Leonardo Padrón: "El Gobierno de Nicolás Maduro está en su peor momento"

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"En estos momentos el periodismo venezolano está viviendo una coyuntura importantísima"

Hace poco, el presidente Nicolás Maduro se refirió a Leonardo Padrón tildándolo como un "virulento" y achacándole a las telenovelas -muchas de su autoría- una enorme porción del pastel que causa la violencia extrema que aniquila a este país minuto a minuto. Y solo en un extraño lugar como la Venezuela contemporánea un líder se atreve a inculpar a una historia de pobres que se enamoran de ricos y viceversa, por los tiroteos, asesinatos y demás mutantes desalmados que azotan, incluso en este mismo instante, a esta República Bolivariana.

Y hace apenas un par de días, Maduro repitió la dosis, fajándose contra Leonardo Padrón en una cadena de medios. Nuevamente, apuntó contra el escritor usando un tono iracundo. Padrón, por su parte, no tardaría en responderle vía Twitter: "Lamento que Maduro se ocupe más de mis opiniones personales, donde nunca he incitado al odio, que del rumbo de nuestro atribulado país".

En una conversación franca, directa, con mucha confianza y en medio de un cataclismo político social que tiene a la nación llorando con los ojos vendados, Leonardo Padrón recapitula lo que sintió al escuchar semejantes cuasi insultos provenientes del Presidente de Venezuela: "Lo tomé con absoluto estupor, porque uno presupone que alguien que está ejerciendo la jefatura del estado debe tener cierta ponderación en lo que articula verbalmente, acompañado de cierta sensatez. Uno termina preguntándose si, entre comillas, se eligió a un "Presidente" o a un humorista… porque para endosarle la responsabilidad de la violencia social -que es tan fuerte en este país y que está en los primeros lugares del rating de la muerte a nivel mundial- a un producto tan inocuo como la telenovela, que en rigor va sobre historias de amor y es lo contrario al discurso de violencia que hay en las calles de Venezuela, pues suena a mal chiste".

-De hecho, la telenovela tradicional es la negación de la violencia, es una historia universal, más rosa que otra cosa…

"Exacto. Siempre se ha dicho que es un producto genuino de la cultura de masas que suele convocar a la gente alrededor de un televisor, en función de perseguir el rastro argumental de un amor imposible; se está hablando de amores y no de asesinatos por treinta disparos o secuestros o Pranes que dirigen bandas organizadas: hablamos de relatos muy distintos. Ya sabemos que desde que Maduro está en el ejercicio del poder -que, a pesar de que no va ni un año y parece que fueran cinco por el desgaste y lo errático que ha sido gerenciando el país- una de sus habilidades es escamotear la responsabilidad. Cuando tuvimos la crisis de energía eléctrica se hablaba de que las causantes eran iguanas enredadas en los cables; el fenómeno natural de El Niño. Luego expulsa a tres empleados de la Embajada Norteamericana porque supuestamente iban a las universidades a ofrecerles visas a los estudiantes. Todos estos argumentos son bastante inconsistentes".

-Es parte de esa vieja mentalidad estilo Galeano: estamos mal porque ellos, el Imperio, está bien… es limitarse a echar culpas y no afrontar las grandes y negativas verdades…

"Cuando tú ves el nivel de rotación que tienen sus ministros en los cargos te das cuenta que ahí tácitamente demuestran su ineficacia para manejar el aparato del estado. Están en permanente rotación de cargos, como diciendo: te pongo aquí y en quince o treinta días me toca cambiarte para otro ministerio. Es un manejo bastante amateur de lo que significa manejar las riendas económicas y políticas de un país tan complejo como Venezuela, que tiene 15 años en medio de una dialéctica de polarización extrema. Decir que lo que está viviendo el pueblo venezolano: desabastecimiento, inflación, violencia, escasez de divisas, devaluación, es parte del diseño de una guerra económica es, nuevamente, insultar al pueblo".

-Y el hecho de culpar a todo el que le pase por la cabeza, pero sin poder asumir ni una sola culpa, ¡ni una sola responsabilidad, es un insulto, una cachetada a cada venezolano!

"Siempre he pensado que a este gobierno le hace falta una buena dosis de humildad y la capacidad de asumir sus errores; eso sería hasta reconocido loablemente por muchos. Si admitieran que el tema económico se les ha ido de las manos e hicieran un llamado nacional a todos los especialistas del país para crear un diálogo necesario, la gente entendería y lo apoyaría. Porque todo esto es, apenas, la punta del iceberg; cuando hablas con interlocutores, que tienen mucho que ver con el tema de suministro de alimentos y materias primas, te das cuenta que lo que viene será mucho más grave. Y Maduro, como Presidente, debe evitar que el país llegue a un momento de hambruna colectiva…"

-Que sería un punto de quiebre, de no retorno…

"Así es".

-¿Qué opinas de esta situación actual?; marchas, protestas… calles a reventar de gente que está en contra del Gobierno de Maduro, drama, muerte…

"Obviamente el gobierno de Nicolás Maduro está viviendo su peor momento desde los días en que asumió la jefatura del Estado y lo cubría la sombra de la ilegitimidad, que en ese momento era mucho más efervescente. Luego, él comenzó a ganar el favor del pueblo con medidas populistas y muy riesgosas que han terminando quebrando a la empresa privada. Y ahora se encuentra en una severa crisis política y económica de tal magnitud que está recurriendo a sus armas habituales que son la represión, la censura, la intimidación… pero el volumen es tan alto, tan estridente, que podemos ver cómo incluso periodistas de medios que ejercen la autocensura, los confrontan. En estos momentos el periodismo venezolano está viviendo una coyuntura importantísima porque los periodistas han puesto sobre la mesa el temple de su oficio, la dignidad de lo que estudiaron y el por qué se graduaron de algo que se traduce en perseguir la verdad a toda costa. Es un panorama altamente neurálgico que está empezando a mostrar quién quiere que salgamos de esta crisis y quién no".

-¿Qué le dices a todos los venezolanos que día a día, noche a noche, siguen protestando?

"Obviamente les hablo como un ciudadano más, porque no soy líder político ni quiero serlo. Pero vivo la consternación diaria que es tener la cédula de venezolano. Yo creo que aquí todos los que cuestionamos seriamente el rumbo que tiene este país, debemos agruparnos: médicos, obreros, sindicatos, amas de casa, artistas; todas las esferas de la vida cotidiana del país, deben sumarse a lo que están haciendo los estudiantes. Por supuesto, desde la no violencia, porque la violencia es lo que busca el Gobierno para convalidar sus métodos de represión y para incluso justificar que todo el desastre económico que, apenas muestra sus fauces, ellos ya le van a adjudicar la responsabilidad a esta situación política. Es un momento de apostarlo todo por el país… desde una actitud inteligente pero llena de coraje".

-Si Maduro se disculpara contigo por haberte llamado "virulento" y te solicitara un consejo sobre lo que tú opinas que él hace mal, ¿qué le dirías?

"No necesito que me pida disculpas… pero sé que es algo que no va a suceder, dado que parte del problema -y característica de este Gobierno- es la arrogancia; creerse dueños absolutos de la verdad. Y eso justamente es la antítesis de la humildad… y la humildad debería ser una de las primeras condiciones revolucionarias… bajo el concepto genuino de lo que históricamente es un revolucionario. Pero como ciudadano le diría a Nicolás Maduro que le hace falta dejar de escuchar a los que lo rodean y están de acuerdo con él y escuchar al país, a la nación entera".

Pero mientras culpas van y vienen, la gente sigue en las calles, que ebullicionan con el fervor de la protesta y sufre y llora con cada herido y muerte que sucumbe sobre el pavimento.

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