Blanca Román
Fotos: Jacinto Oliveros |
Dulcelina
Rodríguez de Cabrera
Una aliada de la ciudad
"Me he
dedicado a apoyar y a ayudar a 'Paco' en lo que puedo, pues mi sueño
es que se culminen los proyectos pendientes durante su gestión".
Así se expresa la esposa del Alcalde del municipio Valencia, una
dama entregada a su familia, que se ha dedicado a su esposo, hijos y nietos
por completo, ya que su entorno íntimo está primero que todo
Una hermosa jugada de la vida condujo al altar a Dulcelina
Beatriz Rodríguez de Cabrera, quien contaba con apenas 19 años
de edad cuando contrajo nupcias en su San Felipe natal, estado Yaracuy.
Cuatro años más tarde se muda a Valencia,
donde ha permanecido por treinta años junto a su esposo, el actual
alcalde de la ciudad, Francisco "Paco" Cabrera, y asegura que
esa etapa de su vida es un poco dura, pero que es un esfuerzo bonito.
Mostrar desacuerdo o poner objeciones al compromiso que
su esposo tiene con el pueblo sería una tarea antipática.
"Me he dedicado a apoyar y a ayudar a 'Paco' en lo que puedo, pues
mi sueño es que se culminen los proyectos pendientes durante su gestión".
Sin embargo, aclaró que, paradójicamente, al principio todo
el grupo familiar se oponía a que se lanzara como alcalde... "pero
no les quedó otra".
Su casa fue el lugar donde concedió la entrevista,
la cual resultó muy amena, pues es una mujer muy sencilla, de voz
tan grata como su nombre. Confiesa que se preocupa por verse bien y desde
las siete de la mañana se arregla para estar impecable durante el
día.
Le encantan las flores y procura tener arreglos de éstas
en toda la casa. Ella misma los hace con las de su propio jardín,
y esta habilidad la perfeccionó después de realizar un curso
de ikebana.
Es una mujer que no ha salido a la calle a trabajar, y
aunque no ejerce una actividad directa en la Alcaldía, hace una gran
labor para los valencianos, como dar seguridad emocional, paz y tranquilidad
en la vida personal al hombre encargado de regentar uno de los municipios
más importantes de la nación.
El punto de encuentro
Le pedimos que nos hablara un poco de cómo conoció
al hombre con quien lleva compartiendo 34 años de su existencia.
Una librería, ubicada en la Quinta Avenida de San Felipe, fue el
lugar donde sus miradas se cruzaron y provocaron una sensación extraña,
que dio lugar a la intervención de Cupido para que, años más
tarde, unieran sus vidas en matrimonio.
Comenta Dulcelina que conoció a su esposo cuando
tenía trece años y que se escapaba del plantel donde estudiaba
para pasar por el frente de la librería y poder verlo. "Estaba
pendiente de mí, porque cuando yo lograba salir del colegio y me
acercaba hasta el local, él ya estaba en la puerta".
Le encanta salir a realizar compras, y aunque un guardaespaldas
la acompaña, no le gusta que entre con ella al local, pues asegura
que estar con alguien al lado, cuidándola constantemente, le resulta
muy estresante. Afirma que muy seguidamente se da cuenta de cuando las señoras
que acuden al mismo lugar susurran: "Mira, es ella! No, no es! Se parece!",
pero Dulcelina sale al paso y les dice: "Sí lo soy, y me gusta
venir a este establecimiento a comprar mis cosas".
La playa es otro de sus sitios preferidos, y cada vez que
puede se va con sus nietos.
Es madre de tres hijos (Eduardo, Patricia y Alexander),
una mujer intensamente apegada a la familia, que se ha dedicado a su esposo,
hijos y nietos por completo, ya que su entorno íntimo está
primero que todo. "El compartir con mi familia es prioridad en mi vida".
En lo referente a la conducción de un hogar que
tanto necesita a un papá y a una mamá, Dulcelina es el timón.
Es la portavoz de los mensajes más importantes, pero la vocera positiva,
la que soluciona todas las cosas domésticas que no llegan a ser más
que comentarios a los oídos de su esposo.
En un gran porcentaje de la obra de "Paco" Cabrera
está plasmada la mano de Dulcelina, que aunque no diseña,
ni escoge a los arquitectos, transmite la paz al Burgomaestre para que éste
pueda llevar adelante sus responsabilidades de la manera más idónea
para los valencianos.
Con respecto a su actividad como primera dama del municipio
Valencia, aclaró que a su manera está integrada totalmente
a esa labor, aunque el mayor tiempo se lo dedica a sus seres más
queridos.

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| Dulcelina, recién casada/Quinceañera/Junto
a sus hijos, de pequeños/en un de sus escasos viajes al exterior
al lado de su esposo, Francisco "Paco" Cabrera. |
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LA DIPLOMATICA
Con enorme gusto Dulcelina comparte anécdotas
de su vida, en particular acciones de sus amados nietos.
Afirma que nadie los conoce como ella y
que cada uno tiene ya su propia personalidad.
Uno de esos "duendes" que recorre
la casa y casi vuelve loca a la abuela es la tierna Alexa. Dulcelina está
convencida de que tiene vena de diplomática, pues cuando hay visita,
sin importar cuántas personas sean, esta pequeñina irrumpe
en la habitación donde se encuentren y, sin mediar palabra, le va
dando la mano a cada uno. Nada tímida la niña. |
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