Pariendo en Valencia

Want create site? Find Free WordPress Themes and plugins.

Capsulas para Volar

La semana pasada una clínica privada ubicada en el centro de la ciudad reunió de emergencia al cuerpo médico que allí labora, para informarles que la clínica cerraba operaciones y se iba a despedir a todo el personal. La razón que argumentaron es que no podía costear los aumentos recientes y las incidencias que iban a tener en cuanto a las prestaciones sociales del personal. De la noche a la mañana todos esos médicos especialistas se quedaron sin su centro médico. Debido a los costos solidarios que manejaba, muchas mujeres iban a tener sus hijos allí.

En otra clínica renombrada del centro, tuvieron que cerrar desde hace algún tiempo el retén porque los neonatólogos que laboraban allí se fueron del país. Por tal motivo se suspendieron los partos y cesáreas. En  otra clínica importante, ubicada hacia el norte, ya hace tiempo eliminaron la emergencia de obstetricia, debido al colapso de los seguros médicos y la crisis económica, por lo que prácticamente no se pueden atender partos de emergencia.

En el Hospital Carabobo la sala de partos sigue cerrada, y la atención de emergencias está muy limitada. La Chet y la Maternidad del Sur siguen colapsadas- aunque acaban de abrir nuevamente la sala de legrados en esta última- pero las pacientes deben comprar prácticamente todos los insumos y medicamentos para ser atendidas allí. Diríamos que se han transformado en centros semiprivados, pues muchos medicamentos e insumos están tan escasos que solo se consiguen en el mercado negro, a precios onerosos y, muchas veces, prohibitivos para las personas de bajos recursos. Solo les queda atenderse con lo que puedan conseguir.

El número de camas en terapia intensiva neonatal es muy reducido para la población que se debe asistir en el Estado. La prematuridad es una de las principales causas de muerte de bebés, y a esto contribuye la dificultad para conseguir una cama con los equipos necesarios para atender a los neonatos en tan delicada condición. Si en las clínicas privadas no hay cupo, las madres deben hacer una peregrinación a la Chet, si no hay condiciones allí se van al Hospital Carabobo, si tampoco hay  solo quedar ir al Hospital de Mariara, y como lo más probable es que no haya cupo allí, deben seguir a Maracay, y pueden llegar a Caracas. Todos los obstetras y pediatras nos conocemos de memoria esta ruta fatídica. Por eso le tememos mucho al parto pretérmino.

No hay surfactante pulmonar para los recién nacidos con inmadurez pulmonar, no hay progesterona para tratar las amenazas de parto prematuro, conseguir un antibiótico para la embarazada (que no puede recibir cualquier antibiótico porque muchos producen efectos teratogénicos en el feto) puede ser una odisea. Los esquemas de vacunación no se consiguen completos.

El trabajo de los obstetras que permanecen en el sistema público es heroico, pues trabajan con nada y con sueldos de hambre.

Por lo pronto solo queda resistir con nuestras pacientes, pero todo tiene un límite, las defensas se desmoronan.

Esto es Valencia, imaginen lo que pasa en la Venezuela profunda.

Llegará un momento donde no podremos hacer nada más. Venezuela necesita un gobierno de emergencia nuevo.

Ya es tarde.

http://rubendarioperalta.blogspot.com   @rubendperalta

[email protected]

 

Did you find apk for android? You can find new Free Android Games and apps.