Mujer y revolución, una mirada histórica (última parte)

Want create site? Find Free WordPress Themes and plugins.

En el cierre de este trabajo, hice un alto para asistir a la instalación de la Cátedra Libre de la Mujer y la Igualdad de Género “Venus de Tacarigua” creada por la Universidad Nacional Experimental Simón Rodríguez, Decanato de Educación Avanzada, Núcleo Carabobo. La creación de esta cátedra es señal de la apertura de las universidades venezolanas en cuanto al estudio de la mujer y la equidad de género, tema cuyo tratamiento académico parece verse reducido a pocos grupos de investigadores e investigadoras. La oportunidad fue propicia para conversar sobre “Las luchas históricas por los derechos de la mujer” en donde destacamos el importante papel de Clara Zetkin, del cual se comenta que fue tal que la ONU decreta en 1975 la celebración de un “Día Internacional de la Mujer”. En algunas de las fuentes consultadas se establece que el origen de esta conmemoración, celebrada cada 8 de marzo, se remonta al año 1910 cuando Clara Zetkin se propuso celebrar anualmente un día de acción internacional por los derechos de paz y progreso social de todas las mujeres. 

A pesar de que nuestro estimado colega y amigo Adalberto Santana, director del Centro de Investigaciones sobre América Latina y el Caribe de la UNAM nos critique de que en la primera parte de nuestro artículo “predomina una visión eurocentrista”, no puedo dejar de decir, en esta última, que los cimientos de un movimiento socialista femenino realmente fueron puestos por la alemana Clara Zetkin (1857-1933), quien dirigió la revista femenina Die Gliechhteit (Igualdad) y llegó a organizar una Conferencia Internacional de Mujeres en 1907. Linarez (2010), presidenta del Movimiento de Mujeres Clara Zetkin, afirma que Zetkin sostenía en su discurso y práctica política que “…el principio-guía debe ser el siguiente: ninguna agitación específicamente feminista, sino agitación socialista entre las mujeres. No debemos poner en primer plano los intereses más mezquinos del mundo de la mujer, nuestra tarea es la conquista de la mujer proletaria para la lucha de clases…”; por lo tanto, la liberación y emancipación de la mujer se vincula estrictamente con la construcción del socialismo. A pesar de ser organizadora del movimiento feminista socialista alemán e internacional, y de manifestar que la mujer trabajadora padece una doble explotación, primero, en las fábricas entregando su fuerza de trabajo al empresario que la compra mediante un salario, para incrementar su capital con la venta de las mercancías producidas por la trabajadora; así como en el hogar donde realiza un conjunto de trabajos sin ningún tipo de remuneración económica como: limpiar la vivienda, planchar, lavar, hacer la comida, entre otros, Zetkin tenía claro que más que una lucha de las mujeres contra la supremacía de los hombres, de lo que se trataba era de construir un modelo político distinto, que permitiera no sólo la inclusión de las mujeres sino de todos aquellos hombres igualmente explotados por el sistema. 

Agradeciendo al Dr. Pedro Téllez, quiero destacar el “silenciado” papel de Sebastián Francisco De Miranda y Rodríguez, mejor conocido como Francisco De Miranda (1750-1816), en la lucha por los derechos de la mujer. Criollo, descendiente de antigua familia española avencidada en Venezuela, se convirtió en uno de los pioneros intelectuales y propagandistas de la revolución de independencia latinoamericana contra el dominio colonial español; sin embargo, al decir de Jiménez (2006) una de sus facetas más importantes es la de defensor y propagador de los “Derechos Cívicos de las mujeres”.   

Durante su estadía en Francia, Miranda trata personalmente con mujeres que asumen roles políticos o intelectuales en la Revolución, como Madame Roland y la novelista, inglesa Helen Maria Williams; llega incluso a cruzar caminos con la intelectual y feminista británica Mary Wollstonecraft, autora del ensayo “Vindicación de los Derechos de la Mujer”. Quizá estos intercambios permiten configurar en él estas ideas libertarias sobre la mujer. Uno de los escasos documentos en los cuales Miranda expresa su puntos de vista sobre los derechos de la mujer, es la carta dirigida en 1792 a Alejandro Petión, en donde señalaba: “Por mi parte os recomiendo una cosa sabio legislador: las mujeres. ¿Por qué dentro de un gobierno democrático la mitad de los individuos, las mujeres, no están directas o indirectamente representadas, mientras que sí están sujetas a la misma severidad de las leyes que los hombres hacen a su gusto? ¿Por qué al menos no se les consulta acerca de las leyes que conciernen a ellas más particularmente como son las relacionadas con matrimonio, divorcio, educación de las niñas, etc.? Le confieso que todas estas cosas me parecen usurpaciones inauditas y muy dignas de consideración por parte de nuestros sabios legisladores.” Este pasaje da cuenta de una de las voces más lúcidas de nuestra América, que aún en estos tiempos resuena con extraordinaria vigencia, reclamando la tardía y aún incompleta reparación de estas “usurpaciones” injustas hacia la mujer; aunque en Venezuela, hay que decirlo, esas “cuestiones de la mujer” han cambiado “un tanto” en los últimos años de Revolución Bolivariana…

Twitter: @dalia_correa

Blog: http://daliacorreaguia.blogspot.com

Did you find apk for android? You can find new Free Android Games and apps.
Compartir