Por
Arnaldo Rojas/Foto: Jacinto Oliveros
Paco
Cabrera
Hablar menos y hacer más
"Ningún gobernante ha
sabido valorar el factor principal de nuestro país, que es la calidad
de su gente"
Nos
recibe en una oficina donde abundan materiales y objetos de trabajo, rodeado
de planos, maquetas, infografías y planimetrías, todo en perfecto
orden; para nada parece el despacho de un alcalde y menos de un político.
Esta imagen gerencial está bien sustentada en una exitosa trayectoria
de empresario y dirigente deportivo, con la materialización de proyectos
puntuales, que le ganaron la confianza de los valencianos para elegirlo
como Alcalde en el 2000 y ratificarlo para un nuevo período, que
se ha extendido merced a los avatares políticos del país en
los últimos tiempos.
Se trata de Francisco Cabrera Santos, conocido popularmente
como "Paco", quien con su particular estilo de hablar poco y hacer
más ha consolidado un liderazgo regional con proyecciones promisorias,
pese a que guarda la más estricta reserva cuando se le interroga
sobre su futuro político más allá de la Alcaldía
de Valencia.
ITINERARIO DE UN ALCALDE
Las secuelas de la segunda posguerra mundial, tal como
sucedió con muchos emigrantes, impulsó a los padres de "Paco"
Cabrera a buscar otros horizontes. Parten de la Isla La Palma, en su natal
Canarias y llegan a Venezuela. La familia se asienta en San Felipe, estado
Yaracuy, donde se dedican al comercio de comestibles, librería, papelería
y tipografía. Para aquel entonces el niño Francisco tenía
ocho años. Y mientras evoca el pasado, afirma:
-Fue una sabia elección de mis padres venir a Venezuela.
Aquí he encontrado la felicidad, me casé con una sanfelipeña,
formé una bella familia y profesionalmente no me ha podido ir mejor.
A los 17 años se traslada a Valencia donde inicia
y consolida una exitosa carrera empresarial en las áreas de tipografía,
distribución de insumos para oficinas, materiales de construcción
y productos asfálticos.
Paralelamente a sus labores empresariales se mantiene vinculado
al deporte como jugador y como dirigente, donde logra alcanzar rango nacional.
Es designado presidente vitalicio del Círculo de Periodistas y Reporteros
Gráficos Deportivos, seccional Carabobo-Cojedes. La cual considera
una de las mayores distinciones entre las muchas que ha recibido.
Fue presidente fundador de Fundadeporte, institución
que marcó un cambio sustancial en la práctica deportiva al
convertirse en generadora de grandes talentos que cosecharon los más
importantes galardones para el equipo carabobeño en torneos nacionales
e internacionales. La institución se convierte en modelo para el
resto del país y le abre las puertas a su gerente, "Paco"
Cabrera, para lanzarse a la arena política con el respaldo de Proyecto
Venezuela, resultando electo como Alcalde de Valencia. Posteriormente, decide
abrir tienda aparte, y funda su propio partido: Consenso Patriótico
Comunitario (Conpaco).
NAVEGAR EN AGUAS TURBULENTAS
En cuanto a su gestión señala que le tocó
ser Alcalde en el peor momento político del país, primero
en el gobierno de Caldera y ahora en el de Chávez, bajo una fuerte
contracción económica. Aún así considera que,
hasta el momento, ha salido airoso, porque su gestión se ha dedicado
a poner orden y administrar con austeridad, eliminando los gastos superfluos
y reduciendo la burocracia. La clave del cómo ha podido hacerlo la
resume de esta manera:
-Enfrenté la situación con un grupo de trabajo
conformado por gente que no viene de la política sino de la empresa
privada. Calificados profesionalmente para su trabajo, porque el problema
de la administración pública es que los cargos no son ocupados
por gente capacitada sino por fichas partidistas.
Le señalamos que suena paradójico que reniegue
de los políticos y los partidos, cuando él mismo ha hecho
carrera política y fundó su propio partido Conpaco. Y aclara
de inmediato:
-La política debe estar orientada al beneficio colectivo
y no utilizada como un trampolín para obtener prebendas personales.
Reniego de los políticos pantalleros, los que construyen un liderazgo
a punta de publicidad; reniego de los políticos flojos, falsos, mediocres
que ocupan cargos sin tener méritos, nivel profesional ni sensibilidad
humana, que sólo se mueven por la ambición de poder.
Está convencido que "no trabajar en función
de la comunidad que te dio su confianza es una mala política".
Por eso, a diferencia de los políticos tradicionales, no ofrece cosas
que no pueda cumplir. Y expone como prueba de ello, las obras emprendidas
que han transformado a Valencia de un pueblo grande en toda una ciudad:
El Metro, la ampliación de la avenida Bolívar, los planes
de Desarrollo Urbano Local, la remodelación de las plazas públicas
y la recuperación del sur, apuntalada por las obras del Metro y el
proyecto Ciudad Plaza, por nombrar las más relevantes. Todo ello
enmarcado en un gran plan rector denominado "Valencia 2020".
DIAGNOSTICO DE PAIS
Sobre la situación actual y el futuro del país,
el alcalde Cabrera manifiesta que uno de nuestros grandes males es la improvisación,
la falta de continuidad en las políticas de estado, el estar cambiando
constantemente las reglas de juego.
-Lamentablemente -plantea- no hemos tenido rumbos claros
con ninguno de nuestros gobernantes, no diferencio uno de otro. Ninguno
ha sabido valorar el factor principal de nuestro país que es la calidad
de su gente.
Al respecto comenta que ha recorrido medio mundo, y visitado
fábricas en diversos países, lo que le ha permitido concluir
que el trabajador venezolano tiene voluntad, disposición de aprender,
disciplina y conducta dócil, cualidades que lo hacen un recurso humano
invalorable que, junto a los variados recursos naturales hacen de Venezuela
un país privilegiado.
A esto se le suma el hecho de que, con todos sus problemas,
la banca internacional tiene credibilidad en Venezuela porque hemos sido
buenos pagadores de nuestras deudas.
-El problema es que hemos sido pésimos administradores
de los recursos que tenemos. Pero al país podemos sacarlo adelante
en poco tiempo, en unos ocho años, si recuperamos la credibilidad
en los gobernantes, sobre la base de tener claridad en las definiciones
políticas y económicas para planificar. Sobre todo por parte
del gran líder que es el Gobierno Nacional más los liderazgos
locales, todos deben definir con claridad hacia dónde quieren ir.
Porque ni un país, ni una región, incluso un núcleo
familiar se puede desarrollar bajo la incertidumbre, concluye el Alcalde
de Valencia.

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