Un mensaje de esperanza

Want create site? Find Free WordPress Themes and plugins.

Cuando más hace falta la esperanza es en momentos de desaliento, ha dicho el Papa  Francisco en su “Mensaje de Unidad y Esperanza”. Como si hablara para los venezolanos de hoy.

En nuestro país hay mucha gente desolada, agobiada por la incertidumbre. Otros, decepcionados porque pusieron su ilusión en el proceso, y ven al gobierno pisando el acelerador de la imprudencia, profundizando sus errores en la supersticiosa idea de que así parecerán sus consecuencias culpa ajena y no responsabilidad propia.

La “solución” oficialista a la pérdida de respaldo popular consiste en amarrar lo que queda con la sesión de espiritismo del “Chávez vive” propagandístico y machacón y la cacería de brujas en el mundo empresarial para irritar la división de clases y, en la acera contraria, desalentar al inconforme para que rumie su amargura en la impotencia, y sienta que no hay nada qué hacer y, además, no hay alternativa. Por ese lado se explica llevarse por delante la letra y el espíritu de la Constitución al designar altos funcionarios desprestigiados que generan desconfianza, y la reproducción viral de descontento hacia la oposición democrática, tarea esta última para la que encuentran insospechados (y/o sospechosos) aliados en cierto oposicionismo iracundo y, al mismo tiempo, ocioso. 

Esta estrategia es radicalmente irresponsable, porque no busca solucionar nada y logrará empeorar todo, pero se conforma con que no nos importe porque sintamos que en otras manos, el país andaría igual o peor. Si la estrategia es tan evidente, ¿qué sentido tiene cooperar con ella, reforzando los prejuicios que sobre la alternativa se quieren sembrar?

Desde la Unidad hay el deber de dar a los venezolanos un mensaje de esperanza, fuerte y claro, sin complejos. Su primer componente es unirnos más y demostrarlo. Hay que unirse, como dijera Donoso Cortés, no para estar juntos, sino para hacer algo juntos. Y unidos enviar todos un mensaje para todos. Un mensaje afincado en las vivencias cotidianas del país de la estrechez y la violencia, pero lanzado con ideas y voluntad de cambio. Mostrar que es mucho lo que se puede hacer, y que estamos dispuestos a hacerlo. Esa es la esperanza.

En los partidos y en los liderazgos hay una enorme reserva de inteligencia y de compromiso. Seamos dignos de la Patria. Seamos dignos de su hora. Que el “hombre común desorientado” de aquel poema, sepa que no está solo. Que cuenta con nosotros.  

 

Did you find apk for android? You can find new Free Android Games and apps.
Compartir