Nos roban el futuro en el Arco Minero del Orinoco

Want create site? Find Free WordPress Themes and plugins.

Estas últimas dos semanas fueron muy movidas con relación a las actividades que giran alrededor del Arco Minero del Orinoco. Podemos decir que avanza inexorablemente el proceso de destrucción de buena parte de la selva amazónica venezolana para extraer oro, diamantes, cobre, coltán y “otros minerales estratégicos”.  

El día 9 de agosto, en “cadena nacional y comunicado como un triunfo de la revolución”, el Presidente Maduro anunció el acuerdo final con Gold Reserve, empresa minera canadiense a la que la propuesta gubernamental le quitó los números rojos de su estado financiero (sept 2015).  Se informó de la creación de una empresa mixta en donde el gobierno controla el 55%. No bastó esta decisión, se le darán 18.000 hectáreas a la trasnacional (el imperialismo camarada, para que se enteren) en monopolio absoluto (40 años) para su negocio minero, se le pagará un 5% por el manejo tecnológico (sin transferencia) de esta extracción y, se fue más allá, lo que la empresa en regalía pagaría por la concesión sería apenas un 5%, en contraste con la Faja del Orinoco que es de un 30%, claro cuando Chávez estaba en Miraflores.  Y como remate, se le entregó una mina más grande (Las Cristinas), adicional a la que Carlos Andrés Pérez le había dado y, por si fuera poco, le pagaremos a los canadienses 1.000 de dólares (que pediremos prestados) para salvarles la vida. ¡Tremendo negocio!

Por casualidad, ese mismo día, se celebró el Día Internacional de los Pueblos Indígenas (vaya asunto eso del azar de la historia) y un grupo de ecologistas venezolanos se reunieron en Barquisimeto para presentar un documental sobre el Extractivismo en Venezuela, cuyo contenido se puede resumir en la frase: “Las venas siguen abiertas en América Latina”. Como era natural, denunciaron que los pueblos indígenas no han sido consultados sobre los desarrollos y daños ambientales que esconde la minería a cielo abierto del Arco Minero del Orinoco. ¡Vaya celebración!

Unos días después, la Plataforma en defensa de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela hizo una rueda prensa para denunciar: I) el Tribunal Supremo no les recibió una petición de aceleración de las medidas cautelares mientras se decide la nulidad del Decreto del Arco Minero del Orinoco, II) no se va a disponer de dinero fresco (más bien deudas), III) el proceso de destrucción ambiental debe ser detenido por la sociedad civil.  En esta Plataforma se vio la presencia de exministros de Chávez (Osorio, Navarro, Márquez, Gutiérrez), Marea Socialista e intelectuales (Lander, Mosonyi). ¡El chavismo crítico sigue denunciando este crimen ambiental! 

¿Cuál fue la respuesta oficial? No se hizo esperar, el 18 de agosto Maduro dijo una frase para la historia: “Venezuela tiene todo para vencer la guerra económica del imperialismo norteamericano (…) El futuro económico del país se encuentra en Monagas y en el Arco Minero del Orinoco”.

Quiero detenerme en dos aspectos de lo expresado. Primero, es difícil de entender eso de que para derrotar al imperialismo se salve de la quiebra a una trasnacional canadiense cuyo negocio es destruir el ambiente para extraer oro.  Estamos cambiando dólares por el futuro del país. Eso no es socialismo, ni chavismo mucho menos bolivariano. Tienen razón Gustavo Márquez y el PCV cuando expresan que “eso es política neoliberal” pura y simple.

Pero lo peor es que el Presidente Maduro pueda pensar que el “futuro económico” de la Patria implica la destrucción ambiental de casi el 12% del territorio. Debemos respetar la majestad de la Presidencia y al venezolano que está allí, pero, por favor, los presidentes deben respetar al país y decirles la verdad.  Claro, oír lo que está detrás (y podemos suponerlo sin mucho esfuerzo) es una quijotada mía. 

Pero surge una pregunta: ¿qué gana un “gobierno socialista” salvándole la vida a una corporación imperialista y le entrega 1.000 millones de dólares junto con una concesión al mejor estilo de Juan Vicente Gómez?  Seguramente quienes si respetamos el legado de Chávez tendremos mucho que decir sobre este asunto trágico y mal oliente (y no precisamente por el cianuro Presidente).

Estudios en ciencia, tecnología y sociedad

[email protected]

Did you find apk for android? You can find new Free Android Games and apps.
Compartir