La red tenebrosa que remataba los cadáveres por partes y piezas

Los finados que salían mejor librados eran aquellos que el hampa liquidó. A esos cuerpos no se atrevían a rematarlos. En cualquier momento un tribunal podría ordenar su exhumación.

Want create site? Find Free WordPress Themes and plugins.
cadáveres
Las investigaciones indican que la red delictiva operaba entre Caracas, Maracay, Carabobo y Cojedes.

Notitarde.- El azar puso al descubierto el lúgubre entramado criminal que se lucraba con partes y piezas de cadáveres, e incluso cenizas.

Empleados funerarios y santeros son los principales actores de la trama que se extiende por estados del centro del país.

La fosa común hallada en un clausurado cementerio de Maracay desenmascaró el comercio de difuntos. Cuerpos humanos trocados en mercancías que aún no descansan en paz. Espíritus que vagan en privados purgatorios de santeros y hechiceros.

La crisis, la hiperinflación y la angustia de familiares fueron los señuelos ideales para que los deudos cayeran en el fúnebre timo. Las autoridades estiman que al menos seis empresas de servicios funerarios están comprometidas en el fraude que se desnudó con el hallazgo de una fosa común en el Cementerio La Primavera de Maracay.

El camposanto del barrio Alayón fue clausurado hace tres años. Sin embargo, el furtivo arribo de carrozas fúnebres con cadáveres despertó sospechas. Insólitas inhumaciones nocturnas animaron la malicia en los vecinos de la calle Mariño. Después arribaron las primeras comisiones de la Policía Científica junto con un equipo de expertos forenses.

Tras una prolongada agonía y costosos gastos médicos, la muerte puso fin al mutuo sufrimiento de enfermos y su entorno.

Es allí cuando comenzaba la estafa. Los empleados funerarios colocaban sobre la mesa su engañosa oferta. Los embaucadores alegaban que a los millonarios gastos de sepultura debían sumar el pago de un condominio en el cementerio. Entonces proponían a las víctimas la cremación como una tentadora alternativa.

El remate de cuerpos

Sostenían que en el crematorio del municipio San Joaquín cobran 9 mil 500 bolívares soberanos, mientras en San Carlos (Cojedes) el monto se ubica sólo en 5 mil bolívares soberanos. Por otro lado, y tal vez por misericordia divina, los finados que salían mejor librados eran aquellos que el hampa liquidó.

A esos cuerpos no se atrevían a rematarlos. En cualquier momento un tribunal podría ordenar su exhumación. A estos muertos los dejaban tranquilos, sus almas contaban con una especie de salvoconducto.

Las investigaciones indican que la red delictiva operaba entre Caracas, Maracay, Carabobo y Cojedes. Funcionarios de la Brigada Contra la Delincuencia Organizada del Cicpc-Aragua detuvieron a Roger Alberto Ferrer (26), Alejandro Carlos Olmedo (58) y Ernesto Laya Ortega (43). Este último funge como gerente de cremación de una empresa denominada Kermer, con sede en el estado Cojedes.

Confesiones de los funerarios encarcelados señalan que una vez acordada la cremación de los cuerpos, éstos los desviaban en el camino. En lugar de llegar a los hornos situados en la ciudad cojedeña de San Carlos, los enterraban en el viejo cementerio La Primavera.

Luego dejaban que la naturaleza siguiera su curso. Depredadores, microorganismos y bacterias ayudaban a florecer el negocio. Mientras el tiempo transcurría, las mercancías cobraban mayor valor. Los santeros prefieren las piezas óseas limpias y sin piel.
Los santeros, paleros y cultores del vudú eran los clientes habituales. Ellos precisan de huesos, cabellos, uñas y tierra de cementerio para sus rituales.

A las personas estafadas se les entregaban falsas cenizas que correspondían a animales domésticos y perros callejeros. Nadie dudaba de la honestidad del procedimiento. Además no se permite presenciar el procedimiento de cremación.

Equipos de antropología y odontología forense del Servicio Nacional de Medicina y Ciencias Forenses (Senamecf) realizan estudios para la identificación de los cadáveres. Esperan notificar a sus respectivos familiares para que les brinden una cristiana sepultura a los restos que recuperaron.

El Cicpc continúa con las averiguaciones y no descarta más aprehensiones en la región central del país. El comisario general Jhonny Salazar, subdirector nacional de la Policía Científica, confirmó que investigan a seis funerarias. Confían en que en la medida en que avancen las investigaciones surgirán otros casos. También saldrán a relucir presuntos implicados.

Admitió que resulta tétrico y atípico encontrar en el centro de una ciudad una fosa común. Explicó que todo aquel nombre que salga salpicado será llamado a declarar. Así se despejará quién o quiénes más están implicados en ese delito.

Los cuerpos recuperados poseen una data de muerte estimada en un mes. Todos los cadáveres se trasladaron a la morgue de Caña de Azúcar en Maracay. Estudios forenses determinarán las causas del deceso, identidad, procedencia y qué servicios funerarios contrataron sus familiares.

Paleros y santeros en fuga

En la fosa común hallaron algunos cadáveres procedentes de Caracas. Se trata de víctimas de avanzada edad que fallecieron por infartos, osteoporosis y accidentes cerebrovasculares. Funerarias de la capital contactaban los servicios de cremación de una funeraria en San Carlos. Algunos deudos ni siquiera llegaron a recibir las cenizas.

Por lo pronto los comerciantes de difuntos se encuentran detenidos a las órdenes de la Fiscalía Séptima. Los investigadores se encuentran tras las huellas de empleados y extrabajadores del cementerio en desuso. Eran los encargados de profanar las fosas donde luego arrojaban los cadáveres por raciones.

Preferían reunir y arrojar a la tumba varios cuerpos a la vez para evitar llamar la atención. La vieja necrópolis maracayera fue, por algún tiempo, un lugar ideal para almacenar la mercancía.

Luis Bolívar, gerente de una funeraria de Maracay, se dio a la fuga. Desde que se iniciaron las investigaciones no ha vuelto a su lugar de trabajo. Otro que se encuentra desaparecido es el responsable de la custodia del cementerio La Primavera.

La gente lo conoce como “Jimmy”. Las autoridades allanaron su vivienda situada en Mariara. Santeros y paleros también se largaron.

El Ministerio Público valora imputar a los detenidos por delitos como asociación para delinquir, estafa contra la fe pública y otros.

También puedes leer: Cuándo la muerte llega: Requisitos para retirar un familiar de la morgue

Did you find apk for android? You can find new Free Android Games and apps.