Por
Marlene Piña Acosta/Foto: Carlos Balza
Eduardo
Lapi
Siempre listo!
Como los boy scouts, está
presto para aportar su experiencia en la reconstrucción del país,
en la tesis de un régimen transitorio
Una
medalla con la imagen de la Virgen del Valle acompaña al gobernador
del estado Yaracuy, Eduardo Lapi, que la lleva puesta en su gruesa cadena
en el cuello, incluso por debajo de sus trajes, y que lo ha venido acompañando
en su gestión al frente de la administración pública
desde los tiempos de alcalde del municipio Yaritagua.
Eduardo Lapi es un yaracuyano de esos que uno llama de
"pura cepa". Nació en Yaritagua, de donde fue alcalde por
seis años consecutivos, cuya gestión le abrió las puertas
para aspirar a la Gobernación de Yaracuy en 1996. Es abogado con
16 años de graduado y padre de cuatro hijos.
No en vano es considerado el gobernador más joven,
pues además de ser uno de los mandatarios regionales reelectos, asumió
la gobernación a la edad de 32 años, y no sólo conserva
muy bien los preámbulos de los 40, sino el ímpetu para señalar
que de lo que puede estar seguro el país es que al llamado de la
patria estará siempre listo como los boy scouts a disposición
de prestar la experiencia que ha obtenido en sus casi quince años
gobernando; seis años como alcalde y ocho como gobernador.
Con entera humildad, el gobernador Eduardo Lapi hace el
planteamiento luego de recibirnos en el Salón Bizantino del Palacio
de Gobierno, en el inicio prácticamente de su agenda del día,
a pesar de que el lunes se le anunciaba apretado, pero el mandatario accedió
a la entrevista; sin embargo, a la par recibía mensajes por escrito
de su secretaria y revisaba algunos documentos en su despacho oficial, donde
también lo acompaña la imagen de la Virgen del Valle tallada
en madera junto a un portarretratos con una fotografía de su madre
María Enriqueta de Lapi, ya fallecida.
PROTAGONISTA DE LA DESCENTRALIZACION
Los quince años de gobierno denotan que su experiencia
está traducida en logros y éxitos porque de lo contrario no
lo hubiesen reelegido cinco veces desde sus inicios. "Esa experiencia
está a disposición en esa reconstrucción que se debe
hacer al país", dice con orgullo al citar lo que ha hecho por
Yaracuy y menciona entre sus grandes logros el haber desmontado la carga
burocrática y asumir el proceso de descentralización totalmente,
destinando más del 74% del presupuesto en inversión.
Con un verbo directo, el gobernador yaracuyano afianza
que estaría dispuesto a trabajar en la tesis de un régimen
transitorio o en cualquier salida a la crisis del país en el cargo
que Venezuela tenga a bien procurarle.
-No quisiera estar impuesto por el dedo de nadie, me gustaría
más bien ser producto del consenso. Yo tengo un perfil que es visto
por todos y donde ese perfil sea el más adecuado, funcional y apto,
allí estaría dispuesto a colaborar para salvar la patria y
salvar la República.
"Sería demasiado ponerme un cargo", dice
el mandatario con humildad, luego de mostrar una gentileza que dicen que
es una de sus grandes virtudes y que posteriormente demostró sin
poses cuando atendió espontáneamente las solicitudes de la
gente a su salida del Palacio de Gobierno, construido durante la administración
del general Félix Galavís e inaugurado el 17 de diciembre
de 1930, pero remozado bajo su gestión. Este Palacio de Gobierno
que aún conserva sus líneas arquitectónicas y su distribución
con las modificaciones que le hizo el Dr. Juan José Caldera, durante
la administración del gobierno del estado Yaracuy, es uno de los
edificios que embellecen a San Felipe, ciudad acogedora que se engalana
no sólo por regalar el aire puro de las montañas, sino por
ofrecer una capital humanizada con sus calles limpias y una vialidad en
excelentes condiciones y seguridad, una de las áreas descentralizadas
y exitosas de su gestión.
REGIMEN TRANSITORIO
Eduardo Lapi maneja la tesis según la cual la salida
a la crisis del país está en un régimen transitorio
para los próximos dos años y medio que faltan para cumplirse
el período presidencial, que permita la posibilidad de dar tranquilidad
al país, pacificarlo, empezar el trabajo de la reunificación,
dar los primeros pasos para mejorar la economía y garantizar un proceso
electoral amplio, coherente y democrático.
Sobre esta tesis, insiste en que es la más viable,
porque el régimen transitorio permitiría a los presidenciables
de este momento trabajar en un solo proyecto que les facilite después
competir por la Presidencia de la República. "La razón
es porque el equipo transitorio tendría que trabajar en conjunto
con todas las aspiraciones políticas nacionales y con todos los partidos
políticos del país, para poder tomar las medidas que se tienen
que tomar después de salir de este gran desastre que está
dejando Hugo Chávez Frías".
No esconde sus pronósticos de que se tendrán
que tomar medidas difíciles donde deben concursar todos los activos
importantes e ideologías del país y el compromiso de todas
las partes que conforman el bloque democrático.
-Igualmente en el ambiente burocrático, hay que
cambiar las estructuras de la República, hay que cambiar muchas leyes
y debe haber un Poder Legislativo comprometido sustancialmente con ese régimen
de transición y esto no lo puede lograr nadie en particular, sino
una gran cantidad de voluntades unidas con un solo objetivo.
Sostiene que enfrascarse en una pelea electoral sería
un gran error para la oposición venezolana, "creo que todos
deberíamos empujar la carreta en este momento para que se produzca
un régimen de transición a través de un proceso electoral,
pero que se sepa que es un régimen transitorio para culminar este
período y permitir la adecuación del país hacia unos
nuevos comicios electorales democráticos".
-El país necesita de un equipo de gobierno que tenga
dos alas muy bien definidas; una muy firme y fuerte y otra muy diplomática,
activa y operativa, debido a que se deben tomar medidas muy difíciles
políticamente, por lo que el Presidente no podrá ser una figura
que esté pensando solamente en sus beneficios políticos.
Eduardo Lapi propone la figura del vicepresidente que ayudaría
mucho en lo operativo, funcional y diplomático para sanar heridas
que puedan causar esas decisiones fuertes.
-La transición tiene que ser un compromiso global.
Todos los que tienen aspiraciones presidenciales deberían estar buscando
la transición y asumir el compromiso con el proceso en dos figuras
fuertes, porque las medidas que se tomarán tienen que tener directrices
muy claras hacia la recuperación o por lo menos hacia establecer
el camino de la recuperación económica del país, puntualizó
en francas palabras el gobernador yaracuyano.
Considera que la reconstrucción del país
llevará su tiempo, pero que dependerá de las bases que se
construyan en los primeros dos años y medio de la transición,
que tendrá entre sus obligaciones la convocatoria de una Asamblea
Nacional Constituyente.

|