Por
Janet Yucra M./Foto: Harold Escalona
Alfonso
Marquina
Administrador de esfuerzos
"En un año espero ver
a Venezuela en un proceso de reconciliación"
En
enero de 2001, nuestra recordada compañera de trabajo Zoraida Carvajal
me presentó al diputado Alfonso Marquina y -entre risas- dijo: "Te
presento a "Babydino", porque es un muchacho y milita en un partido
lleno de dinosaurios".
Aquella expresión, más allá de lo
jocosa, me llamó la atención, pues en verdad causaba cierta
extrañeza ver a este diputado de apenas 36 años, compartiendo
ideología con veteranos de la política como Henry Ramos Allup,
Pedro Pablo Alcántara, Pastor Heydra o Rafael Marín, en momentos
en que los viejos partidos estaban prácticamente pulverizados por
el torbellino chavista.
Sin embargo, en los dos últimos años, la
presencia de Alfonso Marquina en la Asamblea Nacional y fuera de ella se
ha destacado cada vez más, al punto que no es extraño verlo
casi a diario en los programas de opinión o que sus puntos de vista
sean tomados como referencia, en medio de la crisis de gobernabilidad que
afecta al país.
Pero ¿quién es realmente Alfonso Marquina?
Es Contador Público y Administrador Comercial, egresado de la Ucab,
cuando apenas tenía 23 años. Es diputado por Acción
Democrática, electo en el estado Sucre en agosto de 2000 y desde
hace dos años es jefe de la bancada blanca, además de ser
miembro de la comisión de Contraloría de la AN. Resalta su
intervención en la comisión Política que investigó
los hechos de abril de 2002, sus constantes denuncias contra funcionarios
del régimen y siempre está al frente de su bancada a la hora
de resolver los problemas que se presentan en el Parlamento, cuando el chavismo
comete abusos, a cuenta de su aplanadora.
Pero ésta no es su primera incursión como
funcionario público, puesto que desde los 23 años, apenas
graduado, ocupó el cargo de jefe de Personal del Ministerio de Hacienda
y luego en el estado Sucre fue Contralor General, Administrador, secretario
general de Gobierno y en dos oportunidades le tocó encargarse de
la Gobernación, específicamente en 1992 y en 1999.
ENTRE CARACAS Y CARUPANO
Alfonso Marquina nació el 30 de noviembre de 1964,
en la parroquia Los Dos Caminos del estado Miranda. "Me gradué
de bachiller a los 15 años y a esa edad comencé a trabajar,
porque tuve que costearme mis estudios universitarios, ya que éramos
una familia de estrato humilde".
Luego, la familia Marquina se mudó a Carúpano,
estado Sucre y fue allí donde tuvo su primer contacto con la política
y en especial con el partido en el cual milita desde que era un adolescente.
"Mi inclinación hacia AD comenzó porque la casa del partido
en Carúpano era la única que tenía una mesa de ping
pong y todos los muchachos de la época, en 1974-75, íbamos
a jugar ping pong a la casa de AD. A veces, entre esperar el turno para
jugar, me ponía a leer los pergaminos que tenían pegados en
las paredes, comencé a conocer la vida de los dirigentes del partido
y a familiarizarme con su ideología".
"Admiro a Rómulo Betancourt, porque el legado
que nos dejó fue muy importante. Incluso, hoy, buena parte de su
pensamiento está más vigente que nunca. También admiro
a Rómulo Gallegos, Raúl Leoni, Andrés Eloy Blanco.
Creo que si algo tiene AD es que sus fundadores fueron un verdadero dream
team de dirigentes".
Profesionalmente hablando, desde que comenzó a trabajar
se familiarizó con todo lo que tenía que ver con la contabilidad
y la administración, por ello obtuvo títulos universitarios
en ambas especialidades. Cuenta que fue exitoso con su firma personal como
Contador Público, tanto que "tenía 57 empresas a las
cuales les llevaba la contabilidad". Y fue gracias a ese éxito
en su desempeño y a sus vinculaciones con el partido, que dio el
salto a la Administración Pública.
LA FAMILIA COMO VALOR FUNDAMENTAL
A Alfonso Marquina le cambia la expresión del rostro
cuando habla de su familia, de su esposa, Tibisay Velásquez y en
especial de Alfonso Andrés, su hijo de apenas 13 meses, "de
quien soy devoto y por quien daría la vida".
De su esposa, con quien está a punto de cumplir
cuatro años de casado, está "muy orgulloso", porque
es "el pilar en el que me apoyo, sobre todo en estos momentos que estamos
viviendo". Ella fue diputada por Copei en el viejo Congreso y se le
conoce por "ser una guerrera", como afirma Marquina. Asegura que
su compañera es quien más le estimula para que siga luchando,
a pesar de que cada vez corre más peligro en la calle. "Ella
me dice que ahora es que hay que luchar, para que nuestro hijo pueda crecer
en un país sin violencia y con las mismas oportunidades de desarrollarse".
Sobre su primogénito afirma que es "la mayor
alegría de mi vida. No puedo describir lo que sentí cuando
le tuve en los brazos por primera vez. Es una alegría tan grande
que no sabes si reír o llorar".
¿COMO QUISIERA VER A VENEZUELA EN UN AÑO?
-Quisiera que Venezuela tenga un presidente demócrata,
que sea un venezolano comprometido y que quiera a su país. Quisiera
que esté en un proceso de reconciliación nacional, donde cese
la confrontación física, la pugna política, como arma
para dirimir las diferencias ideológicas. Quisiera que esté
en un punto en que todos los sectores de la vida nacional, incluyendo a
quienes defienden a este gobierno, estemos luchando por una vida mejor.
Sobre su aporte, en un eventual gobierno de transición, afirma que
seguiría siendo buen diputado. "Si ese gobierno considera que
yo puedo aportar algo, estaría dispuesto, siempre haciendo lo mejor".
ENTRE COMILLAS
"Me gusta mucho cantar, siempre he cantado y todavía
lo hago en algún karaoke".
"Me llevo bien con las computadoras, pero ellas no
se llevan bien conmigo".
"Fui buen deportista, practiqué natación
e incluso participé en competencias nacionales. También practiqué
básquet, fútbol y voleibol".
"Soy católico. Cada vez que puedo voy con mi
esposa y mi hijo a misa, no sólo para encontrarme con Dios, sino
para evaluarme".
"Me fascina el cine y me encanta comer cotufas".

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