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1998 Año bisiesto, con eclipse de Sol y electoral Carlos Mata MALOS PRESAGIOS
Con el ingreso petrolero temerariamente estimado a 15,50 dólares por barril, cuando caería a la mitad y, el dólar a 505 bolívares, corrían insistentes rumores de una devaluación de la moneda. Existía un ambiente de gran expectativa e incertidumbre. Era un año de elecciones y los candidatos presidenciales ya estaban en la calle, en una disputa que prometía ser reñida. Los pronósticos indicaban la llegada de vientos de cambios radicales que podrían generar tormentas políticas. Carabobo estaba en calma chicha. La atención estaba concentrada en la reinauguración de la Plaza Monumental, y en los anuncios de los carteles para las corridas de toros. Seguía sin designarse la nueva directiva de la Asamblea Legislativa y los partidos peleaban entre sí, sin que eso pareciera importarle a nadie. El gobernador de Carabobo, Henrique Fernando Salas, se reunió en lugar secreto con su tren ejecutivo por cuatro días, planificando la acción gubernamental para intentar convertir las ilusiones en realidades, estirando un presupuesto que se encogía cada vez más.
PINCELADAS DE FELICIDAD
En los festejos de Carnaval se destacó Borburata, que estaba celebrando también los 450 años de su fundación y fue designada capital de Carabobo por un día. Con sus recuerdos del conquistador Juan de Villegas, los piratas, las haciendas y los esclavos, con sus costumbres y tradiciones evocados en el retumbar de los tambores que parecían dar vida a "La Burriquita" y a "La Hamaca". Se casó "El Pollo". Sin temer a los agoreros, el gobernador Henrique Fernando Salas no sólo decidió casarse en un año bisiesto con un temido eclipse solar, sino que lo hizo en un día 13 que no fue martes sino un viernes, del mes de febrero. La novia, la joven y bella barquisimetana María Gabriela Sigala, tampoco sintió miedo y dio el sí en voz alta y segura, decidida a acompañar a su marido en la campaña por la reelección y en las lides políticas. Se casaron en Barquisimeto, en la Basílica del Santo Cristo, donde fue celebrada la boda eclesiástica oficiada por el Obispo Coadjutor de Maracay, Monseñor Reinaldo Del Prette. En marzo llegó Pavarotti, con su voz, sus manías y el pañuelo blanco en la mano y actuó con éxito en la Plaza Monumental de Valencia, acompañado por una orquesta que estaba conformada, en su mayoría, por músicos de Carabobo, también muy aplaudida. Fue el acontecimiento artístico del año y el primer concierto de música clásica en la Plaza Monumental, donde fue instalada una obra también monumental del maestro Carlos Cruz Diez, con cerca de 840 metros cuadrados, considerada como una de las piezas más importantes del arte cinético y que fue concebida especialmente para los conciertos al aire libre. En noviembre se conoció que el primer premio del 56ß Salón Michelena había sido otorgado por unanimidad del jurado a la obra presentada por Magdalena Fernández, la cual no generó el mismo entusiasmo ni la misma valoración de creatividad artística en la apreciación del público visitante. El Gobierno de Carabobo concluyó la restauración del Palacio de los Iturriza, también llamado "Quinta La Isabela" y lo destinó a Museo de la Ciudad de Valencia. Carabobo también se convirtió en el primer Estado del país a instalar en las escuelas el Programa de la Red de Internet Escolar, funcionando ya en cuatro escuelas piloto, en emotiva ceremonia con la presencia del gobernador, el ministro de Educación, el presidente de la Cantv y la secretaria de Educación de Carabobo. Terminando el año, el 11 de diciembre, la valenciana Marena Bencomo, ex Miss Venezuela que estuvo a punto de coronarse como Miss Universo, contrae matrimonio con Richard Boulton en la Catedral de Valencia. La ceremonia atrajo mucho público, y los novios radiantes de ternura y felicidad ignoraban la sorpresa desagradable y traumática que el futuro cercano les tenía reservada.
NUESTRO PROPIO INFIERNO
Terminando el mes de marzo, Monseñor William Guerra, Vicario de Puerto Cabello y quien había sido Rector del Seminario de Valencia, fue asesinado. Su muerte fue una pérdida importante y prematura para la Iglesia y para la comunidad. Su homicida, que se entregó días más tarde en manos de periodistas, confesó el crimen, sus injustificadas motivaciones y también su arrepentimiento. En la cárcel de Tocuyito, considerada como un dantesco cementerio de seres vivos y la peor cárcel de Venezuela, los reclusos se seguían matando unos a los otros, disponiendo de todo tipo de armas y ejerciendo control en el penal. Intentaron varias fugas masivas, sin saber que en pocos meses saldrían libres por la puerta principal, por obra y gracia del nuevo Código Orgánico Procesal Penal, que repartía impunidad y beneficios a los delincuentes. En cuanto al suministro de agua, 1998 fue un año caótico. Fueron muchas las suspensiones del servicio, causando graves problemas a la población. El día en que Valencia cumplía sus 443 años, Hidrocentro "secó" la fiesta imponiendo un racionamiento de agua por obsolescencia de los equipos y por la sequía, lo que fue calificado por el gobernador como un "acto terrorista". Puerto Cabello fue declarado en estado de alerta por la baja de los niveles de la represa de Canoabo. Los responsables de Hidrocentro mantenían total hermetismo. Actitud que se repetiría en el futuro. Y la falta de agua también.
TRIUNFOS Y DERROTAS DE LAS EMOCIONES Los candidatos presidenciales estaban en la calle. Irene, altiva y diosa, punteaba destacada en las encuestas, Salas Römer decía que su campaña era indeclinable y a Chávez se le veía la punta de la boina. Se terminaba febrero, el de 29 días, y se dio el eclipse. El último del milenio. El sol se ocultó a la tierra, oscureciéndola como si llegara el temido "Señor de las Tinieblas", dejando en Valencia las calles casi desiertas, solitarias, con poco tránsito de vehículos y de peatones. En Patanemo estaban cerca de un millar de visitantes extranjeros y muchos curiosos locales observando el fenómeno. Al inicio de junio, como una pausa en las campañas políticas, arrancó el Mundial de Fútbol Francia 98, el último del siglo y se paralizó Valencia ante los televisores. Francia causó la gran sorpresa al derrotar a Brasil en la final por 3-0 y coronarse como campeón mundial, enfriando la celebración a los valencianos que eran en su mayoría fanáticos de Brasil. La campaña electoral continuaba. En el Poliedro de Caracas, fue todo un acontecimiento el lanzamiento de la candidatura de Irene Sáez, que se presentó con el cabello recogido en mono y traje tipo sastre a lo "garáón", en una manifiesta imitación de Evita que no le quedaba bien. Era considerada la presidenta virtual, por su altísima posición en las encuestas, si bien que ya se perfilaba en el horizonte la figura de Hugo Chávez. En Carabobo, se dio la partida electoral para la gobernación y los tres candidatos, Henrique Fernando Salas, Fadel Muci y Manuel Vadell, postularon oficialmente sus candidaturas. Proyecto Venezuela inscribió 19 candidatos a gobernador en igual número de estados, sin saber su comando de campaña que estaba cometiendo un error, cuyas consecuencias más tarde pagarían caro, al postular candidatos cuya derrota estaba de antemano asegurada y asumiendo el costo político de perdedores masivos que no les correspondía y que terminaría por afectar irremediablemente a su candidato presidencial. La campaña electoral arrancó como siempre. Marchas, caravanas y mítines que aturdieron a los venezolanos. El ambiente estaba tenso. Chávez andaba por el país despertando en la gente el deseo de vengarse de los viejos políticos y acabar con los partidos, incitando a freír las cabezas de adecos y copeyanos. Prometía hacerlo a través de un proceso constituyente que acabaría radicalmente con el pasado y crearía nuevas bases políticas y otras instituciones para un futuro que prometía mejor. La gente le creía, y lo veía como un vengador con fuerza y capacidad para hacerlo. Y a la vez un nuevo mesías capaz de hacerlo todo, hasta milagros. Finalizando el mes de octubre y según la empresa encuestadora Datanálisis, Hugo Chávez y Henrique Salas Römer polarizaban la lucha por la presidencia, el primero con 44,8% y el segundo con 39,2%, pequeña diferencia que permitía suponer que cualquiera de ellos podría resultar ganador. Irene y Alfaro, perdidos en la distancia y olvidados por el electorado, sólo por terquedad o intereses personales, mantenían unas candidaturas que sabían sin posibilidades. En Carabobo, como se esperaba, el 8 de noviembre repitió el "Pollo", logrando 214.801 votos contra los 142.475 a duras penas logrados por Vadell y un Fadel Muci perdido en la distancia y el olvido. Terminadas las elecciones para gobernadores, todas las atenciones estaban volcadas para la carrera presidencial. La diferencia entre los dos candidatos era pequeña, si bien que la candidatura de Salas Römer, sin merecerlo, sufrió los efectos negativos del descalabro electoral de los candidatos de Proyecto Venezuela a las gobernaciones. Sigue el "corre corre" de AD y Copei para enderezar el entuerto de sus candidatos y buscar una alternativa que pudiera derrotar a Chávez. Pero ya habían perdido mucho tiempo. Mientras en Acción Democrática los gobernadores electos exigían la renuncia de Alfaro Ucero para apoyar a Salas, en Copei los dirigentes carabobeños Miguel Parra y Carlos Aguilera solicitaron al Comité Nacional el apoyo a la candidatura presidencial de Hugo Chávez. Después, el Comité Regional Ampliado de Copei Carabobo, comandado por Rubén Pérez Silva y Migdalia García, acordó rechazar de manera absoluta votar por Salas Römer y ratificó su respaldo, tan inútil como escuálido, a la destronada Irene Sáez. Datanálisis publica, en los días finales de noviembre, los resultados de una encuesta que presenta a Chávez con 49,6%, Salas Römer con 37,7%, Alfaro con 7,2% e Irene con un 2,7%. Alfaro, terco, condiciona su renuncia a que le garanticen el retorno como secretario general de AD, lo que nadie quería que pasara, y que no sucedió. Irene, por su lado, se niega tajantemente a retirarse de la contienda donde no tiene la menor oportunidad. Sólo más tarde se conocería de supuestos acuerdos ocultos que ambos habrían hecho con Chávez, lo que a Alfaro le garantizó un retiro tranquilo y olvidado, y a Irene la gobernación de Nueva Esparta. A una semana de las elecciones, AD anuncia oficialmente que retira la candidatura de Alfaro y su expulsión del partido, dando su apoyo a Salas Römer. Sin embargo, los adecos cometen el error tan imperdonable como fatal de utilizar a Lewis Pérez y David Morales Bello como voceros de la decisión, cuando eran ya dirigentes rechazados, en vez de hacerlo a través de los gobernadores que eran los verdaderos protagonistas de la revolución interna en el partido y que tenían credibilidad para la gente, perjudicando a Salas Römer en vez de ayudarlo. Montando a "Frijolito", Salas Römer toma la ciudad de Caracas al frente de una gigantesca cabalgata integrada por más de tres mil jinetes y amazonas procedentes de todo el país. Copei decide en la última semana de las elecciones retirar su apoyo a Irene Sáez y a respaldar también la candidatura de Salas Römer, cuando ya poco o nada podían aportar. Salas Römer cerró su campaña en la Monumental de Valencia, donde 16 gobernadores y 300 alcaldes le ratificaron su apoyo. Chávez suspendió las últimas giras de su cierre de campaña y no vino a Valencia, por la cambiante situación política nacional. Llegó el día de las elecciones. La gente salió a votar masivamente y sin perturbaciones. Ganó Chávez. Obtuvo el 56,45% y Salas Römer el 39,49%. Irene consiguió un 3,12% y Alfaro un 0,36%, resultado diminuto para el daño que causaron. Al final del día, Salas Römer, en una actitud gallarda y democrática, y para bajar las tensiones existentes, reconoció ante el país la victoria de Chávez, en el mejor discurso de su campaña.
¿POR QUIEN DOBLAN LAS CAMPANAS? Llegó la Navidad y en la redoma de La Viña fue encendido el Samán que marca simbólicamente el inicio de las festividades navideñas en Valencia. Estaba iluminado por 70 mil luces muy brillantes e intermitentes, y que, sin embargo, fueron insuficientes para iluminar a los votantes el día de las elecciones. El Presidente Caldera, a pocos días de entregar el poder, vino a Valencia para la tradicional salutación de fin de año a las guarniciones militares, y parecía satisfecho al decir que, como había prometido, en sus manos no se había perdido la República. Sólo que sus manos temblorosas entregaron una República que estaba temblando más que sus propias manos.
Ante el auge de la delincuencia y del tráfico y consumo de drogas en el año, Monseñor Jorge Urosa, durante la homilía de la misa de Navidad celebrada en la Catedral de Valencia, exhortó con firmeza "a alzar todos la voz para que no continúe el aumento de la delincuencia en Carabobo y Venezuela". Parece que no fue suficiente. Hay que alzar un poco más la voz y, si hace falta, debemos gritar.
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