Editorial Notitarde
C.A



Valencia, 9 de Agosto de 2005

 

 

Juan Pablo Valero
Fotos: Pedro Saturno

Cecilia Herrera de Barreto

"Los jóvenes deben buscar siempre la verdad"

Cordial, dulce, inteligente ycolaboradora son algunos de los calificativos que pueden definirla. Una mujer que se ha ganado su espacio en la historia de la capital de Carabobo por su ayuda constante al prójimo y la enseñanza de sus acciones, las cuales buscan una verdad infinita: Dios

"Dicen que las conchas de mar son de mala suerte" fue una de las frases que pronunció Cecilia Herrera de Barreto, al referirse a su colección personal de estos miembros del mundo marino, y seguidamente explicó que para ella eso es mentira.

Quien dude de esa afirmación tiene que conocerla y saber que con 13 nietos, 5 hijos, una historia de amor de más de 50 años entre su etapa de noviazgo y la del matrimonio, y especialmente una vida dedicada a hacer el bien, cualquier teoría de "pava" queda sobrando.

Cecilia de Barreto nació en la ciudad de Valencia y vivió en la zona donde actualmente queda la Cámara de Comercio de la entidad. Nos cuenta que su infancia sencillamente fue fenomenal. En el orden de nacimientos le tocó ser la última, lo que le regaló el privilegio de ser la menor y por esta razón convertirse en la más consentida.

Para ella, su padre era un gran hombre, un valenciano de pura cepa que se distinguió del resto por su responsabilidad en el trabajo y su calidad como esposo y padre, entre otras cosas. Su nombre era Moisés Herrera. Su madre era oriunda de la población de Nirgua y se llamaba Manola de Herrera.

La entrevistada dejó escapar una leve sonrisa cuando aseguró que en su casa los roles estaban invertidos, porque su mamá era la que tenía el carácter fuerte, mientras que su padre era el consentidor de oficio.

Muchos de los grandes recuerdos que atesora están relacionados con la mesa, la buena comida, porque su padre hacía negocios en la casa y constantemente invitaba a sus amistades a su hogar. En la actualidad, Cecilia de Barreto mantiene viva esta tradición, porque le encanta contar en su casa con invitados. Para eso modificó su cocina, para siempre estar interactuando con los asistentes de sus especiales veladas, quienes prueban un delicioso plato hecho por sus manos, porque no concibe que el visitante de su casa no pruebe algo preparado por ella misma.

Un millón de vesces más

"Si un segundo a tu lado es la vida, yo viví un millón de veces más", es una frase de un viejo éxito de los Fabulosos Cadillacs, palabras que pueden definir el amor que siente Cecilia de Barreto hacia su fiel compañero Ricardo Barreto Muskus. Una prueba de ello es que, apenas lo nombra, se sonríe, mientras sus ojos muestran un brillo muy particular.

Relata que fueron vecinos y que, según su esposo, estuvo enamorado de ella desde que tenía 12 años, pero fue a los 17 cuando se hicieron novios, y luego de 7 años de cortejo, decidieron dar un paso más adelante y se casaron. Después de 51 años juntos, Cecilia de Barreto manifiesta que sigue enamorada de su pareja con las mismas fuerzas de siempre.

Destacó que se siente realizada como persona, esposa y madre, y desmintió la teoría de que el matrimonio enfría los sentimientos, porque con un amor sincero todo se logra.

Ayuda ante todo

Años de ayuda en comunidades educativas, Unitec, en la Dirección de Acción Social del Gobierno de Carabobo, Fundación Casa del Amigo, Maternidad del Sur, son una pequeña parte de su currículum, que está lleno de acciones a favor de sus prójimos.

Expresó que una de las palabras que más le han impresionado son los agradecimientos por el tiempo y por la atención, porque el auxilio a semejantes se ha perdido. Para ella, su trabajo le ha reportado muchas recompensas y eso le ha dado fuerzas desde el mismo momento en que nació su vocación, justo a los 7 años de edad, cuando ayudaba a su madre con las Damas Bolivarianas.

Les dio un consejo a los jóvenes de hoy en día, que busquen la verdad, que es Cristo, que luchen por mantener los valores y que compartan en familia una misa y escuchen la Palabra sabia del Señor.

 

 Siempre con su esposo: el día de su boda; con todos sus nietos y de vacaciones en Grecia.
 
 
 
 
 

 COCINAS, VIAJES Y QUESOS

Cecilia Herrera de Barreto es una adicta a la cocina, estudió para ser chef y le encanta cocinar. Se lo pasa creando nuevos platillos para sus amistades. Esa afición la comparte con los viajes, porque adora conocer el mundo, especialmente lugares como Jerusalén; también es miembro de la directiva de la compañía que fabrica quesos de chiva B Y B, porque todo lo que ella hace "se vende".


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