Silmari Rivas Rubin
Fotos: Jorge Cera |
Dhaméliz
Díaz Tenreiro
"No puedo ver la vida sin el periodismo"
Dejó de ser caraqueña, porque prefirió
convertirse en valenciana, para poner en alto a las profesionales de esta
ciudad y hacer de la comunicación social una verdadera herramienta
para el desarrollo de las comunidades, siempre al lado de sus hijos, quienes
desde muy pequeños vieron en ella la pasión hecha mujer, para
llegar adonde casi nadie se atreve y encontrarse con las adversidades que
enseñan a vivir
Se persignó e invocó a Dios antes de contestar
la primera pregunta, pero ya se podía ver en ella la emoción
que le produce hablar sobre sus logros, así como la pasión
que corre por sus venas, la misma que la llevó a ser periodista.
Apenas transcurrieron unos minutos y en el ambiente de
su oficina se respiraba aire de cordialidad. Allí no sólo
tiene libros, periódicos y papeles de importancia, sino además
ocupan un lugar especial las fotografías de algunos de sus momentos
estelares en el ejercicio de la profesión y vida familiar, por los
cuales le agradece al Ser Supremo.
Si bien es cierto que su carrera le ha permitido disfrutar
de momentos únicos, casi inalcanzables para quienes no son comunicadores
sociales, no se niega que ella también se ha visto tocada por la
angustia, el sacrificio, el dolor y la tragedia. ¿O es que a esos
estados no se está sometido ante la pérdida de lo más
preciado del ser humano, como lo son sus padres?
El dolor de dos perdidas
Cuando apenas terminaba el bachillerato, Dhaméliz
sufrió la muerte de su padre: Emigdio Díaz; y año y
medio más tarde, su madre, Luz Tenreiro, falleció trágicamente
en un accidente automovilístico. "Ellos no pudieron verme culminar
la carrera, ni tampoco disfrutarla". Desde entonces ella asumió
la responsabilidad de llevar adelante a sus hermanas menores Luzmara y Lisbeth.
Afortunadamente, quienes sí pueden regocijarse por
el triunfo académico de Dhaméliz y por el éxito que
desde recién graduada empezó a cosechar, son su abuela, Pola
Ortega de Tenreiro; sus hijos Yeny Luz, Alfredo Emigdio y Alejandro Roque;
y por supuesto sus hermanas, así como gran parte de la población
valenciana, que la siente y valora como a una gran hija de la ciudad del
Cabriales.
Pues: "Yo nací en Caracas, pero me formé
profesionalmente aquí; es por ello que todas las familias me vinculan
con Valencia, y para mí eso es un orgullo, porque uno no es de donde
nace, sino de donde se hace".
No había terminado de recibir su título universitario
cuando ya estaba en Carabobo con quien ahora es su ex esposo y con sus dos
hijos mayores, y llevada por su pasión por el periodismo impreso
empezó a darlo todo para mantener a la gente informada.
Sobre sus vivencias en Valencia escribió el libro
"Testimonio de una vocación", que recoge una serie de reportajes
sobre las calamidades de las barriadas de la zona sur de la jurisdicción
valenciana, "que viví, sufrí y me dieron la oportunidad
de tener experiencias gratificantes".
La formación de una linda familia
Otro de los orgullos de Dhaméliz es contar con la
bella familia que ha llevado adelante, pese a que siempre se ha mantenido
de un lugar a otro, por tierra, agua y aire, para realizar sus trabajos
periodísticos, muchos de los cuales fueron transmitidos en la década
de los 80 a través del polémico programa "Lo de hoy",
difundido por Radio Caracas Televisión.
Su hija Yeny Luz es urbanista egresada de la Universidad
"Simón Bolívar" y trabaja en una oficina de la misma
casa de estudios superiores; Alfredo Emigdio es ingeniero químico
y labora para Empresas Polar; y Alejandro Roque culminó el noveno
grado de bachillerato.
Faltarían páginas para hablar sobre las experiencias
de esta polifacética comunicadora social, quien fue fundadora de
La Revista del Domingo de Notitarde, actualmente mantiene el programa radial
"Primera Voz con Dhaméliz Díaz" y coordina las publicaciones
especiales del diario El Carabobeño. Además, habla inglés
-porque lo estudió en el extranjero- y toca piano, cuatro y canta,
sólo para sus amigos y allegados.
Entre suspiros, con un nudo en la garganta y con los ojos
brillosos, Dhaméliz confiesa que de volver a nacer llevaría
su vida tal cual como la ha vivido hasta el momento. "De repente, le
pediría a Dios más sabiduría para no cometer tantos
errores, aunque entiendo que éstos me han dado la oportunidad de
rectificar y aprender".

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| Cuando "Lo de Hoy", junto a Nelson Bocaranda/
Con Marisabel Rodríguez/ Condecorada por Irene Sáenz/En familia/y
entrenando. |
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SU OTRA PASION
Otra de las cosas que apasionan a Dhaméliz
es nadar y lo hace tres veces por semana. "Me gusta mucho porque me
libera el estrés y me mantiene en forma". Fue campeona preinfantil
en estilo mariposa, "el cual me encanta", y cuando niña
tuvo muy buen tiempo en 25 metros libres.
Empezó a practicar este deporte
desde pequeña, "y con mucho sacrificio, porque yo vivía
en Coche y mi abuela me llevaba a entrenar a La Vega todos los días
a las cinco de la tarde, en autobús". |
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