Pequeños hábitos que colaboran con la pérdida de peso

Want create site? Find Free WordPress Themes and plugins.

Redacción Internacional, 8 marzo 2015.- Ya comenzaste una dieta, estás empezando a hacer ejercicio y no ves resultados. Sí, notar un cambio en tu cuerpo puede que lleve más tiempo del que te gustaría y, de hecho, esa frustración es una de las principales causas por las que las personas se rinden en la búsqueda de su peso ideal. 

Sin embargo, hay algunas cosas que pueden ayudarte a conservar tu régimen alimenticio y a hacerlo más eficiente.

Multivitamínicos. Muchas veces cuando sientes la necesidad de comer de más es porque a tu cuerpo le hace falta nutrientes. Por lo tanto, cuando tomas vitaminas cubres los nutrientes y sólo comes lo que necesitas.

Duerme temprano. Es muy común que si te quedas despierta hasta muy tarde de repente te den ganas de un bocadillo de media noche y tu metabolismo es más lento a esa hora. Por lo tanto vete a la cama y apaga las luces para que tu cuerpo recuerde que es de noche y no genere deseos de comer.

Bye bye estrés. Cuando te angustias sueles generar más ganas de comer, así que relájate, practica algún método que te ayude a tranquilizarte (respiraciones, yoga, meditaciones, etc.) Lo mismo pasa cuando te sientes mal por haberte comido ese chocolate extra, la culpa te hace comerte otro chocolate.

Actívate. Apaga la televisión y mejor realiza alguna actividad física, incluso aunque no signifique ejercicio como tal. Sal a caminar a tu perro, baila frente al espejo, elige las escaleras en vez del elevador, etc.
Lleva tu lunch. Cuántas veces no te has encontrado a la mitad del día o de la tarde con muchísimas ganas de comer algo. Encontrar qué comer cuando estás trabajando suele reducirse a comida chatarra. Por lo tanto lleva contigo bolsitas con snacks saludables como fruta, bolsitas de té verde, nueces, cacahuates tostados, pasitas, ciruelas pasas, semillas de girasol…

Platos pequeños. El efecto visual sumado a la culpa son muy malos compañeros. Muchas veces tenemos metido en la cabeza que no debes desperdiciar la comida y debes comerte todo lo que está en tu plato. Hay veces en las que ya estás satisfecha pero ese subconsciente te traiciona y te obligas a acabarte la comida. Evita que eso pase y mejor sírvete en un plato más chico, si en verdad no estás satisfecha irás por refill pero lo más probable es que con eso sea suficiente.

Cambia el orden. Inicia la comida con un plato de ensalada y deja al final lo que tenga más grasa o calorías. De hecho, si a la ensalada le pones picante éste tiene un efecto de hacerte sentir satisfecha, por lo que cuando llegues a la parte más grasosa consumirás una menor cantidad.

Evita el calor. Cuando duermes con muchas cobijas o incluso con calefacción evitas que tu cuerpo queme las calorías que podría quemar durante la noche. Mantén tu recámara en una temperatura baja (claro, sin que te dé frío) para que ayudes a tu metabolismo a trabajar mientras descansas.

¡Salud! En vez de postre dile que sí a una copita de vino tinto al final de la comida. No sólo ayudará a que tu circulación mejore, sino que ayuda a que tu cuerpo se active y comience a quemar lo que consumiste. Eso sí, sólo una copa, pues a mayores cantidades o bebiendo otro tipo de alcohol el efecto es el opuesto.

Did you find apk for android? You can find new Free Android Games and apps.
Compartir