Las esterilizaciones masivas en EE.UU. que inspiraron a la Alemania nazi

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Redacción Internacional, 2 marzo 2014.- "No tengo recuerdos", dice Lewis Reynolds tajante a través del teléfono. Sólo sabe –y porque se enteró mucho después- que pasó cuatro años de su vida en Lynchburg Training Center, una colonia para epilépticos y enfermos mentales en Virginia, EE.UU. donde se realizaban esterilizaciones forzadas.

Y en algún punto de esos cuatro años, cuando tenía 13, a Reynolds le realizaron una.

Él es una de las 11 víctimas de esterilizaciones forzadas implementadas en Virginia que quedan vivos. Pero como él hubo más de 7.000 sólo en ese Estado.

Y el jueves pasado, tras años de lucha, recibieron una buena noticia: el Estado les entregará US$25.000 como medida compensatoria.

Más allá del dinero, lo que Reynolds considera su mayor victoria es "el 100% de reconocimiento de lo que me hicieron", según le cuenta a BBC Mundo.

Esterilizar para mejorar la raza

Fue mucho después de su esterilización, al intentar infructuosamente que su mujer se embarazara, que supo que había sido esterilizado. "En ese entonces estaba en la Marina y uno de los doctores me lo comentó", recuerda Reynolds, en conversación con BBC Mundo.

Su hermano se lo confirmó y le contó la forma: había estado interno en Lynchburg tras ser diagnosticado como "epiléptico".

Sin siquiera sospecharlo, Reynolds había formado parte del programa de eugenesia, que planteaba que era posible mejorar la especie humana a través de la "mejora" de características genéticas y que fue implementado en EE.UU. después de la Primera Guerra Mundial.

En 1914 Harry Laughlin de la Oficina de Registro de Eugenesia publicó un modelo de Ley de Esterilización para autorizar este procedimiento forzado para los "socialmente inadecuados".

Es decir, los débiles mentales, locos, criminales, epilépticos, alcohólicos, enfermos, ciegos, sordos, deformes y dependientes –incluidos los huérfanos, vagabundos y mendigos, según la lista.

"Este horroroso programa nació en Estados Unidos y fue trasplantado en la Alemania nazi luego de la Primera Guerra Mundial", le explica a la BBC Edwin Black, escritor y columnista del New York Times, autor de "La guerra contra los débiles", investigación sobre la eugenesia en EE.UU.

Una de las leyes pioneras y más radicales basadas en este modelo fue implementada en Virginia, a partir de 1924.

Amparadas bajo el "Acta de Esterilización Forzada de Virginia", se realizaron entre 7.000 y 8.000 esterilizaciones forzadas en este estado. Lewis Reynolds fue una de ellas.

"No hay información ni cifras exactas. No se sabe cuántos hombres, cuántas mujeres y el estado de Virginia todavía se niega a entregarla amparado en la privacidad de los pacientes", le explica a BBC Mundo Mark Bold, abogado y presidente de Christian Law Institute, organización que representa a las víctimas.

La idea de quienes impulsaron la legislación es que poniendo fin a la descendencia de personas con estos problemas, terminarían también con ellos, en miras de construir la "sociedad ideal".

Y fue precisamente desde Virginia de donde procedió el hito que permitió extender la práctica al resto de Estados Unidos.

En 1927 la Corte Suprema de EE.UU. falla, en última instancia, aceptando la esterilización forzosa de una interna de Lynchburg.

La decisión fue el precedente jurídico definitivo que dio luz verde a la práctica, vigente por más de cuatro décadas.

"Lo hereditario juega un importante rol en la transmisión de insanidad o imbecilidad", aseguró el juez Oliver Wendell Holmes Jr durante los alegatos. "Tres generaciones de imbéciles son suficientes", remató.

Práctica global

Virginia fue una de las pioneras, pero no la única. 60.000 estadounidenses en más de 27 estados fueron esterilizados al principio del siglo XX, según le explica Black a la BBC.

Entre un tercio y la mitad de ellas ocurrieron en California.

Lea también: La historia oculta de la esterilización de latinos en California

Virginia es el segundo estado en aprobar compensaciones para víctimas del programa de eugenesia. El primero fue Carolina del Norte, que aprobó US$50.000 para cada víctima en 2013.

Si bien ni US$25.000 ni US$50.000 devuelven la posibilidad de tener descendencia, el triunfo para las víctimas va más allá del monto.

"No tiene que ver con el dinero, sino con que el Estado le reconozca a estas personas, que alguna vez catalogó como 'inadecuadas' o 'indeseables' su calidad de ciudadanos valiosos", explica Bold.

"No es el rol del gobierno ni está en su jurisdicción el decidir quién es y quién no es valioso para la sociedad. No tiene que ver con religión, sino con derechos humanos", asegura el abogado.

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