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La historia de la casa 1976-1989 Relato de un sueño hecho noticia Leonor Mendoza El sol radiante, que en medio del cielo azul se derramaba aquella mañana sobre la ciudad, permitió que desde lo lejos se divisara el Lago de Valencia y que la suave brisa penetrara en una de las oficinas de la recién terminada edificación, donde se estaba gestando una idea, tomando forma un sueño, cristalizado en palabras ese día en que finalmente, tres hermanos deciden lanzarse a la aventura de una empresa que con el tiempo se compenetraría tanto con el pueblo, que se convertiría en un miembro más de la familia carabobeña.
Al trío de hermanos se había sumado desde el principio en sociedad, una cuarta persona, formando así un grupo que con el tiempo obtendrían grandes logros. Cuarteto que impulsó el nacimiento del edificio Torre 4, así como el más ambicioso de los proyectos: Notitarde. Ellos no son otros que Miguel, Manuel, Margarita Jiménez Márquez y Antonio J. Ríos Rodríguez.
EL COMIENZO DE UN SUEÑO Fue como si en su sangre se hubiese infiltrado un "virus", que debió adquirir mientras meditaba en las largas noches e interminables silencios propios de la vida militar, especialmente cuando se cumplen labores de patria en sitios alejados de la familia y los amigos. No es difícil entender que el dueño de esa alma inquieta gestara en esos momentos la idea de trascender en el sentir de sus coterráneos. En una de esas noches de cuartel, tuvo la visión de que ése no era su lugar en el mundo, que tenía madera de servidor público y que por ese camino andaría con la vuelta de los años, cuando decidiera servir a su país de otra manera. Así, Miguel decidió que su fuerza y su capacidad estarían al servicio de la gente. Convencido de ello, dobló el uniforme y regresó a la vida civil. Comenzó el sueño. En su mente había muchas ideas. El gusanillo de la política se fue desarrollando y con él la necesidad de estar en contacto con más personas, por las cuales deseaba luchar en el escenario preciso. Expresó su deseo al hermano Manuel, quien tras escucharlo, le apoyó en la decisión de dejar la carrera de las armas. De regreso, trabajó en la empresa que tenían en Valencia y dio el primer paso a la consecución de sus metas: compró acciones en el periódico El Regional, donde integró la directiva e incursionó en la política. Ahora debía convencer a sus otros tres socios de que estaba preparado para sacar adelante la empresa periodística que había soñado, que aún no tenía nombre, pero que ya estaba edificada en su mente como empresario de riesgo que siempre ha sido. Logró que lo secundaran. Escuchemos la historia en propia voz de dos de los protagonistas: Manuel y Margarita. El soñador mayor no pudo concurrir a esta reunión de hoy por su viaje a Canadá, donde estaba para la fecha de la entrevista, junto a su hija y sus nietos.
PUERTAS ABIERTAS La empresa de importantes proyectos para Valencia quedó conformada con Miguel como presidente, Antonio Ríos vicepresidente, Manuel y Margarita, directores.
Pero - dice Margarita- traíamos una trayectoria muy limpia por nuestro trabajo, por nuestra seriedad. Conseguimos el dinero y vendimos completamente la torre sin comenzarla, en el papel. Salimos adelante con ese compromiso. En ese interín, en medio de la emoción que proporciona el éxito de un trabajo bien hecho, entra en su fase definitiva el sueño de Miguel Jiménez Márquez. Sueño que tuvo todavía un poco de resistencia por parte de Manuel, que a pesar de lo logrado, pensaba en el riesgo de invertir en una empresa desconocida para ellos. Una cosa -dice Manuel- era respaldarlo en la compra de las acciones en El Regional, que le ayudaba en sus aspiraciones políticas, otra, embarcarnos en una aventura más arriesgada, como la de fundar un periódico. ¿Por qué sintió miedo si ya habían triunfado con Torre 4? Yo visualizaba aquello como muy complejo. Ya estábamos terminando Torre 4 y creía que debíamos concluir ese compromiso primero. Como comerciante temí a la sobre inversión. Visionario, Miguel insistió. Logró convencer al resistente hermano: - No tengas temor, - recuerda Manuel que le dijo -, vamos a echarle pichón, pudimos sacar el edificio adelante, tenemos crédito. Además, yo voy a dedicarme completamente al periódico, vamos a darle vale. Y le dieron otra vez sin pensar en lo que estaban por regalarle a Carabobo. En este aspecto, Margarita, la mujer que siempre ha estado en medio de los dos hermanos, unas para aconsejar, otras para mediar, para ser el punto de equilibrio y unión que siempre pondría el toque de amor en el momento justo, tuvo un papel preponderante. Recuerdan entre nostálgicos y orgullosos: - Una vez que le dimos el "sí", Miguel comenzó a organizar lo que sería el periódico, contratando gente con la que se reunía todos los días para darle el empuje inicial. Entre ellos, Andrés Eloy Dielingen, Juan José Schroedel, quien se vino de El Carabobeño para ser el primer director, Pancho Silvino, quien estuvo con nosotros hasta su muerte, J.R. Izquierdo, Alecia Franco de Ortega. -Nos fue transmitiendo su entusiasmo hasta que finalmente hizo los contactos en Estados Unidos para comprar la rotativa. Los estudios determinaron que los valencianos necesitaban un periódico que les diera cabida a sus planteamientos. El grupo comienza a crear los espacios que son base del periódico: "El Pueblo en la Redacción", tribuna donde la gente expondría sus denuncias, atendido en la mesa de redacción: "La Colectividad Reclama". Valencia vería nacer un periódico tabloide, de fácil manejo, a todo color, con espacios para un público que lo estaba esperando con ansiedad y que le daría tal respaldo, que sus propios creadores quedaron impresionados.
TRIBUNA DE CARABOBO Como un niño que "trae el pan bajo el brazo", el nuevo periódico ya tenía lista su "cuna". Parte de las oficinas fueron acondicionadas en el estacionamiento y la rotativa instalada en el sótano. Cuando iniciaron Torre 4, el cemento costaba 6 bolívares. La situación económica que vivía el país era muy estable, con el dólar a 4,30. A ese precio compraron la rotativa. La primera inversión global para el periódico, fue de unos 10 millones de bolívares, que en aquella época era bastante decir.
- Estuvimos todos, la familia entera, compaginando ejemplares, trabajando hasta el cierre. El primer número costó un real. El formato era un poco más grande que el de ahora, porque se hacía con bobina de 32 pulgadas. Junto con Noti*Tarde los Jiménez Márquez se convirtieron en noticia. Comenzaba una historia ya imparable. Ellos, henchidos de orgullo, pusieron a circular el 10 de agosto de 1976 a su vespertino. El primer ejemplar se agotó. Su salida fue apoteósica. - Para nosotros, rememora Margarita- que habíamos gastado hasta lo que no teníamos, fue la mejor recompensa. A partir del 10 de agosto, el periódico fue en ascenso. Miguel se dedicó casi por entero a su consolidación. El sol seguía brillando y todo el color de Carabobo se había impregnado en Noti*Tarde, que a los seis meses comenzó a circular como matutino y vespertino, en dos ediciones diarias. La gente lo esperaba y comprobaba como eran solucionados sus problemas por parte del gobierno regional, cuyos funcionarios, carpeta en mano, llena de recortes de "El Pueblo en la Redacción" o "Colectividad Reclama", arreglaba calles, avenidas, tapaba huecos o reparaba canchas deportivas.Esa segunda edición duró como 8 meses, suspendida por la parte administrativa. Ediciones extras inolvidables fueron la muerte de Renny Ottolina, un riesgo editorial, por cuanto no había la seguridad de su fallecimiento, pero con la información de que posiblemente había sido un atentado, sin la confirmación oficial de que el entonces candidato presidencial estaba muerto, (18 de marzo del 78), se arriesgaron a sacar el extra. Se vendió totalmente. Otra fue por la muerte de Aldo Moro en Italia, en el 79, secuestrado y quien finalmente apareció asesinado dentro de la maleta de un Fiat. Una tercera Edición Extra fue la del atentado del Papa. El pueblo, de la plaza Bolívar para abajo, se sentía escuchado y autobuses repletos se acercaban a las puertas de Noti*Tarde. La Montes de Oca también vio la llegada de personajes que en esos momentos estaban en la palestra pública. Algo que originó revuelo fue la visita de Renny Ottolina a Torre 4, donde llegó en helicóptero en plena campaña presidencial. Margarita recuerda que ya consolidado Noti*Tarde, en desempeño de sus funciones administrativas, le correspondía atender invitaciones e ir a eventos de relevancia, entre ellos un encuentro muy particular ocurrido en 1978, cuando el gobernador Lázaro Cariello la invitó a recibir al príncipe Carlos de Inglaterra.
PREMIO NACIONAL DE PERIODISMO En ese año, dos años después de su nacimiento, Noti*Tarde trasciende las fronteras de Carabobo. Es Premio Nacional de Periodismo. Este medio de Provincia recibe por unanimidad el voto de los once miembros del jurado como el Mejor Medio Impreso de ese año. Cuando Noti*Tarde cumplió diez años, no quedó sitio en Carabobo donde los Concejos Municipales no sesionaran en su honor, ni premios que no recibieran sus periodistas y directivos.
LOS TIEMPOS DIFICILES
Sus dueños nunca reflejaron la terrible situación que a nivel económico estaban confrontando, conscientes de la responsabilidad adquirida con la colectividad, no podrían suspender su emisión en ningún momento. - Para comprar papel, recuerdan, había que comprar dólares y para comprar dólares había que "bajarse de la mula", todo eso nos minó. El principal elemento culpable de que no hubiésemos podido mantener en nuestras manos el periódico fue el monstruo que nació con la corrupción, con Recadi, con el control de cambio. Los hermanos unieron esfuerzo económico y voluntad para entregar cada día a sus lectores un producto de calidad informativa, aunque en las noches, después de cerrada la jornada, el corazón se desgarrara y la angustia se atrapara en la garganta, pensando cómo conseguir el dinero para el día siguiente porque la prensa, la rotativa, no se podía parar. Fueron meses de agonía. Era un peaje terrible. Una pesadilla. Señala Manuel. Había que pagar un bolívar por dólar preferencial a 4,30 a un escritorio jurídico de Caracas. Luchamos hasta lo imposible, hasta que llegó febrero del 89; CAP había sido electo Presidente y venía con su paquete de medidas. El dólar subió de 14,50 a 42 bolívares. Se nos puso el futuro incierto y tomamos la decisión: la venta. El proceso fue bastante triste, pero había que ser realistas. Aliviaba el hecho de que el periódico iba a estar en manos de una gente muy calificada, conocidos en Valencia, como empresarios, no como políticos. Cuando vino el momento de preparar el documento, recuerda Margarita, Ricardo Degwitz nos propuso que nos quedáramos. Nos dijo, ustedes han luchado tanto, lo analizamos Manuel y yo y nos quedamos. Hoy estoy satisfecha de permanecer aquí. El éxito está a la vista. Ha sido manejado como se debe manejar un medio de comunicación y administrado como se debe administrar una empresa. La tristeza que sentí fue pasando. Aparte de eso, llega mi hija Guimar a ocupar un cargo importante y es como una continuación nuestra, no se desliga el Jiménez Márquez del periódico.
PASANDO LA PAGINA Dicen que que han pasado la página de dolor por no poder retener un empresa que se convirtió en el protegido de la familia editorial, pero el momento del recuerdo aprieta el alma, sobre todo cuando se recuerda a Miguel, el padre de la criatura, el ausente. Miguel desde el primer momento se apartó. Dijo "no quiero nada. Era mío y ahora no es". Después de la venta se ha convertido en una persona muy parca, el no emite comentarios sobre el periódico. Ese pasado pareciera que lo mantiene guardado en un baúl. Ya hace 12 años que se vendió y algunas veces, sin hablarlo, quizás en una actitud, uno que lo conoce tanto, percibe esa tristeza porque se le fue Noti*Tarde de sus manos, no lo tiene hace tiempo y no lo va a tener. Hoy sabemos que sus sueños siguen ocupando esa alma inquieta y servidora. Allá, en su finca de Montalbán, seguramente el trinar mañanero de los pájaros y el rocío de los árboles, elevan su espíritu que se alimenta de los hermosos momentos vividos y la satisfacción de permanecer en el tiempo, como el hombre que dio la mejor parte de su vida a la realización de un sueño que es historia, en la que él, como principal protagonista, sigue trascendiendo. Pasado el momento, reflejan el orgullo de haber vendido un producto consolidado con el que tenían planes de nueva sede, Manuel y un arquitecto fueron al Miami Herald para tomar algunas ideas y plasmarlas en un terreno de la zona industrial, lograron el crédito con el Banco Unión de 80 millones de bolívares. Decidida la venta, siempre tuvieron mucho recelo en manos de quién dejarían lo que fue el más querido de los hijos. Un medio de comunicación es la familia, es una institución para el pueblo, merece mucho respeto, mucha responsabilidad. Hoy nos enorgullece que la colectividad está recibiendo un buen producto que nosotros vendimos transparente, valioso, consolidado. Ciertamente, cada amanecer el pregonero anuncia las noticias, el color de Notitarde sigue siendo el de Carabobo. En sus páginas se escribe la historia de este pueblo noble en cuyo corazón sigue intacto el amor que despertó hace un cuarto de siglo este testigo de los acontecimientos de un país que no se detiene. Los Jiménez Márquez son parte de esa historia.
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