estado benefactor se aproximan a la quiebra; en la actualidad lo que hay que intentar es caminar en sentido contrario, m?s a?n en un mundo globalizado donde hay que competir con gigantes econ?micos. Un Estado benefactor genera altos impuestos y quita competitividad a las empresas. Suecia es un ejemplo, se enriqueci? en la primera mitad del siglo XX; luego desarroll? un Estado benefactor que quebr? alrededor de 1990 y a partir de ah? empez? a dar marcha atr?s. Ahora son una sociedad muy solvente, no tienen d?ficit fiscal, han reducido su deuda y su gasto p?blico”.

    Did you find apk for android? You can find new Free Android Games and apps.
    Compartir