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Se
inspira en motivos naturales y paisajes
Doña Francisca Ortega: Amante de
la pintura
Foto: José Ascanio
Henry Castillo
Cuando tuvimos la oportunidad
de entrevistar para la edición especial Notitarde - Carlos Arvelo,
a doña Francisca Ortega, casualmente la encontramos pintando uno
de sus tantos cuadros de visión pictórica alusiva a los ambientes
naturales, los bellos paisajes y motivos de imágenes de personas
que dejaron una profunda huella en su memoria, cuyos recuerdos los ha dejado
plasmados en sus eternas pinturas, consideradas las líneas del primer
arte, puesto que el segundo arte corresponde a la música, que por
cierto también es conocida como joropera.
Nació 8 de diciembre de 1918. Dio a luz a siete
hijos, cuya descendencia se ha multiplicado en 24 nietos y 11 bisnietos.
Desde muy pequeña es amante de la pintura y de la música venezolana,
una tradición que conserva por siempre en su corazón. Pasa
largo tiempo trabajando para darle forma y figura a la pintura que se traduce
hermosos dibujos y cuadros, cuya pinceladas las pasa a través del
lienzo, ya que la combinación del círculo cromático
permite un colorido atractivo que habla por si solo, dándole expresión
realista a las imágenes que ha seleccionado. Son varios los reconocimientos,
placas y méritos que Doña Francisca Ortega, ha recibido de
parte de la crítica en materia de arte pictórico, motivado
a que parte de su extraordinario trabajo tiene para la artista un valor
incalculable. Aparte de ser una excelente pintora de motivo al natural,
también se ha destacado por ser una estupenda joropera, que en su
época de oro cantaba y bailaba al son de la música venezolana.
Comenta que todas las semanas se perdía con sus amigas para entonar
y expresar los sentimientos de la tradicional cantata criolla, que es uno
de los ritmos musicales que todo el mundo de bebe amar, porque esa es la
expresión, voz y sentir de lo autóctono y vernáculo.
Durante su labor como cantante
de música criolla fue invitada a muchos lugares como Belén,
San de Los Morros, San Francisco de Asís, Villa de Cura, Magdaleno,
Maracay, además de otras ciudades que visitó como invitada
especial, donde ofrecía sus más rotundos éxitos al
público asistente que indudablemente disfrutaba de sus lindas canciones
que todavía interpreta con encanto y muchos sentimientos.
Dice ser amante de la música mirandina, como la
que canta e interpreta José Castillo, mejor conocido en los círculos
artísticos como "el rastrillo", músico de 25 quilates.
Se siente sumamente feliz de compartir sus experiencias musicales y del
arte de la pintura, que es un legado que le dejaron sus padres, pero que
en los actuales momentos se disfrutan sus hijos, nietos y bisnietos, que
constituye su más bello tesoro que Dios en su infinita bondad le
ha regalado como una eterna bendición. Así que le deseamos
a nuestro personaje muchos éxitos, y que el Altísimo, le continúe
dando amor, salud, larga vida y fe.

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