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Agora Mail para el Niño Jesús Charito Rojas Mi lista de peticiones es compartida por millones de venezolanos y seguro que estas recibiendo un cerro de correos pidiendo lo mismo, pero yo soy como el muchachito de la medallita, que pide y pide hasta que le dan. Cambia nuestras cadenas por cadenas de oración, ordena el cese de esta tortura escatológica: no nos hagas sordos íhazlo a él mudo! Te pido, como todos los años, que regrese la paz y la unión entre los venezolanos, que volvamos a ser un país feliz, sin odios ni discriminación. Que retornen nuestros hermanos, primos, sobrinos, padres, hijos y amigos que se fueron del país huyendo del cáncer comunista y de la inseguridad. Que cese la persecución a quienes piensan distinto al régimen, que dejen expresarse libremente a políticos, periodistas, estudiantes y ciudadanos que quieren vivir en un país democrático. Quiero pedirte encarecidamente por los presos políticos, por los Comisarios, por los chinos de Recadi, que pagan con cárcel la sed de venganza de unos seres viles que usan el poder y los recursos para torcerle el brazo a quienes resisten su abuso. Da auxilio a los compatriotas que viven en el exilio, a los ex trabajadores petroleros, a los despedidos por la lista Tascón. Te pido especialmente por quienes sufren el olvido después de haberlo dado todo por el país. Te pido por los militares de la Plaza Altamira, perseguidos, exiliados, encarcelados. Te pido por Patricia Poleo, Orlando Urdaneta, Juan Fernández, Carlos Ortega, Carlos Fernández. Ellos son los nombres conocidos entre miles de venezolanos que han luchado y han perdido sus bienes materiales, pero no su convicción de estar en el lado correcto. Te pido consuelo para las lágrimas de tantas madres venezolanas que ven morir a sus hijos en esta matanza cruel, sin gobierno que les proteja. Conforta a los que sufren de hambre, a quienes soportan humillaciones para poder sobrevivir, a los funcionarios públicos que son vejados con una franela roja, a los amenazados con quitarles el pan de sus hijos. Intercede por este país, Niño Jesús, cuéntale a tu Padre lo que está pasando aquí, no permitas que la amenaza de un infierno continuo se cumpla: háblale en el oído a las rectoras, a la magistrada, a las diputadas, a la defensora, a la fiscala. Tal vez su sensibilidad femenina escuche los gritos de este país herido. No quisiera tener que repetirte esta misma letanía de peticiones el próximo año, ya estamos cansados de que nos echen a perder las navidades, que las hallacas se nos pongan piches, que no queramos ni guindarle una bolita al árbol y que la reunión familiar se convierta, como siempre, en un llantén por la situación del país. Chamo, óyenos, que la cosa se está poniendo ya apocalíptica. Por eso te pido querido Niño Jesús, que cumplas el deseo de millones de venezolanos: no nos traigas nada, sólo llévatelo. Feliz Navidad y espero que no haya fallas de Internet, de electricidad, de teléfono o nos ahogue una inundación, para que puedas recibir este mail. Bendícenos. Con cariño, Ch... y casi toda Venezuela.
charito@movistar.net.ve
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