JOSE WITREMUNDO TORREALBA

La noticia impactó, el 15 de julio, a la opinión pública carabobeña y el caso terminó por convertirse en un "cangrejo". El doctor José Witremundo Torrealba, decano de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad de Carabobo, hijo del famoso sabio José Torrealba, apareció muerto en su residencia, en extrañas circunstancias. El primer reporte médico señaló paro cardíaco. Posteriormente, la autopsia reveló la presencia de tubocurarina, fuerte veneno derivado del curare. Surgen dos hipótesis policiales: suicidio y asesinato. Se impone la del suicidio. Los familiares del científico cuestionan severamente dicha versión. Las dudas conducen a un posible asesinato, pero ¿quién y por qué? nunca se supo. Ante la aparente falta de evidencias incriminatorias, se impone la versión oficial, cayendo el telón sobre un escenario de incertidumbre, con un epílogo en signo de interrogación que hasta el día de hoy permanece abierto.

Pero más allá de la fatalidad, queda la figura del eminente docente e investigador que abrió significativos senderos sobre aspectos clínicos, diagnósticos y experimentales relacionados con la Leishmaniasis, Mal de Chagas, Bilharziasis y Parasitosis intestinal, entre otras investigaciones, de tanta importancia, que le ganaron destacada presencia en la Organización Mundial de la Salud, al punto que sonaba como candidato a presidir esta institución. Una vida tan significativa merece ser rescatada de las sombras.