 |
Por
Carmen Luisa Flórez/Foto: Harold Escalona
Asdrúbal
Aguiar
Ejercicio de democracia
"La descentralización
del poder político será la herramienta que permita salir de
la emergencia"
Venezuela
está viviendo una emergencia, y no saldrá de ella por la sola
circunstancia de que Hugo Chávez sea eyectado de la Presidencia de
la República. "La única manera de poder transitar sin
mayores dificultades el período de carencias que todavía pesará
sobre el país hasta tanto recupere el funcionamiento de su aparato
productivo, será siguiendo los pasos de la descentralización
y la desconcentración del poder político".
Con estas primeras afirmaciones, Asdrúbal Aguiar
Aranguren deja claramente establecido su alto sentido de la democracia.
Todo ello, en medio de un estudio tapizado con montañas de libros.
Las primeras evidencias de su influencia europea van más allá
del dominio del italiano y el francés como idiomas de trabajo. Su
oficina, decorada al mejor estilo europeo, podría estar ubicada fácilmente
en cualquier ciudad del macizo de Ardenas.
Es parte de la camada de venezolanos que hasta mediados
de los años 70 se formaron en Europa. De esos currículos que
impresionan y que son muy difíciles de resumir, se debe destacar
que este caraqueño hijo de larenses es Doctor summa cum laude en
Derecho, titular de Derecho Internacional Público de la Universidad
Católica Andrés Bello. Fue embajador, gobernador de Caracas,
ministro de la Secretaría de la Presidencia. Fue el ministro del
Interior que cerró las llaves de la Venezuela puntofijista, presidente
encargado varias veces, pero cuando viaja, se presenta sencillamente como
catedrático universitario.
Actualmente, es además coordinador científico
del Proyecto Cádiz 1812, de la Universidad de Cádiz, España,
y profesor del Módulo de Derechos Fundamentales de la Universidad
de los Estudios de Messina, Italia. Un gran honor para sus cinco hijos y
su nieta lo constituye ser ex juez de la Corte Interamericana de Derechos
Humanos. Se le identifica como asesor de la Coordinadora Democrática
y del Bloque de Prensa Venezolano.
DESCENTRALIZACION COMO SOLUCION
Asdrúbal Aguiar no considera conveniente que una
democracia tenga una opinión pública focalizada sobre un único
punto de referencia de poder, en este caso, el Palacio de Miraflores. Está
convencido de que hay que difuminar esas referencias, que la gente redescubra
que más importante que el Presidente es su alcalde, su gobernador,
y alcanzar esto implica que quien suceda al Presidente de la República
en la conducción de Venezuela tenga que volcar su mirada directamente
sobre los gobernadores y alcaldes, como líderes naturales de un proceso
democrático.
"Si eso es así, tengo la convicción
de que se va a dar un proceso de incorporación militante de la propia
sociedad a la conducción política del país, y el nivel
de crisis y de emergencia va a ceder. La función gerencial y ejecutiva
de los servicios público, es tarea esencial de gobernadores y alcaldes.
De lo que carece Venezuela no es de candidatos, sino de
dirigentes, y allí hay una diferencia fundamental. Porque un candidato
puede ser el resultado de una coyuntura, y hasta en extremos, Venezuela
hoy en día no está buscando estadistas para que ejerzan la
Presidencia, sino que está buscando conserjes en el mejor sentido
de la palabra, hacedores de cosas, para lo cual hasta podríamos buscarlos
mañana a través de un aviso de prensa pidiéndoles determinadas
características. Lo que falta son dirigentes, personas que por su
autoridad moral y política y su capacidad para generar consenso,
sean elementos de conducción nacional más allá de que
puedan o no puedan ejercer funciones públicas", explica el experto
político.
CHAVEZ NO ES HEREDERO
En su análisis de la circunstancia política
actual, considera que los nuevos líderes que están emergiendo
van a constituir una generación mucho mejor que la de la última
república civil, de 1958 a 1998. "Fuimos la generación
de los herederos. Se forma y se desarrolla en el exterior, se predispone
a recibir a la República, y allí emerge Chávez como
liderazgo traumático. Chávez tuvo el arrojo y fortaleza de
no ser heredero político de nadie, sino que fragua su liderazgo yendo
directamente a las raíces. Y de las mismas raíces construye
lo que ha sido una pesadilla para los venezolanos".
Identifica a los nuevos dirigentes que surgen en Venezuela:
"Henrique Salas Feo y Julio Borges, por ejemplo, es una ornada dirigencial
que se está mirando como se miró la generación del
28 al 36, no sólo en el país de los activos, sino en el país
de los pasivos: está teniendo la oportunidad de conocer a Venezuela
en su doble dimensión: la de las carencias, de los defectos, de la
pérdida de escenarios de libertad, y a la vez se formaron en democracia
y saben lo que fue la libertad, las exigencias de la modernización,
y saben lo que es perder los espacios de libertad. Esa generación
que se está levantando va a hablar de democracia, de libertad y de
derechos humanos con más propiedad que la generación de los
herederos".
LECCION DE DEMOCRACIA
Tras su mirada franca y amable, como asesor de la Coordinadora
Democrática señala que la misma logró hacia el exterior
el reconocimiento internacional de la existencia de la Coordinadora ante
la OEA como actor frente al Gobierno, lo cual era vital y casi inalcanzable.
"La Coordinadora Democrática ciertamente no es perfecta, pero
es la expresión de la nueva Venezuela, que tiene que obligar a la
gente a negociar, a convivir, a ser tolerante. El camino democrático
es más lento, más duro, pero más seguro".
De cara a la posibilidad de ver la luz del día tras
la amarga noche que vive Venezuela, confiesa que seguirá haciendo
lo que hasta ahora, dar opiniones y consejos cuando se le piden. "El
país que viene necesita de nuevos actores, quienes quizás
pidan una orientación y tendremos que dársela. Si los venezolanos
consideran que yo puedo ser un buen consejero y un buen opinador de circunstancias,
mi consejo y mi opinión los van a tener a la orden del día,
más allá de las circunstancias burocráticas. Prefiero
servirle al país de columna y no de presidente, y columna transparente".
Finalmente, se destaca su manifiesta admiración
por Arturo Uslar Pietri, quien nunca fue presidente de la República,
pero cada vez que había una crisis nacional los políticos
y los medios de comunicación tenían un pilar al cual acudir
para pedirle una orientación.

|
|