HENRIQUE FERNANDO SALAS

El 24 de junio de este año con la voz "Represento el cambio y garantizo la continuidad" se hizo de la escena política, quien a la larga terminaría siendo electo gobernador del estado Carabobo, Henrique Fernando Salas Römer. El joven economista de 34 años de edad, quien desde el Congreso de la República había defendido a los ahorristas de todo el país en plena crisis del sector financiero, dejaba atrás los rumores sobre una eventual candidatura suya y la hacía cierta e irreversible. En el fondo y así lo hizo ver desde entonces, se planteó la posibilidad de preservar un estilo de hacer política establecida desde 1989 por su padre el gobernador Henrique Salas Römer. Se asomaba con cierto vigor la idea de inconformidad con candidaturas de corte netamente partidista, los militantes de los diferentes partidos políticos sacaban de sus mentes la noción de carnet, para comenzar a pensar como venezolanos. Las minusvalías que enfrentaba la opción de Henrique Fernando Salas, no eran tales, los partidos no constituían ya certeza organizativa, el argot clásico político y sus constantes alusiones a la identidad militancia-maquinaria, eran viejas consignas carentes de sentido. El "Pollo" (suerte de nickname político) supo establecer diferencias medulares entre él y otros aspirantes; al final, una victoria, doblar a su más cercano competidor, fue el colofón de una campaña magníficamente dirigida, magníficamente puesta en escena. Los otros candidatos hicieron del ataque sostenido su centro de campaña, la falta de experiencia de Salas Feo, entre otros argumentos, sería desestimada finalmente por el elector el día 3 de diciembre. La consigna del hasta entonces gobernador, Henrique Salas Römer "se va el Gallo y queda el Pollo", se materializaba y se hacía parte de nuestra historia local más contemporánea.