Alexander Mendoza
Fotos: Jacinto Oliveros |
Claret
Del Corral de Acosta
Comprometida con los niños
La Primera Dama del Estado agota sus ías de trabajo
al frente de la Fundación del Niño, con la esperanza de tener
como recompensa la alegría de los más necesitados
Claret Del Corral de Acosta nunca pensó incursionar
en la política y mucho menos se imaginó ser la primera dama
del estado Carabobo, pero cuando se plantó ante la posibilidad, no
titubeó en tomar la dirección adecuada y caminar al lado de
su esposo, Luis Felipe Acosta Carlez.
"Me casé con un militar, cuya máxima
aspiración es llegar a general de división. Esa era nuestra
meta. Para eso Luis Felipe se preparó durante muchos años.
Siempre estuvo al frente de su promoción y viene de una familia de
tradición militar. Ese era nuestro norte. Nunca imaginé ocupar
una posición al frente de un Estado. Pero una vez que ocurrió,
se convirtió en un reto y apoyé a mi esposo en todo. No había
otra alternativa que ganar, porque era mucho lo que había dejado
atrás".
Protagonista de la historia
A nueve meses de haber asumido la presidencia de la Fundación
del Niño, aún no se acostumbra a que la llamen "Primera
Dama". "Soy una persona muy sencilla, me gusta compartir. No me
gusta que me digan 'Primera Dama'. No me gusta sentirme como alejada del
resto de la gente, prefiero que me vean como cualquier otra persona. Estoy
aquí para encontrar soluciones a los problemas que surgen a diario".
De eso se trata su labor social, en pro de los niños.
"Ahora puedo ayudar a más personas. Anteriormente, veía
las cosas desde otro escenario, era un espectador; ahora me siento protagonista
de una etapa de la historia. Y lo que más me gusta es poder ayudar
a la gente".
Uno de sus logros es el programa "Atención
a Mi Niño", destinado a brindar apoyo a las madres que tienen
a sus hijos internos en la Ciudad Hospitalaria "Enrique Tejera".
"Durante nuestros recorridos, conversábamos con señoras
que nos pedían medicamentos para sus hijos, pero que no podían
trasladarse a la fundación y hacer la solicitud, 'porque nadie se
va a quedar cuidando a mi niño'. Ese clamor nos llevó a pensar
qué hacer al respecto y surgió 'Atención...'. Mi preocupación
siempre ha sido que los niños de Carabobo puedan tener un hospital
que les brinde un servicio digno en todos los sentidos".
Como madre de dos niños, Valeria y Felipe Antonio,
la señora de Acosta Carlez asume como propio el drama vivido por
algunas familias. "Yo me involucro en el dolor de las madres, porque
puedo entenderlas. Por eso no quiero defraudar a tanta gente que deposita
en mí su esperanza. Es un compromiso bien fuerte. Hay cosas que se
me escapan de las manos, pero tengo un buen equipo que me estimula y me
ayuda a seguir adelante. En tan poco tiempo no podemos hacer tantas cosas,
pero sí pienso que lo vamos a lograr. Siempre hay alguien que quiere
ayudar y pienso que debemos convertirnos en generadores de buenas ideas
y transmitirlas. Increíblemente nos damos cuenta de cómo la
empresa privada se suma a esa causa. Cualquier aporte es importante porque
la necesidad es grande".
Una nueva vida
Una nueva vida para la Primera Dama adaptarse a las nuevas
circunstancias de su vida. "Mi vida profesional me ayudó mucho
a la gestión que estoy realizando aquí", asegura Claret,
quien se licenció de Relaciones Industriales en la Universidad de
Carabobo. "Por eso se me ha hecho fácil participar en los programas
que aquí se desarrollan. Aunque debo admitir lo difícil que
fue adaptarme a mi nuevo rol de persona pública y a perder la intimidad
del anonimato para aparecer en entrevistas en los medios".
Esa exposición pública hace que Claret eche
de menos las actividades que tenía como rutina. "Esas cosas
que parecen sencillas y que todo el mundo hace, pero que cuando las pierdes
comienzas a valorarlas más, sobre todo porque tengo niños
pequeños".
Pero la compensación llega, cuando al final de cada
jornada siente que ha aportado su esfuerzo para mejorar el entorno. "Me
gustaría regalarle a Valencia, en su 450mo. aniversario, alegría
para todos esos niños cuyas madres vienen a diario a solicitar ayuda
a la fundación, sobre todo a los más necesitados. Para mí,
es lo más importante".

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| En familia/ y en sus labores como presidenta de la Fundación
del Niño de Carabobo. |
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AMOR AL ARTE
Claret es originaria de Valle de la Pascua,
Estado Guárico, y los paisajes de los Llanos centrales durante su
adolescencia la invitaron a plasmarlos, desde su propia perspectiva, en
lienzos que conserva en la casa de sus padres, en San Juan de los Morros.
"Me gusta mucho la pintura. Me encanta pintar paisajes", aseguró.
Desde que está en la Quinta Carabobo confiesa que no ha tenido tiempo
de tomar los pinceles, pero asiste a un gimnasio para "quitarse el
óxido de la oficina", y siempre encuentra un libro interesante
para leer o le roba algún espacio a su agenda para escuchar música,
otro de sus hobbies. "Luis Felipe toca piano, arpa y guitarra, así
que la música siempre nos acompaña. He tratado de inculcarles
eso a mis niños, para que sigan la vena artística de su padre.
Ambos están en clases de música". |
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