La Navidad viene a recordarnos una vida nueva en valores y esperanza

El padre Miguel Romero, coordinador de Medios de la Aquidiócesis de Valencia, instó a fortalecer la solidaridad, el aspecto de acompañarnos, y lo poquito que se tiene compartirlo

Want create site? Find Free WordPress Themes and plugins.
El padre Miguel Romero, director de Medios de la Arquidiócesis de Valencia y rector de la Iglesia San Francisco
El padre Miguel Romero, director de Medios de la Arquidiócesis de Valencia y rector de la Iglesia San Francisco

La Navidad es un tiempo sumamente esperanzador. Se vive la solemnidad que conmemora el nacimiento de Jesucristo en Belén, y un momento importante para reflexionar, de compartir entre todos, especialmente en este año cuando se siente que la celebración es diferente a la que estamos acostumbrados.

Para el padre Miguel Romero, coordinador de Medios de la Arquidiócesis de Valencia, rector de la iglesia San Francisco de Asís y párroco de San Inés Martir, la Navidad viene a recordarnos una vida nueva en valores y esperanza.

El presbítero recordó la vida de María y José como ejemplos que tienen que animarnos en esta Navidad, porque no se dejaron vencer por los problemas o dificultades que se les presentaban, tal como sucede hoy a nosotros. “Tampoco debemos dejarnos  vencer por las adversidades. Hay problemas, dificultades, enfermedades, tantas cosas, pero Dios está allí. La Navidad es ser valiente, tener ánimo y salir adelante”.

Una oración de acción de gracias estuvo presente en la mesa, guiada por el presbítero, acompañado de la guitarra tocada por José Galeno, miembro de la Fundación ¨Señor que todos escuchen tu voz¨, conocida como Fundase, y en la que estuvieron presentes Gustavo Rízquez, director de Notitarde; Jorge Chávez Morales, sub-director; Marianela Rodríguez, editora de Ciudad; y los periodistas Daniel Jiménez y Marlene Piña Acosta, quien escribe el foro.

En esta ocasión, la sección Desayuno en la Redacción dedicó el importante espacio a la solemnidad del nacimiento de Jesús, llamada también fiestas pascuales de Navidad, una de las festividades universales más importantes de la cristiandad.

“La pascua significa el paso a una nueva vida. Y el nacimiento vino a traer la esperanza a una vida en Jesús. Una persona puede caracterizarse por una vida con Dios o una vida sin Dios. Se nota en las acciones. Quien tiene a Dios, independientemente de la visión que tenga hacia él, tiene una manera distinta de vivir. Una persona que vive en Dios se le nota en los actos. La manera de vivir en Dios es distinta, una manera de entregarse por amor al prójimo, esa entrega total de Jesucristo, de no importar condiciones, ni cualidades de la persona, sino esa vida en él que nos da como testimonio, y va acompañado de varios elementos: San José y la Virgen María. Esa entrega de San José es tremenda. El ángel le dice: ´Tu esposa va a concebir un hijo por obra del espíritu santo´, esa capacidad de arriesgarse, de vivir la fe. En un momento quiso repudiar al decir: ´Me voy escondido´, pero le apareció un ángel, y le dijo: ´No te vayas´. Y José tuvo esa valentía. Alguien que tiene a Dios es valiente, no es cobarde. Es como José que es capaz de entregar y decir: ´Bueno, sí voy a hacer la voluntad de Dios´, luego María, aquí está la esclava del Señor.

“Uno a veces se queja de los problemas, pero la virgen María tuvo ese problema inmenso, y en una época en la que estaba condenada a morir pedreada. Eso sí era mucho riesgo. Aquí está la esclava del Señor, inmediatamente con el problema más grande del mundo se fue a visitar a su pariente Isabel.  ¿Qué hizo ella? colocarse en servicio, no dice la Biblia por cuánto tiempo, pero que era lejos, porque llegó al momento del parto. Si estaba en el sexto mes la distancia pudo haber sido en burro y embarazada. María estuvo ausente dos o tres meses con ese problema encima; sin embargo, vemos en las escrituras que nunca dijo que no, o manifestó su resentimiento, temor o negativa por esa circunstancia. Esos son los valores de una vida en Dios. El no tener miedos. ¿Qué hay problemas? Sí, un problema muy grande, pero con el Señor todo se puede”, transmitió en su mensaje.

Vivir en Dios con nuevas fuerzas

También significó que la Navidad viene a recordarnos la valentía, el vivir en Dios con nuevas fuerzas y nuevo entusiasmo.

“No por casualidad la Navidad se celebra antes de los ocho días de finalizar un año. Creo que también tiene que ver mucho con eso. Llegamos al fin de un año, tal vez con dificultades, el cansancio propio del trabajo diario y de la fatiga que todos tenemos, pero es un momento de decir: ´Vamos a tomar fuerzas´. Por eso la Navidad es hermosa. Es recordar que Dios está con nosotros. Vamos a colocar nuevas propuestas en nuestras vidas y al estilo de María, José, los pastores y los tres Reyes Magos que tienen  una historia hermosísima. Los tres Reyes Magos no tenían ni arte, ni parte, sin embargo emprendieron el camino, dejaron todo para seguir una estrella que le estaba diciendo algo. Son detalles que a nosotros tienen que animarnos en la Navidad”.

La vida de María y José son ejemplos que tienen que animarnos en esta Navidad, porque no se dejaron vencer por los problemas o las dificultades que se les presentaban.

“Hay problemas, dificultades, enfermedades, situaciones que vivimos, tantas cosas, pero Dios está allí. La Navidad es ser valiente, tener ánimo y salir adelante”, enfatizó.

-¿Cómo observa el ambiente decembrino este año’ ¿Cree que la gente sí se ha motivado por mantener la tradición del Nacimiento?

-Es una Navidad atípica. No es a lo que estamos acostumbrados, aunque hace muchos años nosotros venimos predicando que la Navidad no son las hallacas, ni el pan de jamón, ni las luces. Porque uno piensa que las celebraciones muchas veces se envuelven en el aspecto material, pero hoy la crisis que aprieta en todos los niveles nos está llevando a vivir una Navidad más de lo que tiene que ser como es compartir en familia. Está difícil la situación, la parte material acompaña la celebración de la Navidad, pero la celebración es la vida, celebrar a Dios y es tomar fuerzas.

“Y si es con una hallaca o con un bollito es celebrar en definitiva. Ciertamente hay un desgano en la gente, porque todas las cosas apremian, pero creo que es un momento importante para reflexionar y de dar valor a lo que tiene valor como el hecho de compartir. Yo recordaba en estos días que mi papá era el que hacía las hallacas en la casa. Mi mamá las amarraba, pero mi papá hacía el guiso. Se dice que la mejor hallaca es la que hace la mamá, pero yo digo que la mejor hallaca es la de mi papá. También era el compartir con los vecinos; incluso compartir las hallacas, eran otros tiempos, pero creo que ahora también es así, es seguir compartiendo”.

“Hay que animar a la gente y decirle: ´Lo poquito que tenemos vamos a compartirlo. Vamos a fortalecer la solidaridad y el aspecto de acompañarnos´. Es complicado, porque está la situación material que nos afecta, pero es momento también de colocar la mirada más en Dios y llenarnos de fe para seguir trabajando con entusiasmo el año que viene para lograr salir de esta situación.

-¿Cuál será el mensaje que trasmitirá la Iglesia Católica en la Noche de Navidad?

-La Iglesia en estos tiempos de Navidad tiene siempre como tema central la esperanza. Ciertamente nos ayuda el poder mirar a Jesús en el pesebre, y esa esperanza que nos motiva a un año nuevo y nuevas oportunidades. Este año con las celebraciones del 24 de diciembre un poco más tempranas por la seguridad, en la Iglesia San Francisco la misa es a las 11 am., porque los domingos poca gente se acerca al centro, mientras que la del 25 será a las 8 am.  Pero el mensaje va en torno a seguir trabajando y la esperanza que nos debe animar para el año nuevo.

El presbítero invitó a aprovechar esta Navidad ante la actual coyuntura en el país, a mover la oración y el sentimiento de estar más unido como familia, aunque estén separadas porque algunos se han ido de Venezuela.

“También hay motivos para estar felices, porque estamos vivos y por las nuevas oportunidades. Viene un año nuevo en el que hay que sembrar la esperanza de que se puedan resolver todos los conflictos, aunque también la solución de los conflictos está en uno. Porque conflictos  y problemas siempre tendremos, problemas siempre habrá. Yo creo firmemente en que hay que juntarse a orar y como familia a compartir en casa, bajar un poquito la presión y sentarnos a conversar. A decirle a la gente y creo que debe ser parte de una campaña entre todos: ´El año que viene todo será mejor´.

El padre Miguel Romero comentó la frase que ha escuchado: ´Ya nada sirve´ o  ´el año que viene va a ser peor´.

“Yo no lo creo, porque si el año que viene está Dios allí, puede estar mejor. Dios tiene su obrar. El tema está en abrir el corazón a Dios en los hogares. Nosotros tenemos como lema: ´Familia que reza unida, permanece unida´, emprender campañas que muevan a seguir mirando el futuro.

“El país está pasando por momento difíciles, pero hay armarse de ánimo y seguir adelante. Si nos caemos, volvernos a animar, y seguir remando hacia delante. Yo no me canso, cuando estoy en la parroquia de Santa Inés o en San Francisco, y me toca animar a la gente, cuando termino el mensaje, es duro, pero hay que dar ánimo”.

El presbítero recordó que la oración tiene una fuerza tremenda, así como reflexionar y sentarse delante de Dios. “En estos días compartí una actividad con los niños a través de la fundación, y es impresionante, porque un pequeño se emociona con cualquier cosa. Hicimos una actividad con cien niños de Santa Inés y de otros sectores de Valencia”.

¿Qué nos hace falta a los venezolanos? Perdonarnos y aceptarnos como somos. Cada uno tiene sus virtudes y defectos. Yo pienso que en nuestra sociedad venezolana hace falta pedirnos perdón mutuamente .

-¿Cuáles son los elementos que debemos poner en práctica más a lo interno como seres humanos?

-Trabajar en el perdón, el hecho de aceptarnos como somos. Hay muchas heridas. Si hay niños felices compartiendo, porque los adultos no podemos ser así. ¿Qué nos falta a los venezolanos? El perdón. Perdonarnos y aceptarnos como somos. Cada uno tiene sus virtudes y sus defectos. Hace falta crecer. Yo pienso que en nuestra sociedad venezolana hoy día hace falta pedirnos perdón mutuamente. Decir: ´Cuenta conmingo´. La crisis nos ha hecho enredarnos más en una situación de egoísmo. Yo siempre lo digo que hemos escondido la harina en el techo o el café debajo de la almohada, y nos hemos olvidado de la providencia de Dios. El cristianismo ha creído siempre en la providencia de Dios. San Agustín decía: ´La Providencia de Dios significa no perder la visión de que  Dios mañana va a estar allí´. Aprendamos a compartir más en esa parte del perdón, de sanarnos mutuamente: ´Aquí estamos, vamos a compartir´, y eso lo estamos viendo con más frecuencia.

-¿Qué es lo que tenemos que esperar realmente de Dios?

-Hemos crecido muchas veces acarreando a Dios todas nuestras situaciones, buenas o malas. Pero no se trata de quedarse quieto. Dios nos da fuerza. Recordemos que su presencia es también una presencia en nuestra alma y corazón. No podemos decir: ´Dios va a hacer el trabajo por mí´, aunque nos ayuda en nuestros trabajos, pero no va a hacer el trabajo por mí. Es la fuerza que nos ayuda y nos motiva. Son tres personas en una sola, en teología no podemos decir que es una fuerza espiritual nada más. Dios tiene una acción concreta que puede mover ciertas cosas. Sin embargo, respeta nuestro libre albedrío. En los domingos siempre digo en misa que a nosotros se nos ha olvidado que tenemos libre albedrío, si decido ser bueno o malo, trabajar o no. Dios me va a impulsar o ayudar. Lo que yo decida, va a estar allí y a respetar nuestras decisiones. En ese libre albedrío yo puedo decidir hacer el bien o el mal. Él no tiene la culpa. A veces cuando me dicen: ´Dios me castigó con este esposo´. Yo le digo: ´Tú lo escogiste así, habían otros mejores´. O me dicen: ´Dios me castigó con este trabajo´, y yo les digo: ´A usted le hicieron una entrevista y quiso trabajar en ese lugar. Es tú decisión´. Ahora ¿Dios te va a ayudar y tienes un problema en tu trabajo? Él va a venir en tu auxilio, porque es papá, pero no va a hacer el trabajo por nosotros, porque tampoco nos va a alcahuetar todo. ¿Qué esperar de él? Tenemos que esperar de él todo, pero también tenemos que trabajar todo.

-¿Cómo conseguir regocijo o esperanza si la persona no ora o escucha la palabra de Dios?

-En la agencia de noticias para TV Rome Reports, especializada en las actividades del Vaticano se transmiten las homilías del papa Francisco, quien todos los días hace una serie de reflexiones. Las Navidades nos ayudan a eso. Le estamos dejando toda la tarea a Dios, pero no cultivo a veces leer la palabra, comulgar e ir a misas. Eso va haciendo por supuesto que yo no tenga una fuerza espiritual, porque le estoy dejando todo a Dios. El Papa Francisco cada vez en su homilía va en esa línea.

No somos perfectos, pero sí hay que ir mejorando. Uno no puede quedarse estacando. Cada día ser mejor persona. Abrir el corazón, no dejar que se endurezca. En esta época la gente está dispuesta a colaborar. Vamos a hacer campaña. Si alguien se está quedando sin comida, ayudarlo. Yo siempre digo: ´Los pichirres no entran al reino de los cielos´. Hay que ser generosos. Ir mejorando. No es que con los años yo sea una persona más dura o de mal carácter. Hay que ser cada día mejor persona y amar más.

Hay que fortalecer más lo espiritual

Además llamó a fortalecer más lo espiritual, el sentido de compartir, la grandeza de la Navidad que es el nacimiento del Niño Jesús, y dar fuerza a ese cumpleaños. “Y luego el 31 de diciembre con la celebración de los propósitos. Ese sentido que es bonito de esperar cosas nuevas para el año que viene, lo cual hay que despertar urgente en nuestro país, que el año que viene va a ser mejor”.

“A todos Dios nos da oportunidades. A veces, suena duro, pero una enfermedad o un momento difícil en nuestras vidas o la situación por la que atraviesa el país son oportunidades de Dios: ´Epa, abre los ojos, mira por dónde vas caminando´. No es castigo, es un Dios que es papá que sabe dar cosas buenas a sus hijos.  Por el hecho de estar pasando por atribulaciones, no quiere decir que Jesús no nos quiera. Nos está diciendo algo. Nos está diciendo: ´Tienes que reflexionar´. Yo creo que Dios nos tiene en estos momentos reflexionando, pero hay muchos inquietos que no quieren aceptar la reflexión. Hay que pedirle mucho que nos ayude y abrir el corazón. Amarnos más y reconciliarnos. Yo creo que Dios nos está amarrando a todos para que digamos que nos perdonamos y nos queremos, es lo único para que un país salga adelante”, refirió en su mensaje el padre Romero.

Ventana

Programa “Mi regalo para Jesús”

Pensar qué regalo le gustaría a Jesús el día de su cumpleaños, motivó al padre Miguel Romero, a impulsar un programa social en Navidad, a través de la Fundación “Señor que todos escuchen tu voz”, la cual lleva adelante.
Cada 25 de diciembre, el padre Miguel junto a un numeroso grupo de voluntarios y miembros de la institución, desarrolla el programa: ´Mi regalo para Jesús´, una idea que nació recién ordenado de sacerdote, y que lleva a cabo desde hace 12 años con la recolección de juguetes y comida, para luego llevarlos a distintos lugares, acompañar un rato y compartir la cena con personas que tal vez ese día no puedan tener.
Uno de los sitios a los que acuden el 25 de diciembre, es a la emergencia de la Ciudad Hospitalaria Dr. Enrique Tejera.
“Uno piensa mucho en el enfermo, pero también en los familiares que acompañan al enfermo, nosotros vamos y hacemos una oración por todos los que están en el hospital y compartimos una cena. La gente se sorprende mucho”.
“Pensamos que esa experiencia de acompañar de esa manera es el regalo que Jesús quiere en la Navidad. El mejor regalo que le podemos dar a Jesús como cumpleaños es compartir con quien más necesita. Y no solo en lo material, sino sentarte a escuchar a alguien ese día”.
El presbítero también es el párroco de Santa Inés, en eL sur de la ciudad, una de las parroquias donde ha venido realizando una labor social desde hace 13 años. Por esta época, los vemos repartiendo juguetes o llevando alimentos a las zonas deprimidas. Una de ellas ha sido el sector de La Guásima,
Este año, el apoyo para la recolección no ha sido como en otras épocas, porque llega muy poco. Aunque el padre Miguel reconoce que la situación está dificil, hizo un llamado a las instituciones a colaborar, a objeto de entregar el mayor número de juguetes.
“El esfuerzo va hacia la comida, pero los niños no tienen la culpa. Así sea un detallito de Navidad, pero que no se quede ningún pequeño sin recibirlo, por eso queremos redoblar la campaña”, citó al recordar que el punto de acopio está en la Iglesia San Francisco, situado en la calle Colombia con Montes de Oca, en el centro de la ciudad, y en Santa Inés.
Al padre Miguel Romero lo caracteriza la humildad y su gran sonrisa, es un buen conversador y algo que le gusta mucho son los dulces, en especial los chocolates.

Did you find apk for android? You can find new Free Android Games and apps.