Gregorio
Mijares, "El Niño Bonito" de Patanemo
Un artista del pueblo al servicio de la
tradición y del ambiente
p_pausides@hotmail.com
Fotos: Juan Cordero

Puerto Cabello, febrero 8 (Pausides Rodríguez).-
Hace poco menos de cinco años eso era un peladero de chivo que ni
nombre tenía, pero hoy se llama "La Vuelta Canela" y es
un atractivo espacio con sus tres casas de piedra que inmediatamente captan
la atención de quienes como turistas o lugareños se desplacen
por la parte más alta del cerro que separa a Patanemo de la población
de Gañango.
"La Vuelta Canela" es una obra tangible del siempre
sonriente "Niño Bonito de Patanemo", quien así materializó
una de sus tantas ideas que durante mucho tiempo sólo plasmaba en
el lienzo y que ahora se hizo realidad en el paisaje, convirtiendo en atractivo
un lugar donde antes sólo había monte y culebras.
Claro que no fue fácil, mas eso nos hace deducir
el poco tiempo transcurrido entre la colocación de la primera piedra
y lo que se puede apreciar ahora: tres pintorescas casas de piedra, levantadas
única y exclusivamente con la técnica del acuñamiento,
complementadas con madera y bambú.
Mas la construcción de las casas fue solamente el
principio, porque entre esas paredes de noble mineral no metálico
se desarrolla un interesante proyecto que buscan atraer turistas, promover
el arte popular y recuperar la fauna y la flora de la zona.
Antes el visitante hasta tenía la posibilidad de
comer y beber allí; pero ahora tan sólo alimentará
el espíritu con una muestra de pintura, artesanía y esculturas
que junto a la obra de Mijares, también crean artistas tan populares,
tan sencillos y tan de esa zona como Saturnino Uribe, Yolanda Mijares, Giovanny
Zambrano, Walter Roche, Nelson Jurado y Willian Vázquez, quienes
con la habilidad de sus manos y la sensibilidad de sus corazones, muestran
orgullosos las virtudes de los patanemeños a través de sus
creaciones en lienzo, piedra o madera.
Otro proyecto que apenas comienza Mijares en la zona tiene
por objeto reforestar "La Vuelta Canela" para que sus principales
características sean a futuro una vegetación frondosa, agobiada
por el trinar de las aves, tal y como debió ser hace mucho tiempo.
¿Y quién es ese tal "Niño Bonito"?
La interrogante sólo pudiera perdonársele
a un despistado turista, porque Gregorio Mijares forma parte de ese patrimonio
viviente que tiene Puerto Cabello, con personajes que por formar parte de
nuestra día a día pasan inadvertidos para quienes no tienen
el don de apreciar la sencillez y el calor humano que caracterizan a personajes
como "El Niño Bonito de Patanemo".
Cuenta Mijares que lo de "Niño Bonito"
es una especie de antídoto que le suministró su abuela cuando
nació.
- Cuando mamá me parió venía de traer
un haz de leña en la cabeza; al ratico que echó el fardo al
suelo nací yo, rapidito y ahí mismito, por eso no le di dolores
de parto a mi vieja.
-Yo era el primogénito y la gente acostumbraba a
ir a conocer a los recién nacidos, me fueron a conocer y cuando llegaban
y me veían le decían a mi mamá:
"Mirá Natividad íbotá a ese muchacho,
porque ese muchacho es muy feo!í íAy, ese muchacho mete miedo!
íQué feo es ese muchacho que tuvo Natividad!".
-Entonces mi abuelita, mama Tila, estaba ahí pendiente
de quien iba a verme, diciéndoles a las mujeres:
"íVengan pa¥ que conozcan al Niño
Bonito! íVengan pa¥ que vean ustedes que nació el Niño
Bonito!".
-Y desde entonces me llaman así.
Mijares es nativo del sector Los Caneyes de la ahora parroquia
Patanemo y en algunas etapas de su vida ha hecho de albañil, vigilante,
agricultor y herrero, pero por sobre todos estos oficios, pintor.
Se ha hecho como tal, pintando; y aunque es autodidacta
y cree que no tiene un estilo definido, a lo largo del tiempo ha logrado
transformar su técnica, pero conservando la esencia de su temática:
la cotidianidad en la que está inmerso desde hace casi 60 años.
Tal como dijo de él la periodista Mariana de Peña
en una entrevista que le fue publicada en abril del 98 en la revista dominical
de este diario: "la creatividad innata no se cuenta, ni mucho menos
se explica, sólo es cuestión de percibirla".
Y ése es el caso de la obra del Niño Bonito.
"La gente dice que soy artista pero yo no lo sé,
simplemente trato de representar en el lienzo lo que percibo en lo que pinto
y dejo al libre albedrío de la gente que aprecie lo que hago. ¿Las
técnicas? Las aprendí solo, soy autodidacta, porque ese predominio
de colores cálidos combinados con matices fríos presentes
siempre en mi obra es producto del instinto, la sensibilidad o la inspiración
del momento; y no un ismo en particular adquirido como consecuencia de haber
pasado por una escuela de arte".
Dos proyectos
A más tardar en el mes de marzo,
durante un fin de semana largo, Gregorio Mijares, "El Niño Bonito"
de Patanemo, estará presentando una exposición con obras de
pintores, tallistas, escultores y artesanos de la zona en los ya pintorescos
parajes de "La Vuelta Canela".
En este encuentro de arte popular estarán presentes,
una vez más, Walter Roche, Saturnino Uribe, Felipe Yasona, Geovanny
Zambrano, Elizabeth Conde, Alberto Vargas y José Ramón Viado.
- Será un evento de tres días, con comidas,
bebidas y música típica de esta zona, complementado con un
taller de arte popular dedicado a los niños que puedan asistir.
Otro proyecto de Mijares en "La Vuelta Canela"
es desarrollar un plan de reforestación para insertar en el lugar
un bosque de ciruelos y de especies autóctonas como las plantas de
ciagro (corozo), baujinía (flor amarilla) y otras variedades. De
lograse este objetivo, lo demás vendrá por añadidura:
bandadas de aves como el curruñatá, azulejos o carpinteros,
que en tiempos no muy lejanos surcaron esos cielos.

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