La Soledad de Maduro en la ONU

Want create site? Find Free WordPress Themes and plugins.

Inicialmente hubo dudas sobre si el presidente, Nicolás Maduro, asistiría a la 73° sesión de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Finalmente lo hizo en medio de un rechazo de una buena parte de la comunidad internacional hacia sus prácticas autoritarias, a la desidia con la que maneja la crisis humanitaria y la inocultable diáspora de venezolanos que afecta a toda Latinoamérica. Otros dictadores han estado en el palco de los oradores en New York, pero Nicolás Maduro se encontró con el muro de la indiferencia cuando afirmaba, en contra de la obvia realidad, que son más importantes otras crisis que la propia.

De hecho, sus palabras exactas fueron “No se quiere hablar de la situación real de los migrantes latinoamericanos y caribeños en la frontera con México. No se quiere visibilizar la gravedad de la crisis migratoria provocada por la destrucción de Libia. Es el mismo esquema de las armas de destrucción masiva en Irak” sin que de sus labios se dijera algo sobre los venezolanos que tienen que irse del país para comer, para encontrar salud o para simplemente encontrar algo parecido a la libertad personal.

Lo cierto es que, tras su intervención en la ONU, Nicolás Maduro no encontró el usual respaldo de los países  con los que contaba el “Comandante Supremo y Eterno” ya que ahora, en tiempo de vacas flacas, los “panitas” que guardaban silencio ante la violación de derechos humanos en Venezuela a punta de un costosísimo bozal de arepa petrolero, cautelosamente, le fueron sacando el cuerpo. La “Hermana Mayor” China, tampoco se le vio muy interesada en meter las manos en el fuego por su endeudado socio, la Rusia de Putin parecía privilegiar otra agenda, Turquía tiene su propio frente de guerra, incluso, Cuba se limitó a expresar una fría solidaridad mientras continua su proceso lento de distensión con Estados Unidos. Maduro, en su soledad, generó algunos chistes en las redes sociales cuando afirmó “Yo, Nicolás Maduro, estaría dispuesto a sentarme a dialogar con el presidente de EE.UU. si fuera necesario” cuando apenas días atrás acusaba a Trump de querer matarlo.

Tenemos un gobierno que causa indignación dentro y fuera del país, vergüenza colectiva y drama humano. Quienes por la fuerza nos gobiernan intentan maquillar los hechos, pero la propaganda oficial no puede tapar que los venezolanos, día a día, dan testimonio de la necesidad imperiosa de restituir el hilo constitucional.

Did you find apk for android? You can find new Free Android Games and apps.