Haití, cinco año tras el terremoto: Un país paralizado

Want create site? Find Free WordPress Themes and plugins.

Puerto Príncipe, 11 enero 2015.- Haití no consigue recuperarse del devastador terremoto de 2010. Cuando este lunes se cumplan cinco años de la tragedia que mató a más de 220.000 personas, el país caribeño estará por entrar previsiblemente en su próxima gran crisis política. 

El lunes se vence el mandato del actual Parlamento, tras lo cual el Ejecutivo de Michel Martelly sólo podría seguir gobernando previsiblemente por decreto. 
Pese a los avances de la reconstrucción, sobre todo en Puerto Príncipe, decenas de miles de personas siguen viviendo además en campos de refugiados provisionales en la que es considerada la nación más pobre del hemisferio occidental. Haití sigue dependiendo también en gran medida de la ayuda internacional. 

El balance de lo avanzado en los últimos cinco años es "bastante mixto, pero sobre todo negativo", dice Chiara Liguori, experta de Amnistía Internacional (AI). 

Pese a que la gran mayoría refugiados tienen ya un hogar, muchos de los más dos millones de personas que el terremoto dejó sin techo siguen viviendo en condiciones paupérrimas. Según cifras de la organización defensora de derechos humanos, más de 85.000 personas viven aún en 123 campamentos provisionales en Haití. 

"Las condiciones en muchos de esos campos son terribles", señaló AI en un informe publicado el 8 de enero. "Un tercio de las personas que viven en ellos no tienen acceso a una letrina", advirtió la organización. 

El terremoto de 7,0 de magnitud en la escala de Richter que sacudió Haití en la mañana del 12 de enero de 2010 dejó más de 220.000 muertos y más de 300.000 heridos. Dos millones se quedaron sin hogar. La compañía de seguros Swiss Re estimó en 2011 los daños en unos 10.000 millones de dólares (entonces 7.200 millones de euros). 

Liguori critica que muchas de las medidas hayan sido de corto plazo. "Lo que falta son soluciones sostenibles para los desplazados", pide. 

Según AI, el gobierno y algunas organizaciones humanitarias concedieron en los últimos años muchos subsidios de corta duración por un monto de 500 dólares a desplazados para conseguir sacarlos de los campamentos. 

Hasta la mitad de los beneficiarios, sin embargo, han tenido que dejar sus nuevas casas después de que se acabara el subsidio, cita AI un estudio de 2013. Y las estadísticas, según la organización, no suelen recoger datos sobre lo que ha ocurrido con este tipo de afectados. "No sabemos qué ha pasado con ellos", dice Liguori. 

En Puerto Príncipe ya "no son muchos" los campamentos de refugiados, explica también el conocido cineasta haitiano Arnold Antonin. "El problema es que se han desplazado los campos" a las afueras de la ciudad, agrega. "Hay lugares, como al norte de Puerto Príncipe, donde se han formado nuevos campos", señala. 

En Canaan, unos 20 kilómetros al norte de la capital, se ha formado una nueva aglomeración urbana, que no reúne en gran parte las condiciones adecuadas para vivir. Organizaciones humanitarias estiman que en la zona, casi despoblada antes del terremoto, viven unas 200.000 personas. 

Según AI, los pobladores levantan ahí sus casas sin apoyo del Estado y sin contar con ningún plan urbanístico. 

"Los desplazados estaban en las principales plazas de la ciudad. Ya no están ahí, pero el problema social no está resuelto", resume Dirk Guenther, director en Haití de la ONG alemana Welthungerhilfe. 

"Se ignoró la sugerencia que desde la sociedad civil habíamos hecho, y que era la creación de una institución autónoma de la reconstrucción", protesta el cineasta Antonin. 

Ello hubiera impedido que la reconstrucción cayera en manos "de la vida política haitiana", dice. El director organiza desde casi 30 años con otros intelectuales y personalidades de la sociedad civil un foro semanal en el que discuten los problemas del país. 

Ahora miran también con preocupación hacia el futuro. Haití está, otra vez, en medio de una grave crisis política. Debido a una disputa desde hace años entre el gobierno y la oposición, el país antillano no puede celebrar desde 2011 unas elecciones legislativas pendientes. 

El día en el que se cumplen los cinco años del terremoto se vencen todos los mandatos de la cámara baja del Parlamento y el Senado, de 30 integrantes, se quedará sólo con 10. A partir de entonces, Martelly sólo podrá a través de decretos. 

"Ahora todos están concentrados en la pelea por el poder político", se queja Antonin, que espera ver pronto una solución a la disputa para que el país pueda volver a centrar sus esfuerzos en la reconstrucción. 

"Haití necesita de todas maneras otros cinco años de apoyo intenso", considera el cooperante Guenther, uno de los miles que llegaron al país caribeño tras el terremoto en 2010. 

 

Did you find apk for android? You can find new Free Android Games and apps.
Compartir