|
|
1985 Ni perdido ni atravesado ¡Cabalístico! Omar Bravo
Se acusa a la década de "los 80" de ser "la década perdida" en numerosos tratados históricos postmodernos, en reportajes audiovisuales y en diversos análisis impresos. Esto deja a mi defendido, el año 1985, como "uno más" (de paso, atravesado, como un miércoles cualquiera) de tal "década perdida", por lo cual no valdría la pena incluirlo en una historia de Carabobo. Presento, junto a evidencias físicas, respecto a las cuales daré detalles al final de mi exposición, un recuento que debería bastar para que a 1985 no se le tilde ni de "perdido", ni de "atravesado". Algo "caído de la mata", podría ser, pero nada más.
LLEGARON UNO A UNO... Año de destacables alcances y de dolorosas pérdidas fue 1985. Temas fundamentales de la discusión pública por venir y obras que ahora apreciamos (o despreciamos) tuvieron su inicio en este período. Llegaron uno a uno. No está de más recordar, para ubicarnos en el contexto nacional, que el Presidente de la República era Jaime Lusinchi, quien se empeñó en concretar, para finales de 1985, lo que después él mismo llamó "el mejor refinanciamiento de la historia". Pues sí, ese año se firmó la renegociación de la deuda externa de Venezuela, la de Lusinchi. También se intentó cuantificar la deuda privada. El hecho de que, dejado el gobierno, Lusinchi reconociera haber sido "engañado", no nos deja más remedio que reconocer que 1985 fue "algo caído de la mata". Pero no fue él solo! Estuvo muy acompañado, en lo que a esta falta venial se refiere.
LOS CELLI...
Eran tiempos de supremacía y presencia de AD en todos los organismos públicos y en algunos privados. Todos los concejos municipales de Carabobo tenían un presidente adeco. Su hermano Celio renunció a la Presidencia de la Asamblea Legislativa para ser electo, más tarde, secretario general del partido. Una campaña interna tormentosa y con algunos tiros (sobre todo en Puerto Cabello) precedió la elección. µngel María Polanco pasó a presidir la Alec. ¿Queda alguna duda de la influencia de estos personajes en los ámbitos de gobierno, legislativos, partidistas -y de todo tipo- en los años que sucederían a 1985 en nuestra entidad? Por otro lado, se discutía entonces lo que sería el VII Plan de la Nación, lo cual generó un conflicto en Carabobo y en la región central, entre Corpocentro y AD. Oscar Celli se las arregló para que los lineamientos del plan se adecuaran, en lo que a nuestro estado se refiere, a las "promesas electorales" del Presidente y su partido. Campeaban entonces, en todo el país, Conacopresa y Recadi. Sonaban los primeros "campanazos" con titulares como éste: "Paciano Padrón anuncia que Comisión de Contraloría tiene pruebas de graves irregularidades en Recadi". Los bancos Nacional de Descuento y de Comercio quebraron.
EL PAPA...
Redactores y fotógrafos de Notitarde estuvieron en Maiquetía, Caracas, Maracaibo, Mérida y Ciudad Guayana recogiendo la palabra y tomando las gráficas del Santo Padre. Un suplemento especial elaboró Notitarde, al marcharse Su Santidad. Una figura surgida de esta visita pontificia, el niño Adrián Guacarán, quien cantó al Papa en Guayana, visitó en este mismo año Valencia. Otro hecho religioso que debo alegar es la designación como cardenal de Rosalio Castillo Lara, quien pasó su niñez en Valencia. Además, en 1985 celebró 35 años en el sacerdocio el padre José María Rivolta, personaje noticioso todo el período, como veremos en su oportunidad. También Monseñor Francisco de Guruceaga, obispo de La Guaira, nacido en Valencia, alcanzó sus 25 años en el sacerdocio. La Iglesia Católica, sin embargo, no sólo tuvo celebraciones, pues también sufrió dolorosas pérdidas. Fueron "llamados por el Señor" los sacerdotes Armando Falcón Morales y Luis María Padilla (el "Héroe de El Porteñazo") y el padre José María Vélaz, fundador de Fe y Alegría. También se marchó la señora madre de monseñor Luis Eduardo Henríquez, entonces Arzobispo de Valencia, a quien le tocó poco después decir la homilía durante el solemne funeral que en Caracas se ofreció en memoria del cardenal José Humberto Quintero, en el primer aniversario de su muerte.
LOS ATLETAS... Lo deportivo ocupó lugar preponderante en nuestra región durante el año en cuestión. Carabobo fue sede de los V Juegos Deportivos Nacionales Juveniles. Nuestro estado venía de ser campeón en Coro, pero en 1985 ganó el Distrito Federal, que nos desplazó en las últimas jornadas. La inauguración fue en agosto en el José Bernardo Pérez. Francisco "Paco" Diez fue el director general de los JNJ; Germán Blanco Romero, el presidente del comité organizador; el padre Rivolta vicepresidente y, Gregorio Carrizales, carabobeño, ganador de la Primera Vuelta a Venezuela, encendió el pebetero. Sobre el Magallanes, nos limitaremos a recordar que Omar Bencomo fue el Novato del Año y, que para el 31 de diciembre, la Nave estaba en el primer lugar de la ronda eliminatoria. Lo demás, estamos de acuerdo mi cliente y yo, no nos creemos obligados a mencionarlo. Cambiando rápidamente de especialidad, el ciclista carabobeño Enrique Campos tuvo destacadas actuaciones, mientras en la Fiesta Brava figuró continuamente Bernardo Valencia. Debemos recordar también el retiro, después de 35 años, de Juan Vicente "El Negro" Seijas como médico de las corridas de Valencia (primero en Arenas de Valencia y luego en la Monumental). El terreno de la cultura tuvo memorables cosechas e irreparables pérdidas: por una parte se celebraron el Cincuentenario del Ateneo de Valencia (y comenzó a construirse el edificio donde actualmente funciona) y de la actividad creadora de Braulio Salazar; por la otra, murieron María Luisa Escobar y Alí Primera. Si de farándula se trata, Ray Conniff causó revuelo en el Intercontinental con sus versiones de "Caballo Viejo" y "Qué será lo que quiere el negro", mientras Rafael hizo de las suyas en la Monumental.
LAS LLUVIAS... Inevitablemente debo citar las crónicas de sucesos. Comienzo por recordar las fuertes inundaciones que Valencia, Guacara, Puerto Cabello y la Costa Oriental de Falcón sufrieron ese año. El Cabriales hizo de las suyas, obligando a que se consiguieran los recursos para iniciar su embaulamiento. Pero, además, los crímenes más sonados de 1985, infaltablemente tuvieron algo que ver con Carabobo ese año, cuando, por ejemplo, fue resuelto el asesinato del inspector Luis Alberto Ballarales, encangrejado desde 1984, cuando ocurrió. Resultaron imputados y condenados uno de sus asistentes en Las Acacias y uno de los jefes de la Delegación de Mariara. Ese año mataron en Caracas al abogado, ex militar y ex candidato presidencial Juan Luis Ibarra Riverol. Al autor material, el sargento Trino Rojas, lo capturaron en Valencia. El homicidio de Oswaldo Landaeta demoró 77 días para esclarecerse. Ocurrió en Naguanagua en enero y en abril se dio por resuelto, señalándose a Simón Ramón Salas como el autor material. Numerosos golpes al narcotráfico se dieron en nuestra región. Baste con recordar un decomiso de 12 toneladas de marihuana en Puerto Cabello, uno de 70 mil litros de acetona en Mañongo y otro de 52 mil litros en La Isabelica. Y todavía era 1985! La institución militar, que sufrió tantos escándalos, investigaciones y juicios en la capital, tuvo un devenir más bien plácido en Carabobo. Hasta julio fue comandante de la 41 Brigada Blindada Italo del Valle Alliegro. A partir de julio le sucedió el general Carlos Rodolfo Santiago Ramírez. Era comandante del Batallón Pedro León Torres el coronel Moisés Orozco Graterol, nativo de Valencia y el jefe del Core-2 era Humberto José Seijas Pittaluga.
LAS LISTAS... Hago ahora, una mínima mención de irrefutables argumentos, por supuesto sin repetir los ya mencionados: "Nacimientos" de 1985: Los gemelos José Gregorio y José Luis Lozada y, María Carolina Aparicio fueron los primeros carabobeños del 85; la Hacienda Country Club, Fogade, Casa de la Cultura de Guacara, El Bodegón de Castilla, central telefónica de Tocuyito, las ideas de construir un Palacio de Justicia para Valencia, un nuevo terminal de pasajeros en el Big Low y la Emergencia de "Guerra Méndez". Reinaugurados o remodelados: los parques Juan Cuchara, Negra Hipólita y Metropolitano; el gimnasio Teodoro Gubaira, el Polideportivo Misael Delgado y otras importantes instalaciones deportivas (por los JNJ). Aniversarios y cumpleaños: Borburata (437) y Valencia (430), Arturo Michelena (122), Colegio Don Bosco (90), Cámara de Industriales de Carabobo, La Voz de Carabobo y la escuela Luis Bouquet (50), Escuela República del Perú (40), Dupont Valencia (27), Refinería El Palito, Venoco, Kraft Valencia y el Instituto de Audiofonología (25); parroquia Ciudad Alianza (15), Cámara de la Construcción, Club de Tiro de Valencia, Capemiac (10); muertes de Reny Ottolina (7) y, Eleazar Agudo (8). Nombramientos y elecciones: Rafael Marcial Garmendia (presidente de Fedecámaras), Richard Römer (Cámara de Comercio de Puerto Cabello), Leonardo Vitale (Del Centro E.A.P.), Ely Yépez (secretario general del MAS en Carabobo). Eventos (hechos aquí o de gran cobertura): XV Asamblea de Consecomercio (Pto. Ordaz), Festival Juvenil de las Ciencias de Asovac (precursor de "Eureka" celebrado en la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la UC), IX Congreso de la CTV (Caracas), Convención de Radiodifusores (Morón), Seminario Nacional de Asambleas Legislativas y Convención de Gobernadores de la Región Central (Valencia).
Y LOS NUMERITOS Sin ánimos de amedrentarles, debo revelar, para finalizar, que 1985 fue tremendamente cabalístico: Absolutamente todos los bancos que, con pocos años de creados, inauguraron sucursales en Valencia durante el lapso, quebraron o fueron intervenidos durante las crisis bancarias posteriores. Por si fuera poco, los tomos encuadernados de archivo de los ejemplares de Notitarde cambian ese año el color de sus portadas: hasta julio son rojas apartir de agosto marrones. Nunca, en los tomos en rojo, salió en las loterías el terminal "19"; jamás, en los marrones, el "85". No faltará quien dude o piense que, como abogado defensor, he incurrido en leves exageraciones. Señor juez, señores del jurado: Creedme O revisad y contad minuciosamente cada uno de los folios de lo que presento como la "Prueba A": 12 tomos (siete rojos y cinco marrones) que contienen 357 "Notitardes", con un total de 18 mil 564 páginas.
|