Por
Elizabeth Ostos/Foto: Harold Escalona
Carlos
Dorado
No se debe correr la arruga
Sin aspiraciones burocráticas,
el empresario propone acciones importantes en materia económica que
permitirían a Venezuela salir de esta economía en ruinas
Cuando
Carlos Dorado llegó a Venezuela hace más de 30 años,
junto a sus padres, jamás se había montado en un avión.
"Salimos de un pueblo de Galicia y yo aluciné cuando vi el avión,
cuando atravesamos el mar y llegamos a América. Tenía nueve
años. Mis otros cinco hermanos se quedaron en España".
Como miles de familias de inmigrantes europeos, el matrimonio
Dorado levantó un hogar sobre la base del esfuerzo. "Mi madre
era una mujer muy trabajadora, muy humilde y muy digna. Ella siempre decía
que el trabajo no era peyorativo, que debemos estar orgullosos de tener
algo qué hacer, independientemente de lo que se haga, siempre y cuando
sea legal. Mi padre, quien repartía sobres para darnos de comer,
también me inculcó el valor del trabajo y el estudio".
Dorado es economista y licenciado en Contaduría
y Auditoría Pública, egresado de la Universidad Católica
Andrés Bello. Sus estudios de postgrado los desarrolló también
en Economía, en la Universidad de Miami, Florida. "No descarto
volver a estudiar, esta vez un máster, en los Estados Unidos; creo
que el estudio y la capacitación proporcionan herramientas para echar
adelante un proyecto y siempre hay que estar actualizado".
Después de tener una modesta oficina de contadores,
Dorado incursionó en el mundo empresarial, de mano de su suegro Mario
Pizzorni, quien presidió, durante muchos años, la empresa
especializada en transacciones cambiarias, Italcambio, hoy a cargo de Dorado.
"El me enseñó a ser empresario y toda la vida se lo agradeceré,
espero ser un digno sustituto". Actualmente trabaja junto a su esposa
Gabriella en "Casablanca", una casa de modas que representa a
importantes diseñadores de América y Europa. "Estas son
empresas venezolanas que se mantendrán en el país, pese a
la adversa situación política y económica".
ECONOMIA EN RUINAS
Nuestro entrevistado asegura que la economía del
país está "en ruinas" y que pese a la "hemorragia
de dólares que ha obtenido este Gobierno, 115 mil millones en 4 años,
Venezuela está casi quebrada. Todo esto es producto de la muy ineficiente
gestión pública. El problema actual no es de recursos sino
de ejecución de políticas. Ha sido tan mala que el desempleo,
la pobreza y la inflación son los más altos en la historia
reciente de la nación".
"Venezuela aún tiene la mejor proporción
entre deuda externa y reservas internacionales de América Latina;
además la economía depende de un producto vital en el mundo
como el petróleo y que, hasta el presente, se mantiene sobre los
30 dólares el barril. Entonces yo me pregunto, ¿cómo
es posible que el país esté en esta gravisíma situación?
Es inconcebible y dramático lo que está pasando, que Venezuela
sea el país del continente que más ha aumentado el número
de pobres".
Señala Dorado que muchos factores han incidido en
el deterioro económico. "Aunque en los últimos meses
se potenció la crisis con la activación del control de cambios,
el cual ha sido totalmente ineficiente. Es un grave error el hecho de que
no se haya autorizado un mercado paralelo legal, al tipo de cambio oficial,
como ha recomendado la gente que ha trabajado en controles anteriores".
"Al no propiciar otra alternativa, el mercado negro
se ha fortalecido y el bolívar paralelo está subiendo 20,
30 y hasta 40 bolívares al día. Es por eso que se creó
la distorsión de un mercado oficial de Bs. 1.600 a Bs. 2.600 por
dólar. Si persiste esta situación, todo el mundo tendrá
que trabajar en el mercado negro El retardo de Cadivi en la entrega de divisas
y la negativa de los tenedores de dólares de vender en el mercado
oficial impulsan esa situación. Nadie en su sano juicio venderá
a Bs. 1.600 a las casas de cambio, cualquiera compra muy por encima de lo
establecido. Esto genera más inflación, desempleo y pobreza".
EL DOLAR COMO MONEDA OFICIAL
El empresario establecería un plan de revalorización
"urgente" del bolívar, con duración de seis a ocho
meses. "Liberaría el mercado cambiario, colocando el valor del
bolívar 10% sobre lo cotizado en el mercado negro, que sería
aproximadamente Bs. 2. 600. Paulatinamente, se estimularía la revaluación
de 0,25 céntimos al mes, para así estabilizar nuestra moneda.
Hecho esto, decretaría al dólar como moneda oficial. En este
mundo, cada vez más globalizado, las economías se refugian
en monedas fuertes como el dólar. En el caso de Europa, casi todos
los países que la integran tienen al Euro como su referente cambiario
y que está casi a la par de la moneda americana.
BAJO PERFIL
Carlos Dorado considera que la celebración de un
evento electoral en Venezuela "bajaría mucho la presión.
Creo que el Referéndum Revocatorio al mandato del presidente Chávez
se dará por presiones internas y externas. En el ámbito internacional
lo único que se le está pidiendo al país es la convocatoria
a elecciones, ésta es una válvula de escape a la severa crisis
política. Si el señor Chávez las gana, pues que se
quede, y sino, que dé paso a un nuevo presidente. El único
problema que yo veo es el cuándo; Venezuela no puede seguir esperando,
no se puede seguir corriendo la arruga. Si para finales de este año
seguimos igual, macroeconómicamente estaremos más pobres,
como nación y como ciudadanos, no importa el estamento social al
que se pertenezca. Este Gobierno lo único que ha creado es pobreza".
¿Carlos Dorado participaría en un Gobierno
de transición?
* No tengo ninguna aspiración a cargo público.
Creo que cada uno tiene su rol en la sociedad y es malo cuando queremos
hacer de todo. Yo siento pasión por la vida empresarial y desde que
me gradué en la Universidad he luchado por ser un buen empresario.
El mejor aporte que le puedo hacer a mi país es haciendo bien mi
trabajo y llevar la bandera de Venezuela en alto y cada vez que inicie una
actividad comercial en otro país, la gente diga con respeto: "ese
señor es un empresario venezolano". Indudablemente que siempre
estaría a la orden de dar un consejo al Gobierno de turno, pero eso
sí, siempre que se me pidiese.

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