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Vista
al horizonte
Entre la fantasía y la mentira
Santiago
J. Guevara García
Este es un gobierno de coberos y gente sin alma. El último
invento, el "Reimpulso Económico" tiene un pie en la fantasía
y otro en la mentira. En el corto plazo -recuerden que la gente come todos
los días y no puede esperar mucho- no hay ninguna noticia buena.
Todo lo contrario: la producción (el PIB) sigue cayendo, el empleo
disminuyó, la inflación sube, y hay, así se niegue,
una devaluación severa del bolívar. O sea, problemas económicos
y sociales inmediatos para todos, sobre todo para los que más pelan.
En el mediano y en el largo plazos, como no habrá
cambio ninguno del modelo o proyecto económico comunistoide de Fidel
y Chávez, tampoco hay que esperar nada distinto. La pretendida producción
pública o social, como en los países comunistas (øhasta
cuándo van a seguir con ese calamar ya requetefracasado?) y la supuesta
apertura al sector privado (øcontrolando todo, invadiendo fincas
y confiscando empresas?) son pura coba chimba.
El señor Giordani (y que conste que ese es el mejorcito)
se nos viene con un enredo conceptual de padre y señor mío.
Primero dice que la economía venezolana no produce porque es ineficaz
y después, porque es ineficiente. Y le lanza la culpa a las empresas
públicas y privadas. Pues, resulta que las dos cosas no son lo mismo,
pero peor aún, resulta que el verdadero problema es otro. El problema
real, mis amigos, es de pertinencia.
El inconveniente central del asunto -ya todos se están
dando cuenta- es el modelo comunistoide de Chávez y sus pinochos.
Porque pasa que con ese modelo hay dos problemas: no hay ni ambiente ni
condiciones para la inversión privada de riesgo a largo plazo (que
es la que crea empleos y riqueza para todos permanentemente) y la producción,
entonces, queda en manos de los choros y "bate quebraos" que pululan
en el gobierno. Lo que al final resulta en que, como dijimos arriba, el
problema es la no pertinencia de la manera (modelo) como Chávez y
su banda, inspirados en Fidel, quieren dirigir la economía nacional.
Sobre la "producción socialista" vamos
a recordar algo que ya anunció el gobierno dos veces, para demostrarles
cómo juega irresponsable y deshonestamente con la información
que nos proporciona. El 15 de enero, en la AN, y en la oportunidad de las
primeras "medidas anticrisis" (después de aceptar que no
estábamos blindados), el señor Chávez, con la cara
de sabihondo que usa cuando habla de estas cosas, nos dijo que se había
aprobado un plan de inversiones petroleras y no petroleras de unos 225 mil
millones de dólares en los cinco años siguientes. O sea, más
de 40 mil por año, incluido, evidentemente, éste que está
corriendo.
Surgen dos grandes preguntas: primera, sobre dónde
están esas inversiones y sus resultados y, segunda, por qué
sigue el problema. Lo cierto -todos lo saben- es que ni lo primero se hizo,
ni nada nuevo se hará.
Hasta el más distraído sabe que el gobierno
está decidido a acabar con toda la propiedad privada, hasta la del
buhonero que extiende su tela en el piso para vender su mercancía.
La quiere cambiar por gallineros verticales, cultivos chimbos en las plazas,
cooperativas que desaparecen, empresas en rojo como las de Guayana, operadoras
portuarias como Bolipuertos y centrales azucareros como el de Barinas. íEntre
la fantasía y la mentira, pues!

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