Luchar y dejar en alto a mi patria

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Para Gerardo Estrada Martínez, la música ha sido “una pasión del alma desde el primer momento que tuvo contacto con ella”. Desde entonces, ha trabajado con disciplina y constancia para ubicarse entre los mejores músicos del mundo. Ese empeño ha dado múltiples frutos, el más reciente, ganar La batuta de oro. 

Este galardón es entregado por la Escuela Sinfónica de Paraguay a través del Concurso Internacional de Directores de Orquesta 3.0. La competencia comenzó a finales del año pasado. Gerardo se midió con más de 80 directores de todo el mundo.

Su propósito es “mostrar la cara más amable de nuestra Patria mediante un mensaje de fraternidad y respeto”, por eso, cuando le preguntamos si alguna vez consideró poder ganarse este premio, respondió: “Éste es un arte exigente, y poder dejar en alto el nombre de mi país con esta distinción tan importante es un sueño por el cual vale la pena luchar”.  

Y es que, este joven director egresado del Conservatorio del Colegio Emil Friedman en Caracas, alumno de los maestros Rodolfo Saglimbeni, Francisco Navarro Lara y Nikolai Kaliatka, sabe que representar a Venezuela es una enorme responsabilidad, porque “el nombre de nuestro país infunde tanto respeto en el mundo de la música, como Brasil o Alemania en el fútbol”.   

Los primeros pasos 

Fue su hermana Tania -que estudiaba en el mismo colegio donde ensayaba la Filarmónica de Caracas dirigida por el maestro Aldemaro Romero- quien lo inició en la música. Un día lo llevó una tienda de instrumentos para que escogiera uno. Él, que todavía era un niño de 3 años de edad, eligió el violín. “Fue amor a primera vista”, dice. 

A sus 34 años ha fundado y reactivado múltiples agrupaciones de música académica principalmente, y grupos de rock como The Flower of quinchoncho que participó en el Primer Festival de Rock 100% Venezolano, organizado por la Alcaldía de Valencia. También fue Secretario de Cultura de Carabobo (2006 -2008), siendo el titular más joven en este cargo.  

En casa también aprendió a amar profundamente a Venezuela. Con su papá miraba el fútbol nacional en los ‘80, éste le decía: “Hijo, ya verás que tarde o temprano estaremos entre los mejores del mundo y le ganaremos a Brasil y a todos los que hoy nos golean”. 

Gerardo no confiaba mucho en esa frase, “pero sus palabras resonaban en mi alma -dice-. Lástima que él no estuvo a mi lado físicamente cuando empezaron a llegar esos resultados,  pero estoy convencido de que guía mis pasos desde le cielo”.

Un caraqueño en Minks

Desde 2009, tiene su residencia en la gélida ciudad de Minks (en invierno las temperaturas caen hasta 40 ºC bajo cero). Ese año, el entonces Embajador de Venezuela en esa ciudad de Bielorrusia, Américo Díaz Núñez (fallecido el 21 de enero pasado) lo solicitó para el cargo de Primer Secretario de la Embajada y Coordinador del Centro Cultural Latinoamericano Simón Bolívar.

Gerardo ha sabido combinar la carrera diplomática con la música y no escatima ocasión para mostrar su talento y su pasión por el folklore venezolano, así que  cada vez que puede incluye un poco de nuestros  ritmos en sus conciertos. 

Así, su repertorio incluye obras de Bach, Beethoven, Liszt, Mozart, Ravel, Strauss, Wagner, Tchaikovsky,  Vivaldi, Stravinsky, Mahler, entre muchos otros, pero además interpreta piezas de Aldemaro Romero, Inocente Carreño, Evencio Castellanos, Antonio Estévez, Astor Piazzola, Heitor Villa-Lobos y más. 

Grandes talentos de la batuta

Nuestro país no deja de producir grandes maestros de la batuta. Así lo reconoce Gerardo y menciona al maestro José Antonio Abreu, que “sin duda es un visionario y ha logrado posicionar a Venezuela como una potencia mundial en la música”, dice; a Gustavo Dudamel, Christian Vásquez, Joshua Dos Santos, Rafael Payare y Jesús Uzcátegui. 

En efecto, admira y respeta el trabajo de cada uno de los directores venezolanos, pero el acento lo pone en “el héroe anónimo que dirige la estudiantina de una escuela en un barrio”, porque de ahí “puede salir la próxima luminaria de nuestra música”.

– ¿Cuál es su mensaje para los músicos en formación?

Nuestro país y nuestro estado tienen un infinito universo de músicos talentosos con capacidades asombrosas. La clave está en creer en sus propias capacidades y combinar esa fe con una ardua disciplina. Y una vez alcanzadas las metas no olviden sus orígenes, de dónde vienen, quiénes les han guiado, quiénes les han tendido la mano. Pero sobre todo, jamás olviden agradecerles, ¡jamás!

Próximos proyectos

Este año, seguirá al frente de varias orquestas en Bielorrusia, en calidad de director invitado, esto a la par de su trabajo diplomático. En el verano, hará par de conciertos en España; y en octubre participará en la Expo Milan 2015 con un repertorio, en su mayoría, de obras venezolanas. 

Como compositor, está trabajando en la música de dos películas venezolanas. Además dirigirá la primera producción discográfica de la soprano dominicana Nathalie Peña-Comas. 

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